La firma madrileña presenta una nueva tarta de queso de sabor intenso, acabado tostado y base de galleta María y Lotus, llamada a convertirse en una de las referencias estrella de la marca
La fiebre por la tarta de queso sigue conquistando cafeterías, vitrinas y redes sociales, pero no todas consiguen dejar huella. El Obrador de Goya acaba de presentar una nueva receta que busca precisamente eso: convertirse en uno de esos postres que se recuerdan por su textura, su cremosidad y ese equilibrio entre tradición pastelera y las tendencias más actuales.
La nueva propuesta de la firma madrileña apuesta por una receta cremosa, intensa y con ese punto tostado en superficie que hace reconocibles a las mejores tartas de queso. Elaborada diariamente en su obrador de Getafe, combina queso cremoso, nata, mantequilla, huevo y harina de trigo con una base donde aparecen dos ingredientes especialmente reconocibles para el consumidor: galleta María y galleta Lotus. El resultado es una cheesecake de sabor profundo, cálido y muy goloso, pensada para quienes disfrutan de los postres más sabrosos y de las recetas bien ejecutadas. La compañía confía además en que esta nueva referencia se convierta en uno de los grandes productos insignia de la marca y en una de las elaboraciones con mayor volumen de venta de toda su red de establecimientos.
La nueva tarta de queso, disponible en formato de 360 gr, llega a las vitrinas de El Obrador de Goya en un momento en el que la pastelería vive una vuelta a las recetas reconocibles y a los postres donde la textura tiene cada vez más protagonismo. Convertida ya en uno de los grandes iconos de la repostería actual, la cheesecake encaja además con una línea de elaboraciones donde la marca apuesta por producto diario, sabores intensos y recetas pensadas para los amantes de los postres cremosos.
Dentro de esa estrategia, El Obrador de Goya prevé posicionar esta nueva receta como una de las referencias más representativas de la compañía, junto a algunos de sus productos históricos más reconocidos.
Esa mezcla entre tradición y mirada contemporánea tiene mucho que ver también con la propia historia de la compañía. El Obrador de Goya procede de una familia de panaderos en la que la abuela de la saga decidió abrir una pequeña panadería después de años trabajando en el oficio, iniciando más tarde una expansión que acabaría dando forma al negocio actual. Décadas después, esa herencia sigue muy presente en la compañía, hoy liderada por Luis Merino. Antes de ponerse al frente del proyecto, el actual director general realizó un recorrido profesional por diferentes panaderías y pastelerías para profundizar en técnicas, producto y cultura repostera.
La compañía trabaja actualmente desde su obrador central de más de 3.000 metros cuadrados situado en Getafe, desde donde elabora diariamente miles de piezas de bollería, pastelería y repostería para toda su red de establecimientos. A pesar del crecimiento experimentado en los últimos años, la compañía mantiene una forma de trabajar muy ligada a la elaboración diaria, al producto fresco y a una pastelería reconocible para varias generaciones de madrileños.
La nueva tarta de queso llega además en un momento de expansión para la compañía. El Obrador de Goya cerró 2025 con una facturación de 12 millones de euros y prevé mantener el crecimiento durante este ejercicio, apoyado en una estrategia que contempla nuevas aperturas y la consolidación de su presencia en mercados prioritarios como Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana.
Estas elaboraciones se integran en un catálogo más amplio que supera las 40 especialidades de panadería, bollería y pastelería, en el que conviven productos de consumo habitual con otras propuestas vinculadas a campañas concretas del calendario, como el roscón de Reyes o los buñuelos. En paralelo, la compañía ha reforzado en los últimos ejercicios su oferta orientada al consumo en tienda, incorporando nuevas referencias y formatos asociados al modelo bakery coffee, así como desarrollos propios como las Goyitas, que han ido ganando peso dentro del surtido.
En paralelo, la empresa ha comenzado a diversificar su actividad con nuevas líneas como la producción para terceros o el canal Horeca, desde el que suministra producto a establecimientos de hostelería, restauración y eventos. Todo ello sobre una base que sigue siendo reconocible para el consumidor: la de una pastelería vinculada a los momentos clave del calendario madrileño.
En la actualidad, la compañía cuenta con 30 establecimientos propios y franquiciados, con una presencia mayoritaria en Madrid, y mantiene su plan de crecimiento con el objetivo de seguir ampliando su red en los próximos años.