La Asociación Española de Sistemas Antigranizo SPAG responde a las dudas generadas en redes sociales y medios digitales sobre el funcionamiento real de esta tecnología de protección agrícola.
En los últimos meses, la conversación pública sobre los sistemas antigranizo ha aumentado de forma considerable en redes sociales, foros digitales y medios de comunicación. Junto con ese interés, también han crecido las dudas, confusiones y bulos relacionados con su funcionamiento, especialmente aquellos que los vinculan erróneamente con métodos químicos, yoduro de plata o supuestas prácticas de modificación artificial del clima.
Ante este contexto, hablamos con Josefa Pérez responsable de ANSAS, Asociación Española de Sistemas Antigranizo SPAG, entidad de ámbito nacional que representa y defiende a productores agrícolas que implementan soluciones tecnológicas de protección frente al granizo. La asociación trabaja para aportar respaldo técnico, representación institucional y divulgación científica sobre estos sistemas, promoviendo una comunicación basada en información verificable, sostenibilidad y seguridad jurídica para el agricultor.
Entrevista a Josefa Pérez responsable de ANSAS
“El primer error es confundir los sistemas antigranizo acústicos con métodos químicos”
En los últimos meses se han multiplicado los comentarios sobre sistemas antigranizo en redes sociales. ¿Qué está ocurriendo?
Es verdad, se está observando un aumento de menciones, debates y desinformación en torno a los sistemas antigranizo. En ANSAS lo atribuimos a que se está cursando la temporada del año donde se registran más episodios de granizo y muchos sistemas ya se están poniendo en funcionamiento, aumentando su exposición. En ese contexto muchas personas opinan desde el desconocimiento o mezclan tecnologías completamente distintas. El bulo más repetido es que estos sistemas utilizan químicos o sustancias nocivas para el medio ambiente, cuando en el caso de los sistemas antigranizo acústicos SPAG esto es falso.
Estos sistemas no liberan productos químicos sobre los cultivos, no utilizan yoduro de plata, no fumigan, no siembran nubes y no actúan como una técnica de modificación del clima. Su principio de funcionamiento se basa en la emisión de ondas acústicas dirigidas hacia la atmósfera con el objetivo de reducir la capacidad de daño del granizo durante su caída.
“No hay emisión de sustancias químicas ni liberación de partículas al ambiente”
¿Entonces no tienen nada que ver con el yoduro de plata?
Exactamente. Es importante separar conceptos. El yoduro de plata pertenece a otro tipo de metodologías asociadas históricamente a la siembra de nubes mediante utilización de un químico de aplicación restringida. Los sistemas antigranizo acústicos no funcionan así.
En nuestro caso, no se dispersan partículas, no se pulverizan sustancias y no se introduce ningún compuesto químico en la atmósfera. El sistema genera ondas acústicas mediante una reacción controlada dentro de una cámara, pero esa reacción no implica liberar químicos sobre el campo, sobre el cultivo ni sobre el entorno natural.
Esta confusión es una de las principales razones por las que desde ANSAS insistimos en la necesidad de explicar la tecnología con rigor técnico y no desde rumores o comparaciones incorrectas.
“El sistema no evita que llueva ni altera el ciclo hidrológico del agua”
Otro de los comentarios habituales es que estos sistemas ‘rompen las nubes’ o impiden la lluvia. ¿Qué respuesta da ANSAS?
Esa afirmación no tiene base técnica. Un sistema antigranizo acústico no tiene capacidad para eliminar tormentas, deshacer nubes ni cortar la lluvia. Contrario a lo que se puede pensar, el sistema no trabaja para eliminar el granizo, ni en impedir las tormentas, sino en reducir el daño producido por el granizo.
La lluvia sigue cayendo. Lo que se busca es actuar sobre el granizo para que llegue al suelo con menor capacidad destructiva. Por eso es incorrecto decir que estos sistemas afectan al ciclo hidrológico del agua. No son sistemas de control climático, sino herramientas de protección preventiva frente a un fenómeno meteorológico concreto: el granizo.
También es una buena oportunidad para aclarar, de forma contundente, que los sistemas antigranizo no hacen que llueva menos, pero tampoco que llueva más.
Esta aclaración es importante porque en redes sociales se difunden acusaciones incluso contradictorias: algunos afirman que el sistema “espanta la lluvia”, mientras otros sostienen que altera las tormentas o genera más precipitaciones.
La realidad es clara: el sistema no modifica el ciclo hidrológico ni el régimen de lluvias, lo hemos visto, pero además está científicamente comprobado.
Se puede decir con contundencia, NO existe ilegalidad alguna vinculada a la instalación y uso de los sistemas antigranizo.
¿Existe alguna ilegalidad vinculada a los sistemas antigranizo?
No. No puede afirmarse que sean ilegales. Los sistemas antigranizo están desarrollados para cumplir todas las normativas aplicables dentro de cada entorno donde se instalan. Desde Grupo SPAG han informado y hemos podido verificar que cada localidad, provincia, comunidad autónoma e incluso país tiene su normativa propia y en ese sentido previo al desarrollo de un proyecto, es la empresa quien se encarga de estudiar su viabilidad para dar seguridad al productor.
