La Comisión propone 144 millones de euros del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea para ayudar a España, Rumanía y Chipre a recuperarse de las catástrofes climáticas Bruselas, 18 de mayo de 2026..- La Comisión Europea ha propuesto la movilización de 144 millones de euros del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (FSUE) para ayudar a España, Rumanía y Chipre a recuperarse de las devastadoras catástrofes climáticas de 2025..
Este apoyo financiero pone de manifiesto el compromiso de la UE de ayudar a sus Estados miembros en tiempos de crisis, garantizando que las comunidades afectadas reciban la asistencia necesaria para reconstruir y restablecer los servicios esenciales.
Para determinar estos importes, la Comisión ha tenido en cuenta la magnitud de los daños causados por cada catástrofe, según lo notificado por cada país y de conformidad con las normas del FSUE, así como la disponibilidad financiera.
En 2025, España sufrió una serie de fenómenos meteorológicos extremos, entre los que se incluyeron sequías prolongadas, olas de calor intensas y tres grandes incendios forestales.
La ola de incendios más destructiva comenzó el 8 de agosto, obligando a realizar evacuaciones masivas y causando, trágicamente, la pérdida de ocho vidas.
La Comisión propone un total de 120,4 millones de euros (incluido un pago anticipado de más de 30 millones ya concedido) para apoyar los esfuerzos de recuperación y de restauración de infraestructuras críticas, como el suministro de agua, el saneamiento, las telecomunicaciones, la educación, el transporte y el patrimonio cultural.
También se asignarán fondos para alojamiento temporal y servicios de rescate de emergencia.
En mayo y junio de 2025, Rumanía sufrió graves inundaciones en las regiones de Centru, Sud Muntenia y Nord Est tras varios días de fuertes lluvias.
La mina de sal de Praid sufrió daños significativos cuando la crecida del río Corund erosionó parte del lecho del río, comprometiendo la infraestructura hidrotécnica y provocando cortes generalizados de electricidad.
La Comisión propone 14,3 millones de euros para ayudar a restaurar las zonas afectadas, garantizando que los servicios esenciales se restablezcan lo antes posible.
Chipre sufrió dos incendios forestales catastróficos en julio de 2025, principalmente en las regiones de Limassol y Pafos.
Miles de residentes se vieron obligados a abandonar sus hogares, se registraron dos víctimas y quedaron destruidas cerca de 900 propiedades privadas.
Las escuelas y los centros sanitarios se vieron obligados a reducir sus servicios a causa de los incendios.
La Comisión propone un total de 9,2 millones de euros —que incluye un anticipo de 2,3 millones ya abonado a Chipre— para apoyar la restauración de las infraestructuras de energía, agua, saneamiento, telecomunicaciones y transporte.