El uso de bolsas de plástico en España continúa descendiendo. Según los últimos datos disponibles del MITECO, en 2023 se pusieron en el mercado 6.890 millones de bolsas de plástico, frente a los más de 11.200 millones registrados en 2017, lo que supone una reducción cercana al 40%. El consumo por habitante también ha experimentado una caída considerable, pasando de 241 a 142 bolsas en apenas siete años.
Esta evolución refleja el impacto de la regulación, una mayor concienciación ciudadana y la adopción de alternativas más sostenibles. Sin embargo, para el sector del embalaje el reto ya no consiste únicamente en reducir el uso del plástico, sino en diseñar soluciones que consuman menos recursos, incorporen materiales reciclados y faciliten su reutilización o reciclaje.
En este contexto, Rajapack, líder europeo en la distribución multicanal de embalajes, suministros y equipamiento, ha reducido un 18% el uso de plástico en sus embalajes durante los últimos años. La mayor parte de esta reducción se ha conseguido sustituyendo materiales plásticos por soluciones basadas en papel. Un ejemplo de ello es que en lo que va de año, las ventas de Rajapack de sobres courier, empleados en mensajería, 100% papel, ya sean acolchados o normales, han aumentado más de un 21 y un 13%, respectivamente. En cambio, las ventas de los de plástico han descendido un 39,6%.
Además, en aquellas aplicaciones donde el plástico continúa siendo necesario para garantizar la protección de los productos o la eficiencia logística, la compañía ha incorporado alternativas con contenido reciclado.
Pese a los avances, España todavía afronta importantes desafíos en materia de economía circular. Según el MITECO, la tasa de recogida separada de botellas de plástico para bebidas alcanzó el 41,3% en 2023, lejos del objetivo del 70% fijado para ese año. A nivel europeo, cada ciudadano generó una media de 36,1 kilogramos de residuos por envases plásticos en 2022, según datos del Parlamento Europeo.
Para Rajapack, la transición hacia modelos más sostenibles requiere una visión global del ciclo de vida de los envases. El plástico sigue ofreciendo ventajas técnicas relevantes en determinadas aplicaciones por su ligereza, resistencia y capacidad de protección, por lo que su sustitución no siempre implica una mejora ambiental.
"La sostenibilidad no consiste en demonizar un material concreto, sino en utilizar cada recurso de la forma más eficiente posible. En Rajapack hemos reducido el uso del plástico de nuestros embalajes, principalmente mediante soluciones basadas en papel, y cuando su utilización sigue siendo necesaria, apostamos por incorporar plástico reciclado. El auténtico reto es diseñar embalajes que empleen menos recursos, protejan mejor los productos y puedan integrarse fácilmente en modelos circulares de reutilización o reciclaje", explica Bernard de Paauw, CEO de Rajapack España.
La compañía prevé que el sector evolucione hacia un mayor ecodiseño, la reducción de materiales, la incorporación de contenido reciclado y la reutilización. La sostenibilidad dejará de ser un elemento diferencial para convertirse en un criterio esencial en el diseño y la gestión de los embalajes.