El Partido Animalista con el Medio Ambiente critica que las administraciones rieguen con millones de euros a las federaciones de caza para "controlar" una población que los propios cazadores fomentan criando jabalíes en cotos y granjas cinegéticas.
El Partido Animalista (PACMA) ha alzado este miércoles la voz contra lo que califica como una "gestión nefasta y sangrienta" de la fauna silvestre en España. La formación política denuncia que distintas comunidades autónomas están destinando partidas millonarias de dinero público para financiar a los cazadores bajo la excusa del control poblacional de jabalíes, sin recurrir a métodos éticos y científicos que han demostrado ser más eficaces en otros países europeos.
Según datos recopilados por la formación, el goteo de subvenciones es incesante. La Comunidad Valenciana ha anunciado recientemente ayudas directas de hasta 40 euros por jabalí abatido a los cotos de caza, además de partidas que rondan los 900.000 euros para el control en municipios y un extra de 300.000 euros para las sociedades de cazadores. Casos similares se repiten en Galicia, con convocatorias de 275.000 euros para gestión cinegética, o Extremadura, que destina 300.000 euros a ayudas para cotos. A nivel estatal, se estiman en más de 1,4 millones de euros las ayudas para el fomento de esta actividad.
"Están pagando a los pirómanos para apagar el fuego", declara Javier Luna, presidente de PACMA. "Las administraciones han demonizado al jabalí, presentándolo como una plaga sin base científica, para justificar que los cazadores maten a sus anchas con el bolsillo lleno de dinero público. La realidad es que se está financiando un negocio que se retroalimenta".
PACMA señala la contradicción flagrante entre la gestión en España y la de otros países vecinos. Mientras que en Alemania la normativa protege a las matriarcas de las piaras —sabiendo que su eliminación desestructura los grupos y provoca una dispersión y reproducción descontrolada de los ejemplares jóvenes—, en España se premia la matanza indiscriminada.
"Aquí no hay una gestión, sino puro exterminio y negocio", apuntan desde el partido. "Mientras culpan a los animales de accidentes de tráfico, la realidad es que en España existen multitud de granjas cinegéticas y cotos intensivos donde se crían jabalíes en cautividad para luego soltarlos y matarlos. Crean el problema para luego venderse como la única solución, y la administración les compra el discurso con el dinero de todos".
La formación animalista insiste en que la raíz del conflicto no son los animales, sino la invasión y destrucción de su hábitat natural, que empuja a las poblaciones hacia zonas urbanas y cultivos. "En lugar de invertir en pasos de fauna, repelentes olfativos, esterilización (vacuna inmunocontraceptiva) y protección de los ecosistemas, se opta por la vía fácil y cruel del plomo", critican.
PACMA exige el cese inmediato de las subvenciones al lobby de la caza y la implementación de planes de gestión ética poblacional, basados en estudios científicos independientes y no en los intereses económicos del sector cinegético.