La terapia con radiofármacos en cáncer de próstata ha demostrado reducir en un 38% el riesgo de muerte, ofreciendo además menor toxicidad y mejor calidad de vida frente a tratamientos convencionales como la quimioterapia.
España cuenta con la experiencia, la formación, las infraestructuras y los modelos de trabajo en red necesarios para garantizar una implantación segura, equitativa y de calidad, reforzando con la llegada de esta nueva alternativa terapéutica su posición como referente en radiofármacos terapéuticos.
La incorporación del nuevo radiofármaco dirigido al PSMA ¹77Lu-PSMA-617 al Sistema Nacional de Salud (SNS) supone un avance decisivo en el tratamiento del cáncer de próstata metastásico resistente a la castración (CPRCm), al ofrecer una nueva opción terapéutica eficaz basada en radioligandos para pacientes con enfermedad avanzada y con opciones terapéuticas limitadas. Al mismo tiempo, para la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM), esta incorporación marca un punto de inflexión en la evolución de la especialidad, al reforzar de manera clara el papel terapéutico de la Medicina Nuclear, su integración en los equipos multidisciplinares y su responsabilidad dentro del sistema sanitario público, consolidando su contribución a la oncología de precisión.
Según la Dra. Virginia Pubul Núñez, presidenta de la SEMNIM, "la incorporación de este nuevo medicamento representa un verdadero cambio de paradigma terapéutico, ya que los servicios de Medicina Nuclear pasan a intervenir directamente en el tratamiento de un tumor urológico prevalente, ofreciendo una opción de terapia dirigida basada en imagen molecular".
De la imagen al tratamiento: un modelo teragnóstico consolidado
Esta terapia se basa en un enfoque teragnóstico que integra diagnóstico y tratamiento en una única estrategia de precisión. Tal y como explica la presidenta de la SEMNIM, "la determinación del biomarcador PSMA mediante imagen molecular permite confirmar el objetivo terapéutico y, posteriormente, administrar un radiofármaco que actúa de forma precisa e individualizada, destruyendo únicamente la célula tumoral", lo que se traduce en "menos efectos secundarios y una muy buena calidad de vida para los pacientes".
En este sentido, Pubul subraya que "los resultados del ensayo fase III VISION confirman que se trata de una herramienta fundamental en fases avanzadas de la enfermedad, al haber demostrado una reducción del 38% en el riesgo de muerte, con una toxicidad inferior a la de tratamientos como la quimioterapia".
Formación, seguridad y experiencia: garantías para una implantación segura y equitativa
La incorporación de esta nueva terapia refuerza el papel del médico nuclear como especialista terapéutico y requiere una actualización formativa específica. "Desde la SEMNIM impulsamos programas de formación estructurados, en colaboración con otras sociedades científicas, que permitan su integración plena en los comités multidisciplinares de tumores", señala Pubul.
"La Medicina Nuclear cuenta con casi 100 años de experiencia en tratamientos dirigidos, siempre bajo estrictos estándares de calidad y protección radiológica. La aplicación de este radioligando se apoya en una evaluación integral del paciente y en un seguimiento clínico estrecho, con la garantía adicional de la experiencia consolidada de los servicios españoles en terapias similares, como 177Lu]Lu-DOT o [131I]NaI", explica la presidenta de la SEMNIM. "Cada año se realizan en Europa millones de procedimientos diagnósticos y terapéuticos en Medicina Nuclear con elevados niveles de seguridad y un impacto decisivo en la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes", recuerda.
Desde una perspectiva organizativa, la sociedad subraya la importancia de avanzar en modelos asistenciales en red y circuitos de derivación protocolizados, "que permitan garantizar una implantación equitativa, coordinada y de calidad de estas terapias en todo el territorio, asegurando el acceso de los pacientes en condiciones de equidad dentro del SNS".
España, referente internacional en radiofármacos terapéuticos
Para la SEMNIM, la financiación de este tratamiento refuerza además el posicionamiento de España como referente internacional en el uso terapéutico de radiofármacos. El país ha desempeñado un papel destacado en la investigación, producción y aplicación clínica de estas terapias, participando activamente en los ensayos clínicos que han permitido la aprobación de Pluvicto.
"La llegada de este radiofármaco supone una oportunidad estratégica para situar a la Medicina Nuclear española en la vanguardia de la oncología de precisión, no solo desde el punto de vista asistencial, sino también como motor de innovación científica y tecnológica", concluye Pubul.
Desde la SEMNIM se destaca este hito como una muestra del compromiso de la especialidad con la medicina personalizada basada en imagen y como un impulso clave para fortalecer la formación, la investigación y la equidad en el acceso a terapias avanzadas en todo el territorio nacional.