El festival ha anunciado la programación y horarios de sus dos escenarios alternantes, que albergarán una gran diversidad de visiones artísticas
Rizomes reunirá un año más a cerca de dos mil personas en La Cellera de Ter del 26 al 28 de junio
Ya solo quedan apenas dos semanas para la nueva edición del festival Rizomes, que regresa un año más a la plantación de chopos de Can Ribes, en La Cellera de Ter. Del 26 al 28 de junio cerca de dos mil personas asistirán a este punto de encuentro entre la música, las artes visuales y la arquitectura. Un entorno vivo con una programación única de conciertos, talleres, performances, instalaciones artísticas de nueva creación e infraestructuras efímeras diseñadas para la ocasión.
Frente a la alienación de los festivales convencionales, Rizomes prioriza la proximidad y el respeto por el territorio. La disposición de la plantación, un ciclo agrícola de quince mil árboles configurados en una retícula de cinco por cinco metros, dicta la morfología del festival, que se reinventa anualmente en función de la actividad del bosque. Bajo el lema de ofrecer una experiencia holística y amable, el diseño de las instalaciones dialoga directamente con esta retícula cambiante, utilizando los árboles como pilares naturales para sostener las estructuras y los escenarios.
Dos escenarios, cero solapes: horarios ya disponibles
Ya conocemos los horarios del festival, cuya programación se despliega en dos escenarios alternantes, evitando los solapes. El viernes 26 la música arrancará a las 19:30h con el concierto inaugural de la Orchestra Fireluche en el escenario Populus, seguido de Pleito, Ralph Dumas & Cobla Sant Jordi, Davide Ambrogio y Sarathy Korwar Drum Ensemble, una de las voces más originales de la escena del jazz británica y uno de los grandes reclamos internacionales de la jornada. La madrugada en la plantación se entregará al baile con Nosedrip, una figura consolidada dentro del creciente panorama leftfield belga, PAURRO e Ylia. Mientras, el Escenario Ter acogerá de forma intercalada a Dania Shihab, que presentará su último álbum Listless, Arquea Colectivo, Vitu Valera & Chepe y Canino FM, que proponen un encuentro entre imagen y sonido con el proyecto ‘Orquesta Oculta’. El DJ residente de este día será Diego Armando.
El sábado 27 concentrará a algunos de los nombres más destacados de esta edición del festival. El Escenario Ter albergará la propuesta de Shida Shahabi, concebida como un espacio íntimo de escucha, al maestro sardo Paolo Angeli, a Gibrana Cervantes, y a Hatis Noit, figura de culto internacional con un talentoso registro vocal. La noche en el río cerrará con CRATER-Lab y Los Informalls. En paralelo, el Escenario Populus ofrecerá las actuaciones de Flur, Pau Figueres Trio, Muqawama, los ritmos contagiosos del colectivo WNBL, Nerobambola y las composiciones vibrantes de Etuk Ubong. La madrugada se sumergirá en los sonidos underground de Adrasha, el influyente colectivo barcelonés Jokkoo y el fulminante fenómeno global DJ Travella, cuya propuesta singeli dará la bienvenida al sol con una energía frenética a la par que divertida. El DJ residente de esta jornada será Iraqi Romance Queen.
Para finalizar, el domingo 28 se reserva una despedida puramente diurna y comunitaria en el Escenario Ter junto al río. Defensa Lenta comenzará la jornada con su estilo ambiental, vivo y contemplativo, y Melina Serser presentará su estilo propio y único. El broche final al fin de semana lo pondrá la Clausura Canina, un back-to-back a seis manos centrado en el low end a cargo de las residentes de Canino FM, Akazie, Jehia y just claudia.
La arquitectura y las artes visuales, pilares del festival
Festival Rizomes refuerza su apuesta por la arquitectura efímera con la consolidación de Circular, un programa de talleres de construcción y diseño que se ha convertido en uno de los motores creativos del encuentro. Decenas de participantes trabajan colectivamente sobre el territorio durante ocho días en la edificación de estructuras temporales utilizando madera, tierra cruda y materiales reciclados. Este año, en colaboración con la escuela Elisava, estudiantes del máster en arquitectura efímera se incorporan a este entorno de experimentación rural.
Paralelamente, la convocatoria REG impulsa la producción artística a través de residencias en Can Clos y Entorns. Siete proyectos, seleccionados de entre más de ochenta propuestas recibidas, conceptualizan y crean durante dos semanas sus propias instalaciones en el bosque, las cuales pasarán a formar parte del ecosistema del festival.
Un festival consciente del ecosistema
El festival nace con una intención clara, invitar a quienes asisten a tomar conciencia del ecosistema en el que se adentran. A través de acciones concretas como el compostaje de restos orgánicos, el uso de baños secos o la reutilización del agua de las duchas para el riego, Rizomes propone otra manera de entender la producción cultural, basada en el respeto por los ciclos naturales.
Como acto de compromiso con la tierra, los asistentes participan activamente en la regeneración del entorno que habitan. En el mismo espacio natural en el que pasturan las ovejas durante el año, se siembran semillas de especies como facelia, veza y alfalfa. De este modo, el acto de pisar la tierra durante los conciertos ayuda a mejorar la fertilidad de las zonas más compactadas. En Rizomes la cultura no solo ocupa un espacio, sino que contribuye activamente a la regeneración real del bosque.