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La CNSE reivindica el talento sordo como motor de empleo, calidad e inclusión

Con motivo del Día Internacional del Trabajo, la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha reivindicado el talento sordo como un activo imprescindible para avanzar hacia entornos laborales más diversos, accesibles y eficientes.

     Así lo ha hecho público a través de un videocomunicado donde subraya que la experiencia sorda debe entenderse como una perspectiva que suma valor, enriquece a los equipos y mejora la calidad de los servicios. “Se trata de desterrar prejuicios y estereotipos para empezar a reconocer fortalezas y capacidades”, ha manifestado Roberto Suárez, presidente de la CNSE.  “La experiencia sorda es conocimiento, empatía, conexión y una forma distinta y valiosa de entender el mundo. Eso también es talento, y debe ocupar el lugar que merece en el mercado laboral”. 

      Reconocimiento profesional

La entidad ha denunciado la infrarrepresentación de profesionales sordos en servicios y recursos de atención como centros de día, residencias, servicios de ayuda a domicilio, programas de acompañamiento, servicios de mediación, y dispositivos de intervención social, sanitaria o comunitaria pese a que, según afirman, su presencia aporta empatía, capacidad de observación, y una forma de relación que enriquece a los equipos.

“Cuando una persona sorda es atendida por alguien que comparte su lengua y conoce su realidad, gana en autonomía, seguridad y capacidad de decisión”, ha manifestado Roberto Suárez, presidente de la CNSE. Una ventaja que según advierte, no debe servir para encasillar a estos profesionales, ni mucho menos, limitar su labor. “Su formación, trayectoria y competencias les habilitan para trabajar con cualquier persona usuaria, sea sorda u oyente, siempre que se garanticen los apoyos, ajustes y condiciones de accesibilidad necesarias”.

Referentes lingüísticos y educativos

Otro ámbito en el que los profesionales sordos juegan un papel esencial es la enseñanza, promoción y protección de la lengua de signos. “Legitimar su papel no es solo una cuestión de justicia histórica; es una condición necesaria para garantizar una docencia rigurosa, auténtica y conectada con la comunidad que la representa”.

A tal efecto, la CNSE defiende que el perfil del profesional sordo especialista en lengua de signos debe tener un reconocimiento claro en los espacios educativos, formativos y administrativos relacionados con esta lengua, así como en todos aquellos contextos en los que se promueve su aprendizaje, uso y normalización.

Muestra de ello, es el impacto positivo que tiene la presencia de estos profesionales en la educación del alumnado sordo, asegurando que su participación en las aulas y en los equipos educativos refuerza su autoestima, su identidad y sus expectativas de futuro. “Un docente, una formadora o un asesor sordo no solo enseña: también abre caminos”, ha señalado. “Para una niña o un niño sordo, ver a otra persona sorda en un puesto de responsabilidad tiene un valor enorme. Es una forma de decirle: tú también puedes”.

De la inclusión a la excelencia

En este contexto, la CNSE hace un llamamiento a administraciones públicas, empresas, entidades sociales, centros educativos y recursos sociosanitarios a impulsar políticas activas de contratación, reconocimiento y promoción profesional de las personas sordas. “No se trata únicamente de que tengan derecho a trabajar, que por supuesto lo tienen”, ha recordado Roberto Suárez. “Se trata de entender que su presencia mejora los equipos, mejora la atención y mejora los resultados”.

Para la entidad, este compromiso debe ir acompañado de medidas concretas que contribuyan a eliminar las barreras que dificultan el acceso, permanencia y desarrollo de este colectivo en el empleo. “No podemos hablar de igualdad real mientras haya profesionales sordos que no pueden desarrollar su trabajo por falta de apoyos”, ha advertido su presidente en alusión al caso de dos maestras sordas que recientemente han declarado ver limitada su labor por no contar con intérpretes de lengua de signos. “Cada barrera que permanece no solo limita derechos; también impide que la sociedad aproveche un talento que ya existe y que no es opcional: es esencial”, ha concluido.

CNSE:

La CNSE es una organización sin ánimo de lucro que atiende los intereses de las personas sordas y con discapacidad auditiva y de sus familias en España. Desde su creación, en 1936, la CNSE ha desarrollado una labor de reivindicación e incidencia política para lograr la plena ciudadanía de las personas sordas; así como del desarrollo de programas de atención y prestación de servicios a través de sus federaciones. Hoy la CNSE está integrada por 18 federaciones de personas sordas, que a su vez mantienen afiliadas a más de 100 asociaciones provinciales y locales de todo el Estado. No obstante, la CNSE atiende cualquier necesidad relacionada con el colectivo de personas sordas, estén o no afiliadas a su movimiento asociativo.

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Se trata de la nueva temporada del podcast ‘Negocios en Sintonía’, y de ‘Conexión Myrtea’