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Un año de flying towards net zero: una encuesta apunta a la necesidad de avances en toda la industria

• La movilidad sigue siendo esencial: Más del 75% de los encuestados vuela más de tres veces al año, lo que refleja el papel de la aviación en la conexión de personas, economías y regiones.

• Los patrones de viaje se mantienen en gran medida sin cambios: El 69% de los encuestados afirma no haber modificado la frecuencia con la que vuela en relación con consideraciones climáticas, lo que pone de manifiesto los factores estructurales que impulsan la demanda de viajes aéreos.

• La comunicación y la educación siguen siendo clave: La comprensión del contexto de emisiones de la aviación, los objetivos de Net Zero y soluciones como el combustible sostenible de aviación sigue evolucionando.

Un año después de publicar su hoja de ruta aspiracional Flying Towards Net Zero, Wizz Air, la aerolínea líder en Europa Central y del Este, comparte hoy conclusiones de una encuesta no representativa realizada a pasajeros para analizar actitudes hacia los viajes aéreos, el cambio climático y la transición del sector.

La aviación continúa facilitando la movilidad esencial y el desarrollo económico en Europa. El sector genera alrededor de 86,5 millones de empleos a nivel mundial y contribuye aproximadamente al 3,9% del PIB global, sustentando el turismo, el comercio y el crecimiento regional. A medida que la aviación avanza hacia la descarbonización a largo plazo, mantener el acceso a la movilidad reduciendo al mismo tiempo las emisiones sigue siendo un reto central.

La comprensión pública del contexto climático de la aviación sigue siendo desigual, lo que refuerza la necesidad de un diálogo preciso y basado en hechos. Los encuestados estimaron que la aviación representa el 20,9% de las emisiones globales de CO2, frente a estimaciones actuales de aproximadamente el 2,5%. Aunque las emisiones del sector son reales y deben reducirse, este dato pone de relieve la importancia de ofrecer un contexto más claro tanto sobre su impacto como sobre sus vías de transición.

La demanda de viajes aéreos sigue impulsada por necesidades estructurales y sociales. La frecuencia de vuelo entre los encuestados se mantiene elevada: un 40% vuela entre tres y cinco veces al año y un 35% lo hace seis veces o más. Al mismo tiempo, el 69% afirma no haber cambiado su comportamiento en relación con el clima, lo que refleja la influencia de factores como la geografía, la asequibilidad, el trabajo y la economía, y subraya la importancia de reducir emisiones sin restringir la movilidad.

El conocimiento sobre la descarbonización a largo plazo del sector sigue en desarrollo. Más del 56% de los encuestados desconocía el objetivo de Net Zero para 2050, y solo el 24% lo conocía y entendía su aplicación práctica. El conocimiento sobre el combustible sostenible de aviación (SAF) también es limitado: el 73% no está familiarizado con el concepto, a pesar de la entrada en vigor en enero de 2025 de iniciativas como ReFuelEU Aviation y el mandato SAF del Reino Unido.

Estos resultados reflejan la complejidad y la naturaleza de cadena de valor de la descarbonización en la aviación. Muchas de las medidas más relevantes para reducir emisiones —como la renovación de flota, la mejora de la eficiencia operativa o la transición energética— no son visibles de forma inmediata para los pasajeros. A medida que avanza esta transición, una comunicación clara, transparente y accesible sigue siendo clave para generar comprensión y confianza.

Flying Towards Net Zero: un año después

Durante el último año, Wizz Air se ha centrado en avanzar de forma tangible en aquellos ámbitos donde las aerolíneas pueden tener mayor impacto. Actualmente, el 75% de su flota está compuesto por aeronaves Airbus A320neo y A321neo, que incorporan tecnología de nueva generación diseñada para mejorar la eficiencia de combustible frente a modelos anteriores. La modernización de la flota, junto con medidas de eficiencia operativa en toda la red, sigue siendo un pilar fundamental en la reducción de la intensidad de emisiones de CO2.

Wizz Air también está facilitando el uso de combustibles alternativos en línea con la regulación vigente. La aerolínea cumple plenamente con los mandatos aplicables de SAF, que actualmente representa alrededor del 2% del consumo total de combustible, asegurando que sus operaciones estén preparadas para el uso de alternativas a medida que aumente su disponibilidad. La expansión del SAF requerirá una colaboración continua entre productores de combustible, fabricantes, aeropuertos y responsables políticos.

Gracias a su flota joven y a su modelo operativo centrado en la eficiencia, Wizz Air continúa liderando en intensidad de emisiones. La aerolínea se sitúa entre las más eficientes en emisiones de CO2 por pasajero-kilómetro entre sus competidores europeos, alcanzando 50,6 g de CO2 por pasajero-kilómetro en los últimos 12 meses.

El progreso depende de la colaboración en toda la cadena de valor de la aviación. Más allá de la flota y el combustible, Wizz Air colabora con socios como Gen Phoenix, centrado en materiales reciclados y circulares para cabina, y Geven, especializado en soluciones de asientos ligeros que mejoran la eficiencia. Inversiones como Firefly Green Fuels contribuyen a acelerar el desarrollo de combustibles sostenibles en toda la cadena de suministro.

La sostenibilidad también se ha integrado en la relación con el cliente a través del lanzamiento del programa Customer First Compass, que incorpora consideraciones climáticas junto con la asequibilidad, la fiabilidad operativa y la experiencia del cliente, reflejando el compromiso de la aerolínea con la transparencia a medida que avanza su hoja de ruta hacia Net Zero.

“Un año después del lanzamiento de nuestra hoja de ruta aspiracional Flying Towards Net Zero, nuestro enfoque ha estado claramente centrado en la ejecución”, afirmó Dorottya Durucsko. “Hemos seguido invirtiendo en la renovación de la flota, con el 75% de nuestros aviones operando ya con tecnología neo; estamos incorporando combustibles sostenibles en línea con los nuevos mandatos; y aplicamos medidas de eficiencia siempre que es posible, alcanzando una intensidad de emisiones de 50,6 gramos de CO2 por pasajero-kilómetro en los últimos 12 meses. Sin embargo, la aviación no puede descarbonizarse de forma aislada. El progreso real depende de que toda la cadena de valor avance de forma conjunta. A medida que las soluciones escalen, la comunicación clara y transparente seguirá siendo esencial, mientras la aviación continúa garantizando una movilidad esencial.”

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