La portada de un diario y sus titulares son una pizarra eficaz para el estudio
Un tono de voz y ritmo variable puede hacer que se fijen mejor las ideas del texto a modo de titulares periodísticos para retener la información
Unas pautas eficaces del manejo de nuestra voz para la técnica de estudio en voz alta de la PAU
El experto en tratamiento y educación de la voz a aplicado técnicas de estudio y comprensión, Julio García Gómez, director de comunicación de la Fundación Casaverde, recomienda la lectura en voz alta de los temas, con un tono y ritmo variable, poniendo énfasis en las palabras claves del texto y que así se fijen en nuestro cerebro a modo de titulares periodísticos".
La portada de un diario y sus titulares son una pizarra eficaz para el estudio
El manejo adecuado de la voz, deletreando palabras clave, enfatizando y vocalizando adecuadamente pueden configurar la portada de nuestro "diario personal de noticias", que llevado al estudio de la PAU es el manual de ayuda para superar las pruebas.
Si nos plantemos cada tema a estudiar como si fuera la portada de ese periódico imaginario, anotaremos sobre el papel a mano los titulares mas destacados de esa materia, ya que además escribir a mano nos ayuda también a fortalecer la comprensión y el estudio.
La Universidad de Harvard recomienda en sus técnicas de estudio fijar ideas que sirvan no solo para superar la prueba sino como fondo documental para toda la vida:
Tomar apuntes a mano es más eficaz que digitalmente en un teclado porque la rapidez de un ordenador dificulta la fijación de los temas.
No darse un atracón. Programar descansos para airear el estudio y refrescar la memoria.
Cambiar de asignaturas para no caer en la rutina e incentivarnos a escoger diferentes materias.
No releer una y otra vez porque "contamina" el estudio. Es preferible fijar las ides de una vez y luego expresarlas por escrito en una simulación de examen que podamos hacer.
Por su parte la Universidad de Tokio considera también que es eficaz el efecto del contacto del bolígrafo y el papel para las notas manuscritas en el aprendizaje y la memoria. "Apoyar el texto con la lectura en voz alta, nos hará más permeables al estudio" considera el García Gómez.
Unas pautas eficaces del manejo de nuestra voz para la técnica de estudio en voz alta de la PAU:
Voces graves, agudas y medias
Nuestra voz encajará en una de estas tres áreas de catalogación: voces graves, agudas y medias. El tono grave es fácilmente reconocible porque se apoya en la garganta y fluye de manera profunda, la aguda es aquella que puede resultar chillona al oído, y media es la que ofrece más matices y registros por poder ser maleable y dúctil en la entonación de las palabras y configuración de las frases.
Trabajar y educar la voz para el estudio en voz alta
La voz se puede modular y mejorar. A través de ejercicios de respiración diafragmática, expulsamos el aire y pronunciamos sílabas en tono alto, medio y bajo para difundir los mensajes de manera adecuada. Es necesario practicar y ensayar con asiduidad, grabar el sonido y escuchar. Resulta útil trabajar con habilidad los silencios en una conversación para llamar la atención del interlocutor. Un silencio a tiempo pondrá en valor la palabra con la que arranque la siguiente frase.
Emitir y lanzar la voz
Debemos emitir y proyectar nuestra voz con impulso. El sonido no debe quedar tapado y oculto en la boca. Es imprescindible hablar en tono medio y alto, si lo requiere la frase o la palabra que pronunciamos. Debe ser nuestro objetivo evitar la monotonía de la voz, subir y bajar su volumen para remarcar o acentuar determinados fragmentos de la conversación.
Pronunciar correctamente
Hay que vocalizar bien, pronunciar correctamente cada sílaba y cada letra. Nos ayudará a ello realizar ejercicios de vocalización abriendo la boca, marcando y separando sílabas y deletreando. Cada expresión necesita un modo distinto de adaptación al mensaje que queremos transmitir y así poder crear imágenes con las palabras por la forma en que las decimos. Es lo que denominamos hablar con "intención" para huir de la voz plana y obtener diferentes registros de nuestra manera de hablar.
La respiración ayuda a modular la voz y a fijar conceptos
Hay que respirar adecuadamente para no acabar ahogados al final de las frases. Las comas y los puntos que hagamos con la expresión oral, o la lectura en voz alta, deben ser aprovechados con los mínimos descansos de escasos segundos que practiquemos, para oxigenar la voz; no forzarla, hablar en tonos que nos resulten cómodos para que no sufra la garganta.
Terminar las frases en tono elevado
No bajar el tono de las frases al final. Cada fragmento oral que pronunciamos debe dejar al interlocutor que nos escucha con ganas de escuchar el siguiente. Por tanto, no se trata de "desinflar" el mensaje, sino de dar importancia y relieve al final de frase para que enganche adecuadamente con la siguiente.
Identifiquemos nuestra voz
Es necesario conocer nuestra voz. Para ello podemos grabarla en el móvil y escuchar. Seguramente no reconozcamos nuestra voz al principio, pero con la escucha activa observaremos que podemos mejorar si practicamos y realizamos ejercicios de lectura en voz alta. Preguntemos a los demás que les parece nuestra voz.
No "pisar" las conversaciones si estudiamos en grupo
No mezclar conversaciones. Dejar hablar a los demás. Esperar un turno de palabra para que no se superpongan las voces porque se contamina la conversación y se hace ininteligible. Debatir con respeto a los demás y procurando que alguien ejerza de moderador cuando hablen más de dos personas.
Fijar titulares
Dar titulares. Frases cortas e impactantes. Ideas concretas. No mezclar temas. Hay que responder exactamente a lo que se nos pregunta. Lo que queda en el subconsciente de la persona es la frase que más llama la atención. Un titular periodístico de 4 o 5 palabras es más efectivo que un texto extenso.
Sintetizar y condensar al final de cada tema estudiado
Condensar, resumir. Hacer balance al final del discurso o la charla, ya sea en conversaciones personales o profesionales. Si el diálogo, el debate o el discurso son muy largos, cada poco tiempo se debe resumir de lo anterior y retomar la charla. Hay que dejar tiempo para pensar y asimilar conceptos, medir el ritmo del habla para no ir muy lento, ni demasiado rápido.
Por último, grabar y oír en audio del móvil, intercambiar audios con otros compañeros nos ayudará a graduar el ritmo de estudio y potenciará nuestra capacidad de aprendizaje.
Julio García Gómez, director de comunicación de la Fundación Casaverde y Fundación Economía y Salud. Experto en educación de la voz aplicadas al estudio.