El carácter itinerante de este fenómeno delictivo dificulta la actividad investigadora y exige una coordinación de las distintas unidades policiales, así como con autoridades de otros países
La Policía Nacional ha puesto en marcha una iniciativa sin precedentes para coordinar una operación permanente en la que se investiga la actividad criminal de grupos organizados que llevan a cabo de manera masiva robos con violencia de relojes de alta gama en distintos puntos de España.
La mayor parte de estas redes criminales tienen su base en la ciudad de Barcelona, desde donde se desplazan en pequeños grupos a diferentes puntos del territorio nacional, especialmente a ciudades como Madrid, Málaga, Alicante, Palma de Mallorca, Marbella o Ibiza. Su objetivo son zonas turísticas con alta concentración de establecimientos de lujo y visitantes extranjeros.
Las investigaciones han permitido constatar que estos delitos son cometidos por organizaciones criminales perfectamente estructuradas, que facilitan a sus miembros todos los medios necesarios para actuar, como documentación falsa, alojamiento o vehículos.
Robos violentos que a veces terminan en homicidios o lesiones graves
Una vez en el lugar, seleccionan a la víctima y realizan labores de vigilancia hasta encontrar el momento propicio para actuar. Los robos se ejecutan generalmente con violencia, existiendo casos en los que se han producido consecuencias de extrema gravedad como uno de los hechos ocurrido en Ibiza el pasado mes de agosto. En este caso, durante el forcejeo para conseguir arrebatarle el reloj a la víctima, la golpearon y cayó al suelo falleciendo en el acto.
En la operativa habitual participa al menos un autor material del robo y otro encargado de vigilar y facilitar la huida en vehículo, lo que en ocasiones genera situaciones de riesgo para peatones y conductores. En algunos casos, cuentan con un tercer vehículo de apoyo para trasladar rápidamente el reloj sustraído y dificultar su recuperación.
Gorras, mascarillas o gafas de sol para ocultar su rostro
Entre los métodos empleados para evitar su identificación destacan el uso de gorras, mascarillas o gafas de sol, así como la utilización de documentación falsa para alojarse o alquilar vehículos, llegando incluso a duplicar matrículas para eludir la acción policial. Tras cometer los hechos, regresan rápidamente a su base en Barcelona, donde dan salida a los objetos robados.
El carácter itinerante de estas organizaciones supone una especial complejidad para las investigaciones, lo que ha llevado a la Policía Nacional a la creación de un grupo destinado a liderar una estrategia coordinada a nivel nacional e internacional. Esta acción conjunta ha permitido intensificar la cooperación entre las distintas unidades policiales así como con otras autoridades de otros países como por ejemplo con la Polizia di Stato –Italia- avanzando así en la desarticulación de estas redes criminales.
Primeros éxitos
Los resultados de esta iniciativa durante el primer cuatrimestre de este año 2026 son 33 personas detenidas en España y una en Francia y el esclarecimiento de 41 robos con violencia, un hurto, un homicidio, tres delitos de lesiones y pertenencia a grupo criminal. Además, se han identificado a otras 43 personas que están pendientes de detener.
El principal objetivo de este entramado criminal son los relojes de marcas de gran prestigio, de hecho entre los casos resueltos se encontraban relojes valorados desde los 15.000 euros hasta otros que alcanzaban incluso los 100.000 euros.