La Asociación de Profesionales de la Orientación Educativa de la Región de Murcia (APOEMUR) ha solicitado que se asegure por parte de la administración educativa la presencia de un orientador educativo en los Centros de Educación Infantil y Primaria que a partir del próximo curso incorporarán enseñanzas de 1° de ESO, convirtiéndose en CPEIBAS. Desde la asociación recuerdan que la normativa actual establece que estos centros serán atendidos por un profesional propio, dejando de ser atendidos por el Equipo de Orientación Educativa de sector. "Así lo establece la Orden de Recursos Humanos en su Artículo 16" afirma Belén Escribano, presidenta de la asociación, quién además recuerda que "el orientador educativo no constituye un recurso complementario ni accesorio, sino un elemento estructural esencial para garantizar una educación inclusiva y de calidad".
En su comunicado oficial, la asociación lamenta que no se haya contado con su participación a la hora de tomar esta decisión, y afirma que la orientación educativa cumple una función clave en el acompañamiento psicopedagógico del alumnado, la prevención de dificultades de aprendizaje, la atención a la diversidad, la convivencia escolar, la acción tutorial y el asesoramiento a equipos docentes y familias.