El Servicio Municipal de Teleasistencia del Ayuntamiento de Murcia atendió en 2025 a un total de 3.554 personas usuarias, consolidando su papel como uno de los recursos asistenciales más relevantes para la atención a personas mayores y en situación de vulnerabilidad en el municipio. Así lo ha avanzado la concejal de Bienestar Social, Familia y Salud, Pilar Torres, durante la presentación de la Memoria anual del Servicio.
Durante el pasado ejercicio, se gestionaron 141.064 llamadas desde la central de atención, de las que 4.537 fueron emergencias. De media, se han gestionado 14'2 llamadas recibidas por persona usuaria y 25 llamadas emitidas durante el pasado año.
Además, la Unidad Móvil realizó 4.488 intervenciones domiciliarias, mientras que el departamento de Coordinación Comunitaria llevó a cabo 1.681 visitas de seguimiento y altas. De las 4.488 intervenciones realizadas, el principal motivo de intervención continúa siendo el mantenimiento de la tecnología instalada, seguido de las Emergencias psicosociales y seguimientos programados. En 180 de ellas fue necesaria la emisión de informe de incidencias a Servicios Sociales ante la detección de posibles situaciones de vulnerabilidad o necesidad de atención especial.
Del total de llamadas, 40.802 han sido recibidas por parte de los usuarios y 9.806 fueron llamadas se realizaron de manera automática, gracias al funcionamiento de los detectores instalados en los domicilios. Las más de 90.000 restantes se realizaron desde el Centro de Atención para mantener contacto con la persona usuaria.
El tiempo de respuesta ante una emergencia se situó en 2025 en 21 minutos, 57 segundos menor que en 2024 y manteniéndose por debajo del indicador estipulado para estas situaciones, establecido en 30 minutos como tiempo de respuesta.
Asimismo, como manera complementaria, el servicio realizó durante 2025 un total de nueve Aulas de Experiencia, distribuidas en distintos puntos del municipio: El Progreso, Los Dolores, Javalí Nuevo, Santiago y Zaraiche, Casillas, Aljucer, El Carmen, Llano de Brujas y Beniaján. De este modo 372 personas participaron en alguna de estas actividades organizadas de forma presencial que contribuyen a reforzar el enfoque preventivo y comunitario de la teleasistencia y que tratan temas como claves para llevar un estilo de vida saludable, envejecimiento activo, mejora de la memoria o formación digital.
"El Servicio municipal de Teleasistencia es un servicio maduro, sólido y plenamente consolidado, con una valoración muy positiva por parte de las personas usuarias y sus familias. La teleasistencia en Murcia no es solo un dispositivo en el domicilio; es acompañamiento, es seguridad, prevención, es intervención rápida y es, sobre todo, tranquilidad", ha señalado Pilar Torres. La concejal ha señalado que, durante el pasado año, se tramitaron 601 nuevas altas en el servicio.
El perfil de usuarios sigue siendo mayoritariamente mujer, que alcanza el 78'1% de beneficiarios de este servicio municipal, aunque se observa un incremento de hombres, que llegan ya al 21'9%. El 58'8% viven solos, seguidos por los usuarios que conviven con una persona, que se sitúan en el 34%. Además, el 69'8% son personas mayores de 80 años y, de ellas, 11 personas superan los 100 años.
"Estos datos evidencian que el servicio permite a las personas de edad muy avanzada permanecer en su entorno habitual con seguridad y apoyo continuo", ha apuntado la edil, quien ha remarcado que el centro de atención está activo los 365 días del año.
30 años acompañando a los murcianos
Durante la presentación de la memoria anual de 2025 se ha hecho hincapié en la conmemoración del 30 aniversario del Servicio Municipal de Teleasistencia, una prestación que, desde su puesta en marcha, ha evolucionado para adaptarse a las nuevas realidades sociales y tecnológicas.
"En 2025 cumplimos tres décadas estando al lado de quienes más lo necesitan. Tres décadas en las que se ha consolidado como un recurso esencial para garantizar la seguridad, la autonomía y el bienestar de miles de personas mayores en nuestro municipio", ha destacado Torres, quien ha puesto en valor la profesionalidad del equipo humano que lo integra.
