El ministro del Interior ha participado en el Consejo de Ministros de Interior, celebrado en Bruselas, que ha abordado la dimensión exterior de la migración, el Espacio Schengen, la política de retornos y el futuro de Europol, entre otros temas.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a su llegada al Consejo de Ministros de Interior de la Unión Europea, en Bruselas.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido "serenidad y unión" a la UE para afrontar el conflicto abierto en Oriente Próximo y ha apelado a "una rápida desescalada" como vía para estabilizar la región y limitar las posibles repercusiones en los 27. "Nuestra posición es muy clara. Todos los conflictos deben resolverse al amparo de la Carta de Naciones Unidas y de acuerdo con el derecho internacional", ha añadido.
Grande-Marlaska ha hecho este llamamiento durante la celebración del Consejo de Ministros de la Unión Europea, en Bruselas, donde también ha insistido en seguir trabajando en la estabilización de la región, especialmente en el noreste de Siria. "No es solo una cuestión de política exterior, sino un elemento central para mitigar riesgos que pueden proyectarse sobre la seguridad interior de la Unión", ha afirmado.
El ministro ha urgido también a los socios europeos a eliminar los controles en las fronteras interiores del Espacio Schengen, que han dejado de ser una "medida excepcional" para convertirse en una "barrera estructural tolerada" en la UE.
La libre circulación de personas sin controles en las fronteras interiores "es el corazón del proyecto europeo" y la recuperación de la plena libertad de movimientos "no puede ser una opción, sino una obligación legal y política". Los controles, ha manifestado el titular de Interior, envían un mensaje "de debilidad, de falta de confianza mutua y de repliegue" del proyecto europeo.
El Consejo ha abordado también la política de retornos en la gestión migratoria. Grande-Marlaska se ha pronunciado a favor de incrementar la financiación para que sea "suficiente y bien orientada", dirigida a impulsar el retorno voluntario, la readmisión y el refuerzo de las capacidades en los países de origen y tránsito de la migración.
Oposición a los centros de retorno en terceros países
El ministro ha abogado, además, por un sistema europeo de retorno "verdaderamente común", que consolide el reconocimiento mutuo y contribuya así a reducir los incentivos a desplazarse a otros Estados miembros para prolongar la estancia irregular. "Limitaríamos los movimientos secundarios dentro de la UE y se promovería el retorno voluntario", ha explicado.
Sobre los centros de internamiento en terceros países, ha mostrado "cautela", porque carecen, en su opinión, de una base jurídica cierta y su eficacia y su relación coste-beneficio no han sido demostrados. "Estamos especialmente en contra de que se prueben en países de nuestra vecindad, por el impacto negativo que podría tener en la cooperación bilateral de España", ha explicado.
Grande-Marlaska se ha mostrado partidario de potenciar la prevención y la cooperación con los países de origen y tránsito de la migración como las vías más eficaces para combatir a las mafias que trafican con personas, y ha instado a la UE a extender el Pacto Mediterráneo a Mauritania y Senegal. "Las rutas de la fachada atlántica están íntimamente conectadas con las del Mediterráneo", ha añadido.
Por otra parte, el Consejo ha analizado el fortalecimiento de la agencia Europol, que España avala como centro principal para el intercambio, tratamiento y análisis de información, pero sin que considere necesaria la creación de nuevas estructuras, según ha apuntado el ministro. "La prioridad debe ser fortalecer los elementos ya existentes, en particular las Unidades Nacionales de Europol y los Oficiales de Enlace", ha subrayado.
Origen de los datos: sitio web de lamoncloa.gob.es
Ministerio de la Presidencia