IMR destaca el auge de los tratamientos bioestimuladores, capaces de mejorar la calidad de la piel
y restaurar el volumen de forma progresiva y natural. La Dra. Carmen Górriz, Subdirectora de la Unidad de Medicina Estética de IMR, nos cuenta todos los detalles de este protocolo de vanguardia
Los estimuladores – también llamados inductores - de colágeno se han consolidado como una de las soluciones más avanzadas dentro de la medicina estética actual, en línea con una tendencia creciente hacia tratamientos que priorizan la naturalidad, la calidad de la piel y los resultados progresivos.. Frente a enfoques más tradicionales centrados únicamente en corregir arrugas o aportar volumen inmediato, estos tratamientos actúan desde el interior, estimulando los mecanismos biológicos propios de la piel para regenerarse.
En este contexto, su capacidad para activar la producción natural de colágeno, mejorar la firmeza y elasticidad cutánea y restaurar el volumen de forma gradual los posiciona como el nuevo estándar para el rejuvenecimiento facial. Todo ello con resultados armónicos y sostenidos en el tiempo, especialmente valorados por pacientes que buscan mejorar su apariencia sin alterar su expresión ni recurrir a cambios evidentes. La Dra. Carmen Górriz, Subdirectora de la Unidad de Medicina Estética de IMR, nos cuenta las aplicaciones de este protocolo de vanguardia.
Estimuladores de colágeno: restauración de volumen y calidad de la piel
Los estimuladores de colágeno tienen la capacidad de inducir la producción natural de colágeno, mejorando la firmeza y elasticidad de la piel con un efecto progresivo. Dependiendo de cómo se procesen, incluso son capaces de comportarse como rellenos, explica la Dra. Górriz. De hecho, añade, dependiendo del tipo de estimulador de colágeno con el que nos encontremos, las aplicaciones variarán.
• Hidroxiapatita de calcio: restaura el volumen y mejora la calidad de la piel. Ideal para pómulos, línea mandibular y manos.
• Ácido poliláctico: estimula la producción de colágeno a largo plazo, indicado para la flacidez facial y corporal.
• Polinucleóticos: mejoran la hidratación y regeneración celular, siendo ideales para pieles finas, ojeras y cuello.
No obstante, los bioestimuladores serán la opción más indicada cuando se quiera mejorar la densidad y firmeza de la piel, así como para quienes buscan un resultado natural y progresivo. En este caso, pueden aplicarse en todas aquellas zonas tanto del rostro como del cuerpo con pérdida de volumen o piel deshidratada. Los bioestimuladores cuentan con una duración de entre los 12 a los 24 meses, dependiendo del producto empleado y la respuesta del paciente.
La combinación de tratamientos para conseguir los mejores resultados
La combinación de los neuromoduladores y los estimuladores de colágeno es ideal para un rejuvenecimiento global. Mientras la primera se ocupa de las arrugas dinámicas, los segundos son excepcionales para la mejora de la calidad y la estructura de la piel, diferencia la especialista. Al fin y al cabo, la elección del tratamiento adecuado depende de las necesidades individuales de cada paciente y debe ser realizado por un profesional médico especializado en medicina estética y dermatología, añade. De hecho, la Dra. Górriz sigue apostando en 2025 por la combinación de tratamientos para obtener los mejores resultados. No hay un tratamiento mejor que otro, sino la correcta combinación de tratamientos para obtener un resultado integral, explica.