El tiempo medio desde la recepción del informe hasta la instalación del terminal de teleasistencia ha sido de seis días y la permanencia media en el servicio es de más de 5 años. Un 14% de las personas usuarias lleva más de 10 años con teleasistencia, "lo que refleja la confianza y la utilidad real del recurso", ha apuntado Pilar Torres.
"La teleasistencia municipal de Murcia es un servicio altamente profesionalizado, con equipos especializados en atención remota, intervención domiciliaria y coordinación comunitaria, que trabajan de forma integrada para ofrecer una atención personalizada. Treinta años después, el balance es claramente positivo. Las personas usuarias están satisfechas, el servicio evoluciona tecnológicamente y el Ayuntamiento de Murcia reafirma su compromiso con un modelo de atención centrado en la persona, preventivo y coordinado", ha señalado.
Avances tecnológicos y atención personalizada
El servicio continúa avanzando hacia una atención más personalizada y tecnológica. Actualmente hay instalados 1.690 dispositivos de detección de riesgos y se prevé seguir ampliando esta cifra progresivamente. En concreto, los dispositivos más desplegados entre las viviendas de los usuarios son los detectores de fuego y humo, con un 55'9%, seguidos por el dispositivo de gas, con un 16'6%, y de presencia, con el 6,7%.
Además, 145 (7'2%) personas disponen de dispositivos de teleasistencia móvil, en cualquiera de sus modalidades, permitiendo a la persona usuaria poder seguir disfrutando del servicio de teleasistencia fuera del hogar de su hogar.
Asimismo, se ha incrementado el proceso de digitalización de los terminales domiciliarios, avanzando hacia la renovación total por dispositivos digitales que permiten una comunicación en tiempo real, con independencia del tipo de conexión telefónica disponible en el hogar. El servicio continúa además implantando sistemas de teleasistencia predictiva basados en el análisis de datos para anticipar posibles situaciones de riesgo.
En materia de accesibilidad, se mantienen recursos como intérpretes de lengua de signos, sistemas de lectura fácil y la implantación del sistema CareSOS, diseñado específicamente para personas con dificultades de comunicación, garantizando que el servicio sea universal y adaptado a todas las necesidades.
Servicio de custodia de llaves
Uno de los cometidos más valorados del servicio es la posibilidad de que este realice la custodia de llaves. Actualmente desde el servicio de teleasistencia se custodian las llaves de 665 domicilios, que representan el 21,3% del total de viviendas, un servicio que permite una actuación más ágil y eficiente en caso de emergencia, facilitando el acceso al domicilio cuando es necesario.
Para garantizar la confidencialidad y la privacidad, cada llave va a asociada a un código que se identifica con un lector, que registra al usuario. Además, las llaves están geolocalizadas, con el objetivo de facilitar la seguridad en la gestión de este servicio que permite reducir los tiempos de respuesta y el impacto ante una situación de emergencias.
En total, en 2025 el servicio tuvo que movilizar este servicio en 404 ocasiones, donde el 58% se hizo en la zona sur, en el centro un 31% y en el norte un 11%.
Modelo de atención personalizada
Siguiendo un modelo de atención personalizada, todas las personas usuarias son revaloradas anualmente, mediante visita del departamento de coordinación comunitaria. Esta revaloración puede ser adelantada si el sistema de Alertas RET o profesionales de otros departamentos observan un comportamiento anómalo en el uso del servicio de la persona usuaria.
Para establecer esta atención personalizada, se analizan valores de salud como posibles caídas que haya sufrido la persona usuaria, problemas de audición, visión o para orientarse, así como necesidad técnica para desplazarse o dificultades en el habla.
En cuanto a las relaciones sociales, se analiza si viven solos o en compañía de familiares, si realizan actividades de ocio o salidas periódicas a la calle, así como se analiza el estado de ánimo y la red de apoyo familiar.
Así, según los datos extraídos de estas valoraciones, la distribución de las personas usuarias se ajusta en función del estado de salud y las relaciones sociales de cada persona usuaria. De este modo, el nivel de apoyo básico, cuando presentan estado de salud bueno y relaciones sociales altas, representa el 61'4% de los usuarios, segundo del nivel de apoyo medio, con el 35'8% de los casos. El tercer nivel, de apoyo alto, representa el 2'9% y el nivel de alto riesgo, el más elevado, es un 1'5% de las personas usuarias.