El Círculo de Economía ha acogido la conferencia del rector de la Universidad de Murcia, Samuel Baixauli, titulada "La Universidad de Cuarta Generación", una reflexión sobre el nuevo papel que deben desempeñar las universidades ante los grandes desafíos económicos, tecnológicos y sociales del siglo XXI.
Durante la intervención se expuso la evolución histórica de la institución universitaria, desde su función tradicional de transmisión del conocimiento hasta el modelo emergente de universidad de cuarta generación, caracterizado por su capacidad para impulsar ecosistemas de innovación abiertos y orientados a resolver problemas complejos mediante la colaboración entre universidades, empresas, administraciones públicas y sociedad civil.
La conferencia defendió que la misión de la universidad ya no puede limitarse a la docencia, la investigación y la transferencia de conocimiento, sino que debe asumir un papel de liderazgo en la generación de valor público y en la transformación de su entorno.
En este contexto, el rector Baixauli destacó que la Región de Murcia reúne condiciones especialmente favorables para desarrollar este modelo gracias a la proximidad entre los distintos agentes del sistema regional de innovación, la fortaleza de sectores estratégicos como la agroalimentación, la gestión del agua, la salud, la biotecnología, las energías renovables y el turismo, así como la capacidad científica y formativa de la Universidad de Murcia.
Uno de los mensajes centrales de la conferencia fue la propuesta de convertir a la Universidad de Murcia en el "sistema operativo del conocimiento regional", una institución capaz de conectar investigadores, empresas, administraciones públicas, centros tecnológicos, hospitales y sociedad civil para acelerar la innovación y afrontar conjuntamente los grandes retos del territorio.
La ponencia identificó cinco prioridades estratégicas: el desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a los principales sectores económicos; el liderazgo internacional en investigación sobre agua y sostenibilidad; el impulso a la medicina personalizada y la salud digital; el fortalecimiento de la innovación abierta con empresas y administraciones; y la consolidación de un modelo de formación permanente basado en el aprendizaje a lo largo de toda la vida.
Asimismo, se defendió la necesidad de incorporar nuevos indicadores para evaluar el impacto de las universidades, complementando los tradicionales parámetros científicos con métricas relacionadas con la participación en la creación de empresas innovadoras, en la mejora de las políticas públicas, en la generación de empleo cualificado y la contribución efectiva al bienestar social. En este sentido indicó que "debemos evolucionar y no medirnos con rankings, para pasar a medirnos a través de la reputación".
Como conclusión, en su intervención subrayó que el éxito de las universidades del futuro no dependerá únicamente de la excelencia de su investigación, sino de su capacidad para movilizar talento, conectar instituciones y liderar la transformación de sus territorios, incrementando su reputación.
"La Universidad de Murcia tiene la oportunidad de convertirse en el principal catalizador del desarrollo regional durante la próxima década, actuando como el gran espacio de encuentro entre conocimiento, innovación y sociedad", destacó el rector durante el acto.
La jornada concluyó con un coloquio sobre el modelo universitario a consolidar para contribuir al desarrollo económico, social y ambiental de la Región.