La Comisión de Industria, Trabajo, Comercio y Turismo de la Asamblea Regional ha aprobado esta mañana, con 9 votos a favor (Grupo Mixto, PSOE y PP) y la abstención de Vox, la iniciativa impulsada por IU-Verdes para ampliar el Plan de Fomento del Empleo Rural en la Región de Murcia, conocido como consejos comarcales de empleo.
La moción pone negro sobre blanco una realidad incómoda: el programa, que inyecta algo más de 6 millones de euros y permite contratar a unas 1.200 personas del campo en periodos de inactividad, deja fuera a cerca del 50% de los trabajadores que lo solicitan por falta de financiación .
Durante su intervención, el diputado de IU-Verdes, José Luis Álvarez-Castellanos, fue claro: "No se contrata a más personas porque no hay más fondos. Es así de sencillo". Una afirmación que resume el principal problema de un programa clave para sostener la renta de los jornaleros en los meses sin campaña.
El plan afecta actualmente a 22 municipios de la Región, caracterizados por una fuerte dependencia del trabajo agrícola y niveles de renta muy por debajo de la media. No en vano, la renta regional ya se sitúa en torno al 81% de la media estatal, y en estas zonas es aún más baja.
Pese a ello, la demanda sigue creciendo. Municipios como Bullas, Torre Pacheco o Jumilla llevan tiempo reclamando su incorporación, con acuerdos plenarios respaldados por todos los grupos políticos. Sin embargo, la falta de recursos bloquea cualquier ampliación real.
IU denuncia que el problema no es técnico, sino político: durante años, los fondos estuvieron congelados tras los recortes de 2012 y, aunque han crecido cerca de un 30% desde 2021, siguen siendo claramente insuficientes para cubrir las necesidades actuales.
Uno de los puntos más contundentes de la iniciativa es la crítica al Ejecutivo autonómico. Mientras otras comunidades sí complementan estos programas con fondos propios, la Región de Murcia "no ha puesto ni un euro en décadas", según subrayó Álvarez-Castellanos.
La moción aprobada exige precisamente eso, "que el Gobierno regional deje de mirar hacia otro lado y empiece a cofinanciar un programa que no solo da empleo, sino que también permite a los ayuntamientos ejecutar obras y mantener infraestructuras que, de otro modo, serían inviables", ha indicado el diputado de izquierdas.
La iniciativa aprobada plantea una doble vía: ampliar el número de municipios beneficiarios y aumentar la financiación estatal. IU advierte de que hacerlo sin más recursos supondría "perjudicar a quienes ya están dentro", repartiendo la precariedad en lugar de combatirla.
En este sentido, la Asamblea instará tanto al Gobierno de España como al Ejecutivo murciano a incrementar su aportación y garantizar que el programa llegue a más trabajadores sin recortar derechos.
Frente al respaldo mayoritario, Vox ha optado por la abstención, desmarcándose de una medida que pone el foco en los trabajadores más vulnerables del campo y en los municipios con menor renta.
Desde IU insisten en que no se trata solo de empleo, sino de justicia social y equilibrio territorial. "Estamos hablando de peones agrícolas que viven exclusivamente de su trabajo y que durante meses no tienen ingresos", defendió el diputado.
Con esta aprobación, la presión política se traslada ahora a los gobiernos estatal y autonómico, llamados a decidir si refuerzan un programa esencial para el mundo rural… o mantienen un modelo que deja a la mitad de los trabajadores fuera.