"Los vecinos de Aljucer pueden disfrutar, a partir de este momento, de un nuevo itinerario peatonal totalmente accesible, donde hemos puesto en el centro de todas las decisiones al peatón". Así lo ha anunciado esta mañana la vicealcaldesa y concejal de Fomento y Patrimonio, Rebeca Pérez, tras la visita que ha realizado con motivo del fin de los trabajos en Santa Catalina, junto al presidente de la Junta Municipal de Aljucer, José Gómez.
La intervención, que ha contado con un presupuesto de 44.228,54 euros, se ha desarrollado en el margen oeste de la carretera de Santa Catalina, entre el Carril Salabosque y el paso peatonal del cruce semafórico junto a la farmacia de la zona y en un ámbito de actuación.
El objetivo principal del proyecto ha sido mejorar la seguridad y la accesibilidad de los peatones, facilitando el tránsito de los vecinos y el acceso a los comercios y servicios del entorno. Para ello se ha creado un itinerario peatonal accesible y segregado del tráfico rodado, con una anchura de 1,80 metros, que discurre paralelo a la vía.
Además, la actuación ha incluido la creación de una banda de aparcamiento en línea de 2,20 metros de ancho para ordenar el estacionamiento en la zona, ya que hasta ahora los vehículos estacionados dificultaban el paso de los viandantes. En esta zona de aparcamiento también se han ubicado los contenedores de residuos urbanos, estableciendo un espacio fijo y más accesible tanto para los usuarios como para los servicios de recogida.
El proyecto también ha contemplado mejoras en las infraestructuras urbanas, como la ejecución de obra civil para telecomunicaciones mediante dos conducciones de polietileno corrugado con sus correspondientes arquetas, así como la renovación del alumbrado público con una nueva canalización, anclajes y arquetas de registro para los puntos de luz existentes.
Nuevo paso de peatones
Asimismo, se ha ejecutado un nuevo paso de peatones en el cruce con el Carril Salabosque para conectar la nueva acera con la existente en la avenida de Santa Catalina, contando con pavimento podotácti, vados y la correspondiente señalización vertical y horizontal.
La actuación se ha desarrollado a lo largo de aproximadamente 100 metros lineales, abarcando cerca de 250 metros cuadrados de nueva acera, que se ha conformado con pavimento de adoquín de hormigón. Además, se ha incorporado pavimento podotáctil tanto en las zonas de cruce como a lo largo del itinerario para facilitar la orientación de las personas con discapacidad visual.