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La Asociación Cultural hispalense lleva música navideña a las plazas del barrio sevillano de los Principes

Con la llegada de la Navidad, pervive la tradición de cantar y escuchar villancicos, manifestaciones musicales profundamente arraigadas en la cultura popular. Estos cantos, transmitidos de generación en generación, evocan un tiempo de encuentro y memoria compartida, ligado a celebraciones familiares que forman parte del imaginario colectivo. No es difícil rememorar aquellas Nochebuenas vividas en torno al calor del hogar ,ya fuera junto a una chimenea, una estufa donde se asaban castañas o al abrigo de una mesa camilla calentada por el brasero, acompañadas de instrumentos tradicionales como la zambomba, las panderetas o la característica botella de anís, cuyo sonido rítmico contribuía a la interpretación musical. En ese ambiente íntimo y comunitario, las voces se unían para entonar sencillas melodías aprendidas en la infancia, centradas en el relato del Nacimiento del Niño Dios.

En este contexto de preservación y difusión de las tradiciones navideñas, el Coro de Campanilleros Amigos de la Navidad,bajo la dirección musical de Paco Fajardo Cordero, perteneciente a una asociación cultural hispalense, llevó a cabo una destacada actuación por la barriada sevillana de Los Príncipes. A lo largo de las plazas del barrio, el coro ofreció un cuidado y variado repertorio de canciones navideñas, que fue recibido con notable participación y entusiasmo por parte de numerosos vecinos y vecinas.

La actividad se enmarca en las celebraciones propias de estas fechas, conmemorativas del nacimiento de Jesucristo, que la tradición cristiana sitúa el 25 de diciembre según el calendario gregoriano. Más allá de su origen religioso, la Navidad se ha consolidado como una festividad de carácter universal, celebrada también en ámbitos no confesionales como una ocasión para el encuentro, la convivencia y el fortalecimiento de los lazos sociales y familiares.

Fotografías: Antonio Rendón Domínguez

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