Gonzalo Álvarez Marañón: "la prohibición es la solución a un problema complejo"
Desde Funditec Research reconocen la capacidad de las redes para "atrapar" y ponen en evidencia al modelo de negocio de las grandes plataformas
Madrid, 30 de junio de 2026 Con motivo del Día Mundial de las Redes Sociales, que se celebra el 30 de junio, y con el debate abierto sobre la regulación de la presencia de los menores de edad en las principales redes y plataformas, Funditec Research defiende el uso de la inteligencia Artificial como una herramienta de apoyo para detectar riesgos y proporcionar protección a los menores.
Gonzalo Álvarez Marañón, director de Funditec Research y experto en IA y ciberseguridad, analiza a la inteligencia artificial y la presenta como una herramienta que puede usarse para "detectar patrones de acoso, contenido explícito o comportamiento de riesgos con bastante eficacia". Además, apunta que ya hay aplicaciones de supervisión parental que la están usando.
A pesar de la gran utilidad de la inteligencia artificial para abordar los principales peligros que se derivan de la exposición y presencia en las redes sociales para los menores de edad, Álvarez Marañón también considera que "estas mismas herramientas pueden convertirse en vigilancia generalizada si quien las opera no es la familia sino el Estado".
La prohibición no basta
Australia y Reino Unido han optado por prohibir el acceso a los menores a las redes sociales. Sin embargo, los técnicos consideran que prohibir como tal, a pesar de ser una vía directa para ganar titulares, no erradica el problema en sí.
Desde la dirección de Funditec Research reconocen que adoptar esta postura frente a las redes sociales deja abierta la posibilidad de que "los menores encuentren atajos para llegar a ellas y que los padres tengan la falsa sensación de que alguien se ha encargado del problema".
Prohibir es para Álvarez Marañón "la respuesta más fácil a un problema complejo, que nos debería hacer desconfiar". Según su experiencia, la medida con mayor retorno y por la que apostar a largo plazo es la alfabetización digital porque "enseñarles cómo funcionan los algoritmos, qué hacen las plataformas con los datos y reconocer la manipulación, produce ciudadanos más resilientes que cualquier prohibición de acceso".
Conjuntamente, la función de los padres resulta igual de necesaria porque según él "ninguna ley sustituye la conversación entre padres e hijos". Sostiene que los menores que se desarrollan con referencias claras proporcionadas por adultos sobre la tecnología "resultan ser más resistentes que uno que solo está bajo la protección legal porque no comprende y aprenderá a eludir".
Como especialista en ciberseguridad, el director de Funditec Research, considera vital "regular el diseño de las plataformas sin construir infraestructuras de identificación que pongan en riesgo la privacidad de todos los ciudadanos". "La vigilancia de los menores no debe llevar implícita la de todos los usuarios". Bajo su experiencia en proyectos europeos de I+D, Álvarez Marañón acerca la propuesta de la Unión Europea con la EUDI Wallet, una cartera de identificación digital que llegará a todos los ciudadanos europeos en este año, diseñada para "demostrar la mayoría de edad sin revelar nombre, fecha de nacimiento ni DNI".
"Las redes están creadas para atraparnos"
Según el último informe 'Impacto de la Tecnología en la Infancia y Adolescencia', elaborado por Unicef, entre otras entidades, alrededor de un 9 por ciento de los menores entre 10 y 20 años dedican más de cinco horas en las redes sociales. Bajo su experiencia en innovación tecnológica, el doctor en informática detalla que los perfiles de los menores son "especialmente valiosos porque se construyen desde cero y duran décadas".
El cerebro adolescente se encuentra en pleno desarrollo, especialmente la parte que regula el impulso y evalúa los riesgos. Las plataformas son conscientes de ello y diseñan sus sistemas siendo conocedores de esa vulnerabilidad neurológica.
El experto no tiene ninguna duda, expresa de manera rotunda que "las redes están creadas para atraparnos". Apunta como principales amenazas el diseño adictivo, la exposición al contenido dañino y sin filtros y el acoso entre compañeros amplificado por la visibilidad pública como principales amenazas. Aunque resulta menos visible, el director de Funditec Research también considera la explotación comercial de los datos por parte de las plataformas desde el primer momento en el que abren una cuenta.
"El scroll infinito, las notificaciones, los sistemas de recompensa variable y los algoritmos que priorizan el contenido que provocan emociones intensas son fruto del diseño deliberado y no accidentes tecnológicos".
A pesar de que se ha hablado del volumen de información que obtienen las redes sociales mientras el usuario dedica su tiempo en ellas, el director de Funditec Research recuerda que las plataformas controlan "las emociones inferidas por el tiempo de pausa ante cada contenido, grafo de las relaciones sociales, localización y patrones de comportamiento que revelan más que un diario secreto".
Del mismo modo que se han expuesto los múltiples riesgos concluye el experto diciendo que "el problema no es la tecnología en sí sino el modelo de negocio de las grandes plataformas que convierte la atención infantil en mercancía".