Mazarrón

Numerosos belenes acercan la esencia de la Navidad a vecinos y visitantes

En Mazarrón y Puerto, pero también en pedanías, hallamos pequeñas obras de arte basadas en la tradición belenística

Pasear estos días por el municipio de Mazarrón tiene un atractivo más: los belenes. Podría trazarse, incluso, una ruta, ya que junto a los expuestos al público están los realizados, de forma particular, por vecinos que cumplen con la tradición cristiana y que, en algunos casos, son dignos de visitar.

En la Avenida de la Constitución hallamos uno de los belenes públicos más llamativos. Hablamos del realizado por Francisco Méndez, quien en poco más de un mes ha logrado montar un belén de importantes dimensiones y de gran belleza. Llamativas son sus figuras mecánicas, la ambientación y la inclusión de elementos locales de forma perfectamente contextualizada. Seguimos en Mazarrón y en los bajos del antiguo casino en la Plaza del Ayuntamiento encontramos el belén realizado por la Asociación de Amas de Casa Almazarrón. Muy bien escenificado, destaca principalmente la iluminación con la que cuenta, ya que permite al visitante apreciar detalles.

En Puerto de Mazarrón es obligado mencionar la exposición belenística que realiza el Centro de Personas Mayores, cuyos socios, un año más, cumplen con la tradición que, fielmente, han venido siguiendo. Subimos la calle Mayor del Puerto para hacer una parada obligada en la Iglesia de San José. La parroquia y las amas de casa vuelven a mostrar en un lateral del templo, junto al altar, un bonito belén, muy bien recreado.

La Región de Murcia es tierra de belenes y Mazarrón es un ejemplo de ello. Tanto en sus dos grandes poblaciones como en sus pedanías hallaremos numerosas pequeñas obras de arte de hombres y mujeres que siguen transmitiendo a sus hijos la tradición de montar el belén.

Noticias de Mazarrón

La marca celebra la apertura de su restaurante número mil honrando las experiencias y emociones vividas por sus clientes en su Burger King® favorito

Pascual Salvador denuncia la “invasión fotovoltaica” sobre suelo agrícola productivo y exige proteger el regadío como pilar de la soberanía alimentaria

Cerca de una veintena de desempleados reciben capacitación para trabajar en los sectores de jardinería y albañilería, alternando durante 12 meses formación y trabajo remunerado creando nuevos espacios como el Jardín del Mar de Alborán