“Si no hay modificación del ciclo hidrológico, entonces no hay incumplimiento legal, no lo dice ANSAS, lo dice El Gobierno de España, AEMET, y el Defensor del pueblo”
Entonces ¿Por qué se afirma que los sistemas antigranizo incumplen el artículo 3 de la Ley de Aguas?
Esa afirmación suele basarse en entender que el sistema modifica artificialmente la fase atmosférica del ciclo hidrológico. Sin embargo, esa premisa no está respaldada por las posiciones institucionales y técnicas disponibles. miteco.gob recoge el criterio de AEMET, según el cual estos sistemas no producen efectos apreciables sobre el clima local ni sobre el régimen de precipitaciones, por lo que no vulneran el artículo 3 de la Ley de Aguas.
Además, el Defensor del Pueblo concluye que, conforme al estado actual de la ciencia, no es preceptiva la autorización prevista en dicho artículo, precisamente porque estos dispositivos no alteran la fase atmosférica del ciclo hidrológico.
A ello se suma el informe técnico del Prof. Miguel Ortuño, que concluye que la energía acústica del sistema es insuficiente para fundir granizo, modificar la cantidad de agua precipitada o alterar su distribución espacial; es decir, no existe modificación del ciclo hidrológico.
“La agricultura necesita soluciones preventivas, no debates basados en bulos”
¿Por qué es importante aclarar estos puntos ahora?
Porque el granizo representa un riesgo económico enorme para el sector agrícola. Una tormenta puede destruir en minutos el trabajo de toda una campaña. En cultivos como fruta, viñedo, hortalizas o producciones de alto valor, el impacto económico puede ser muy grave.
Cuando se instalan soluciones preventivas, es lógico que la población quiera entender cómo funcionan. El problema aparece cuando esa conversación se contamina con bulos, acusaciones sin fundamento o comparaciones con tecnologías que no tienen relación con los sistemas que se están utilizando.
Desde ANSAS creemos que la respuesta debe ser transparencia, información técnica y divulgación. La sociedad tiene derecho a preguntar, y los agricultores también tienen derecho a proteger sus cultivos con soluciones legales, sostenibles y técnicamente respaldadas.
“La desinformación puede perjudicar directamente al agricultor”
¿Qué consecuencias pueden tener estos bulos para el sector agrícola?
Pueden generar rechazo social injustificado, conflictos con agricultores, presión sobre instalaciones legales y dudas en productores que necesitan proteger sus cosechas. Cuando se difunde que un sistema utiliza químicos o modifica el clima sin que eso sea cierto, no solo se daña la reputación de una tecnología, también se perjudica al agricultor que está intentando defender su explotación frente a un riesgo real.
Por eso ANSAS trabaja en tres líneas: divulgación técnica, representación sectorial y promoción de estudios que ayuden a explicar el funcionamiento de los sistemas antigranizo desde una base científica. La asociación también ofrece respaldo informativo a agricultores ante dudas técnicas, conflictos sociales o cuestiones vinculadas a la implantación de sistemas de protección.
“No pedimos que se crea sin preguntar; pedimos que se pregunte con rigor”
¿Qué mensaje trasladaría ANSAS a quienes tienen dudas?
Que preguntar es legítimo. La preocupación por el medio ambiente es necesaria y compartida. Pero una cosa es preguntar y otra muy distinta es afirmar que un sistema contamina, fumiga o altera el clima sin conocer su funcionamiento.
Nuestro mensaje es claro: los sistemas antigranizo acústicos no utilizan químicos nocivos, no liberan yoduro de plata, no afectan al ciclo de la lluvia y no modifican el clima. Son sistemas de protección agrícola diseñados para reducir el daño por granizo, una amenaza que cada año compromete la rentabilidad de miles de hectáreas.
Invitamos a agricultores, técnicos, instituciones y ciudadanos a informarse a través de fuentes verificadas y a diferenciar entre evidencia técnica y desinformación viral.
“ANSAS nace para representar al productor y aportar claridad técnica”
¿Qué es exactamente ANSAS y cuál es su función?
ANSAS es la Asociación Española de Sistemas Antigranizo SPAG. Es una entidad sectorial de ámbito nacional que representa a productores agrícolas afectados por el granizo, agricultores que han implementado sistemas antigranizo, profesionales técnicos vinculados al sector y entidades relacionadas con la investigación y el desarrollo tecnológico.
Nuestra misión es promover el conocimiento técnico y científico de los sistemas antigranizo, impulsar su implementación responsable y ofrecer una estructura de representación y defensa para los productores que los utilizan. No actuamos como una empresa comercial, sino como una organización sectorial que busca aportar información, respaldo institucional y claridad frente a dudas técnicas, conflictos sociales o desinformación.
Sobre ANSAS
ANSAS, Asociación Española de Sistemas Antigranizo SPAG, es una asociación de ámbito nacional creada para representar, informar y apoyar al sector agrícola frente a los daños provocados por el granizo. La entidad promueve el conocimiento técnico y científico de las soluciones de protección disponibles, impulsa la implantación responsable de sistemas antigranizo y actúa como punto de encuentro entre productores agrícolas, técnicos, profesionales del sector y entidades vinculadas a la investigación y el desarrollo tecnológico.
Entre sus áreas de trabajo se encuentran la información científica, la investigación y desarrollo, la sostenibilidad, la formación económica, la representación legal y la defensa sectorial del productor agrícola.