Un estudio de Preply recoge que más del 45% en España no estudia idiomas por falta de tiempo y más de un 18% por sentirse demasiado mayor
La falta de idiomas supone peores experiencias en viajes turísticos, dificultades para acceder a ciertos contenidos o pérdida de oportunidades laborales, según el estudio
El conocimiento de varias lenguas es, pese a los avances tecnológicos, una ventaja para aquellos que disfrutan de dicha habilidad. Además de abrir un mayor abanico de oportunidades laborales, también facilitan el contacto con otras sociedades y amenizan los propios viajes turísticos que gran parte de la población realiza. Sin embargo, hay barreras como la falta de tiempo, la poca constancia o incluso la vergüenza que siguen pesando entre los usuarios.
Según un estudio realizado por Preply, plataforma online de clases particulares para el aprendizaje de idiomas, el 45,7% de los adultos residentes en España no estudia nuevas lenguas por falta de tiempo. El 33,5% no lo hace por no tener un hábito de constancia. Y el 21% pone como barrera la vergüenza y la falta de confianza que sienten a la hora de intentar aprenderlo. Además, destaca el dato de que el 18,5% se siente demasiado mayor como para empezar a estudiar idiomas.
“En una sociedad multicultural y globalizada como la actual, no querer aprender nuevos idiomas es un hándicap. No solo por razones económicas y laborales, sino por todo lo que una persona puede perder a nivel intelectual, cultural y emocional por no atreverse a añadir otra lengua”, explica Sofía Tavares, directora de marca de Preply.
De hecho, el mismo estudio señala que en España más del 31% cree que la falta de idiomas supone experiencias de viaje más limitadas, más del 32% considera que provoca pérdida de oportunidades laborales y más del 23% lo ve como una dificultad para acceder a determinados contenidos como medios de comunicación, menús, etc.
“No es un problema de España, sino que estos sentimientos se replican en todo el mundo porque son comunes e incluso normales, aunque hay que intentar acabar con ellos”.
Datos globales. Fuente: Preply
Estas estadísticas en España constatan que hay sentimientos comunes cuando se trata de hablar idiomas, pues a nivel global el mismo estudio señala estas mismas barreras y añade otras como el coste económico de aprender idiomas (un 15%) o el desconocimiento sobre los métodos y recursos que utilizar (20%).
“Hoy en día hay múltiples opciones para aprender idiomas. Y no hace falta acudir presencialmente a una academia como se ha hecho tradicionalmente. En Preply, por ejemplo, conectamos a más de 100.000 profesores con millones de alumnos de diferentes puntos del mundo. Una chica desde Madrid o un jubilado desde Ávila pueden aprender inglés, francés o alemán desde su casa y con nativos”, concreta Tavares.
La tecnología ha posibilitado que nativos puedan ejercer de profesores particulares de otros usuarios que quieren aprender su idioma. Este proceso de aprendizaje hace unos años era mucho más exclusivo y se limitaba a centros académicos muy concretos, pero que hoy en día es accesible para todo el mundo gracias a la conectividad.
Además, el trato de humano a humano es clave. “Cuando hablamos de aprender con tecnología no nos referimos a hacerlo mediante una aplicación de autoaprendizaje donde se repiten los ejercicios y aprendes a base de memoria. La tecnología ya nos permite que tu profesor particular de italiano, por ejemplo, te esté dando clase desde Roma y puedas aprender conversaciones reales para situaciones reales”, detalla Sofía Tavares.
Según el Segundo Estudio de Eficiencia de Preply, realizado junto a Leanlab Education, quienes estudian idiomas con profesor particular tienen el doble de opciones de alcanzar sus objetivos que aquellos que estudian de manera autónoma con aplicaciones de autoaprendizaje. Entre las ventajas se detectó una mayor confianza y una mejor comprensión lectora, entre otras.
Aprender idiomas, por lo tanto, no se trata solo de una ventaja en términos laborales. También es una vía para potenciar el disfrute de viajes turísticos al extranjero, el conocimiento de nuevas culturas e incluso la mejora de las relaciones personales con individuos de todo el planeta.