He tenido la oportunidad de repasar con calma la hemeroteca reciente. Y he encontrado unas declaraciones que el delegado provincial de Sanidad en Ciudad Real, Francisco José García, realizó el pasado mes de febrero en las páginas del diario Lanza. En ellas, justificaba la inexistencia de un cribado de cáncer de próstata en el SESCAM bajo un argumento que, a la luz de los datos actuales, puede ser modificable, en él afirmaba que las pruebas actuales carecen de la sensibilidad necesaria, reduciendo la urgencia a una vaga promesa de "seguir trabajando" y escudándose en que "en ningún punto de España" hay un programa de detección precoz implantado.
Comparto plenamente con el delegado que la prevención debe ser el gran leitmotiv de nuestra sanidad pública. Sin embargo, no puedo coincidir en que debamos cruzarnos de brazos a esperar una "prueba perfecta" mientras las cifras de este cáncer siguen golpeando con dureza a los hombres de nuestra tierra, en Castilla-La Mancha se diagnostican entre 1.400 y 1.500 nuevos casos anuales de cáncer de próstata, provocando en torno a 300 muertes al año que en muchos casos podrían evitarse si se atajaran a tiempo —esto sucede con información— y si la administración asumiera su responsabilidad de llamarlos a tiempo.
Desde el nacimiento de PROSVIDA, nuestra batalla solo ha sido de supervivencia básica. Llevamos reclamando desde el primer día campañas institucionales de información rigurosas; la ignorancia y la falta de divulgación pública están matando a nuestros hombres en silencio. Exigimos, de manera inmediata, un protocolo unificado para el cribado oportunista en Atención Primaria —para que ningún médico de familia dude en prescribir el test del PSA— y, por supuesto, la implantación definitiva de un cribado poblacional sistemático.
No podemos ni debemos dar la espalda a la innovación que ya está salvando vidas a escasos kilómetros de nuestra región. Solo hace falta mirar a Euskadi para comprobarlo. La realidad actual de la sanidad vasca es el contraargumento perfecto a la resignación de nuestra administración regional y la prueba de que lo que pedimos es viable. El Departamento de Salud del Gobierno Vasco, Osakidetza y el instituto Biosistemak no han esperado a que el futuro llegue solo; lo han construido a través del proyecto piloto EUCanScreen. Un programa estructurado, riguroso y plenamente alineado con las directrices de la Unión Europea que ya ha invitado a 7.700 hombres en la OSI Bilbo Basurto y que alcanzará los 10.000 antes de que termine este año 2026.
¿El resultado? Veinticuatro cánceres detectados a tiempo. ¿La respuesta ciudadana? Una tasa de participación histórica del 43%, que duplica la media europea en programas de salud masculina. Los hombres sí acuden cuando la sanidad pública asume su responsabilidad y los llama de forma activa mediante cartas y mensajes, en lugar de abandonar la prevención al modelo pasivo y "oportunista" sin regular.
A la falta de especificidad del marcador PSA, el modelo vasco está demostrando que la medicina moderna no es una analítica aislada, sino un circuito inteligente. Euskadi aplica un procedimiento impecable, un análisis de sangre como primer filtro que, en caso de sospecha, activa de inmediato la realización de una resonancia magnética prostática antes de realizar cualquier biopsia. Un protocolo que garantiza una eficacia diagnóstica incuestionable, evita pruebas invasivas innecesarias y destruye cualquier excusa técnica sobre "falsos positivos".
Tampoco es necesario mirar únicamente al norte de España para comprobar la viabilidad de este protocolo. Lo tenemos mucho más cerca en nuestra propia capital. El Hospital Quirónsalud Ciudad Real dispone ya en su cartera de servicios de un programa activo de cribado para la prevención precoz de este tumor en población masculina, que actualmente está aplicando a sus clientes. El centro privado aplica exactamente este mismo circuito estructurado, realiza el estudio analítico de PSA y, ante resultados sospechosos, coordina de manera directa una resonancia magnética que culmina, si es preciso, en una biopsia de próstata por fusión de imágenes con navegador.
Desde PROSVIDA lo tenemos muy claro, no buscamos la confrontación, sino la acción. Por eso, le tendemos la mano públicamente al delegado de Sanidad. El diálogo entre el tejido asociativo y la administración no solo es necesario; es urgente. Queremos sentarnos a la mesa y ofrecer toda nuestra capacidad de movilización social para que nuestra región deje de ser espectadora y se convierta en protagonista.
Por eso, en una región en donde nuestra sanidad pública está a la vanguardia de la sanidad nacional, el sobrediagnóstico no sería un obstáculo para la detección precoz, y PROSVIDA se brinda a colaborar en conseguir los hitos que consideren la Consejería y el SESCAM. Es decir, somos compañeros de viaje a la hora de evitar muertes e implantar las medidas necesarias, ya que los medios están y son los más avanzados del país.
Señor delegado, la salud de los hombres no entiende de esperas burocráticas ni de diferencias entre cartillas sanitarias. Sentémonos a hablar, colaboremos y salvemos vidas juntos. Nuestra mano está tendida.