Pedro Sosa, portavoz municipal de IU-P-AV, explicaba esta mañana en rueda de prensa el contenido de una de las mociones que defenderá en pleno municipal ordinario de este mes de junio. En palabras del edil de izquierdas su iniciativa trata de desliar, y encauzar para su resolución, la compleja y desequilibrada relación que la diputación de Río ha tenido con el planeamiento urbanístico de nuestro municipio desde la aprobación definitiva del vigente Plan General Municipal. Sosa afirma que no hay otro territorio, pedanía, barrio, o espacio de Lorca, con una relación tan desequilibrada entre su potencial y su realidad, entre lo previsto y lo realizado, entre lo prometido y lo cumplido.
Todo parece apuntar, dice Sosa, a que otra corporación municipal más (la actual) agotará su mandato sin proceder a la revisión del vigente Plan General Municipal de Ordenación de Lorca. Un PGMO maquinado al alimón hace casi treinta años por los dos partidos (PSOE y PP) que conformaron la corporación municipal 1999-2003. Un PGMO que nació al calor de la, por entonces, recién aprobada Ley sobre Régimen del Suelo y Valoraciones impulsada por Aznar, y que abrió la puerta a la desregulación, al urbanismo a la carta, a la especulación urbanística que presidió ese período y a aquellos desgraciados "convenios urbanísticos" que tanto daño han hecho y siguen haciendo a las arcas públicas municipales de Lorca. Un PGMO que no sirvió para nada más.
Tras más de un cuarto de siglo desde su aprobación, tiempo que en opinión de Sosa supera con creces un margen temporal de vigencia razonable, ese PGMO ha envejecido mal en muchos de sus aspectos. Uno fundamental, dice Sosa, es el exiguo cumplimiento de las previsiones de desarrollo urbanístico contempladas en el mismo, que, por lo que hace a la Diputación de Río, son todas. De las ocho unidades de actuación contempladas en el PGMO para esta pedanía próxima al casco urbano -seis de iniciativa pública y por sistema de cooperación y dos de iniciativa privada y por sistema de compensación- ninguna se ha desarrollado. Esa misma falta de desarrollo, abunda Sosa, afecta a los tres sectores (17,18 y 19) de su "Suelo Urbanizable Sectorizado". Y lo mismo sucede con la enorme bolsa de "Suelo Urbanizable no Sectorizado", para el que el planeamiento, en ausencia del Plan Parcial que debiera desarrollarlo, limita las construcciones con exigencias de parcela mínima de 20.000 m² y un aprovechamiento de 0,15 m²/m².
El concejal, que esta misma semana se reunía con los vecinos de Río para explicar y consensuar su propuesta de moción, afirma que esa parálisis imposibilita la superación de los problemas de esta diputación y la consecución de buena parte de las previsiones que para este lugar se contienen en la Memoria del PGMO. La operación de transformación y cambio de uso del suelo prevista en el Plan General no ha echado a andar, y por ello no se han atajado ni la escasa provisión de equipamientos y zonas verdes, ni las profundas carencias en cuanto a dotaciones y servicios. Según Sosa es demoledor leer todas las previsiones contenidas en la memoria y en los planes de gestión del PGMO de Lorca para el marco territorial que es objeto de esta moción, y contrastarlas con la realidad física actual de ese espacio.
Para Sosa no se entiende ni el castigo histórico al que se ha sometido a esta pedanía, que siempre ha sido elegida para ubicar en ella actividades contaminantes e infraestructuras y servicios no deseados, ni se entiende esa falta de desarrollo en una diputación con tanto potencial, estratégicamente ubicada, y con una zona urbana y una bolsa de suelo urbanizable con unas vistas envidiables a la vertiente y fachada norte del Castillo de Lorca, de su cerro, de la sierra del Caño, de la vega del río Guadalentín. Una pedanía que además alberga elementos destacadísimos del patrimonio geológico e histórico de Lorca como La Serrata, el Menhir de Serrata, la Ermita de la Peñica, el Salto o el tramo mejor conservado del histórico Acueducto de Zarzadilla de Totana.
Un lugar que, por esa falta de sujeción a una ordenación que nunca llega, ha crecido caóticamente, con una deficiente red de comunicación interior, con servicios y dotaciones urbanas muy precarias, que carece de un buen sistema de encauzamiento y recogida de aguas pluviales ocasionando daños a muchos vecinos, y hasta con un alumbrado público muy escaso que incrementa la sensación de inseguridad. Así, afirma Sosa, no debe extrañar que 27 años después del inicio de la tramitación de este PGMO, esta diputación haya pasado de 507 a 506 habitantes (ha perdido uno) cuando en el conjunto de Lorca se ha experimento un considerable aumento demográfico de en torno a 30.000 habitantes, de 69.930 a los casi 100.000 actuales.
En sus propuestas de acuerdo al Pleno IU incluye 1) dar respuesta en lo inmediato a la deficiente dotación de infraestructuras y servicios urbanísticos básicos, atajando el grave problema que supone para Río y muchos de sus habitantes la carencia de una red de pluviales y corrigiendo las deficiencias denunciadas en la red de alumbrado público. 2) intervenir en la seguridad y protección de la red fluvial de la pedanía frente a las inundaciones cada vez más frecuentes y desastrosas que se producen allí. Y 3) Revisar, siempre de acuerdo con los vecinos, e implementar todos los instrumentos de gestión urbanística contemplados en el Plan para las distintas clases de suelos (urbanos y urbanizables) de la pedanía, comenzando por todas las unidades de actuación en suelo urbano consolidado, por la consolidación del suelo urbano sin consolidar, y por la aprobación del Plan Parcial que ha de desarrollar una importante bolsa de Suelo Urbanizable no Sectorizado, posibilitando con ello unas limitaciones de parcela mínima y de aprovechamiento similares a las que el planeamiento contempla para suelos de la misma clase en el conjunto de Lorca.