La organización sindical critica la "falta de sensibilidad institucional" del consistorio y recuerda que la normativa autonómica permite prolongar la permanencia en el servicio activo hasta los 70 años
El sindicato Somos Sindicalistas ha publicado una carta abierta dirigida al inspector Salvador Celdrán con motivo de su jubilación de la Policía Local de Murcia, en la que, junto al reconocimiento a su trayectoria de más de cuarenta años de servicio ininterrumpido, denuncia que el Ayuntamiento de Murcia no le ofreció la posibilidad de continuar aportando su experiencia al cuerpo.
Una trayectoria de más de cuatro décadas
El sindicato describe la jubilación de Celdrán como "el cierre de una etapa marcada por un liderazgo auténtico, una integridad inquebrantable y una vocación de servicio que ha dejado una huella imborrable" en quienes han trabajado a su lado. Para Somos Sindicalistas, su marcha no es un simple trámite administrativo sino la pérdida de un capital humano y profesional difícilmente reemplazable.
"Tu legado no se queda en los archivos, sino en la formación de las nuevas promociones y en el respeto que te has ganado día a día en la calle y en la jefatura", señala la carta.
Crítica al Ayuntamiento: "Una lástima que la administración no sepa retener el valor que representas"
Más allá del homenaje personal, el sindicato aprovecha la carta para plantear una crítica directa a la gestión municipal. Según Somos Sindicalistas, resulta "incomprensible" que el Ayuntamiento de Murcia no haya dado a Celdrán la opción de prolongar su permanencia en activo, algo que la normativa autonómica contempla expresamente.
La organización recuerda que el artículo 39 del Texto Refundido de la Ley de la Función Pública de la Región de Murcia permite prolongar la permanencia en el servicio activo hasta los 70 años, y señala que el consistorio carece de un reglamento propio que regule la jubilación y las prórrogas de servicio en la Policía Local. En ausencia de norma específica municipal, el sindicato considera que "lo procedente habría sido tramitar su situación conforme al régimen general de los funcionarios públicos."
"Esta falta de sensibilidad institucional contrasta con la realidad normativa. Prescindir de un capital intelectual y operativo como el suyo sin una motivación de peso parece ignorar los principios de eficiencia que deben regir la gestión de los recursos humanos", afirma la carta.
Un referente para el cuerpo
A pesar de la crítica institucional, el tono del escrito es ante todo de gratitud y reconocimiento. Somos Sindicalistas describe a Celdrán como "el espejo en el que muchos nos hemos mirado para entender qué significa ser un servidor público con mayúsculas" y le desea que la nueva etapa que ahora comienza esté "llena de la misma paz y satisfacción" que él ha sabido transmitir en los momentos más difíciles del servicio.
"Aquí dejas no solo compañeros, sino admiradores de tu labor", concluye la carta firmada por Somos Sindicalistas.