Empresa

Enero y la “mirada cansada”: 6 mitos sobre la blefaroplastia que siguen generando dudas

Tras el periodo navideño, el estrés, los cambios de sueño y la vuelta al trabajo se reflejan especialmente en la zona ocular, provocando que este tipo de intervención sea una de las más demandadas en esta época.

A pesar de ser una cirugía habitual, sigue rodeada de mitos que la Dra. Silvia Rosón aclara para orientar al paciente, como que no es cuestión de edad o algo meramente estético. 

 “Me siento bien, pero mi cara no lo refleja”. Es una de las frases que más se repiten en consulta tras el parón navideño, cuando el estrés, los cambios de sueño y la vuelta al trabajo y la rutina se notan especialmente en el contorno ocular. En este contexto, la blefaroplastia se sitúa entre las intervenciones más consultadas en el arranque de año, pero a la vez, entre las que más dudas y mitos generan.

La mirada, por su papel expresivo y por la fragilidad del tejido, tiende a evidenciar antes que otras zonas signos de envejecimiento, como exceso de piel en el párpado superior, bolsas persistentes, pérdida de elasticidad o una expresión de cansancio que no siempre se soluciona con dormir más. Cambios que, más allá de ser una cuestión estética, pueden llegar a afectar a la expresión y a la percepción del rostro en conjunto. “La pregunta que más recibo no es si ‘toca’ por edad, sino cuándo es el momento adecuado para una blefaroplastia. Y la respuesta no es una ‘edad mágica’, sino una combinación de factores anatómicos, funcionales y estéticos, además de una planificación precisa para obtener un resultado natural y duradero”, destaca la Dra. Silvia Rosón, cirujana maxilofacial y especialista en rejuvenecimiento facial natural.

Aunque se trata de una intervención habitual y con técnicas bien establecidas, la blefaroplastia continúa rodeada de ideas preconcebidas y falsas creencias, siendo una de las cirugías faciales que más dudas suscita entre los pacientes. Por ello, con el objetivo de aportar claridad y desmontar miedos innecesarios, la Dra. Silvia Rosón expone algunos de los mitos más frecuentes en torno a esta intervención:

MITO 1: “La blefaroplastia es solo estética”. Puede tener un componente estético, pero también funcional. Y es que, el exceso de piel en el párpado puede dificultar el maquillaje, comprometer la visión periférica o generar pliegues derivados de la pérdida de elasticidad que alteran la expresión natural del rostro. 

MITO 2: “Si tengo ojeras o bolsas, necesito blefaroplastia”. No siempre. La indicación se apoya en signos concretos

Noticias de Empresa