Permitir que los empleados trabajen cerca de casa podría reducir su huella de carbono laboral entre un 49% y un 90%.
El trayecto diario a oficinas en el centro de las ciudades es la modalidad de trabajo con mayor impacto ambiental.
Las empresas han logrado reducir su consumo energético en una quinta parte (19%) gracias a un uso más eficiente del espacio o al acceso a oficinas flexibles.
IWG cuenta con más de 5.000 ubicaciones en todo el mundo, facilitando que los equipos eviten trayectos largos, reduzcan emisiones y mejoren su bienestar.
En España, donde los desplazamientos diarios pueden suponer hasta 50 horas anuales en atascos en grandes ciudades, el trabajo híbrido se posiciona como una alternativa más eficiente y sostenible
Madrid, 20 de abril de 2026 - El trabajo híbrido podría reducir las emisiones de carbono asociadas al trabajo hasta en un 90% al permitir que los empleados trabajen más cerca de casa, según revela un estudio de International Workplace Group (IWG), realizado en colaboración con Arup. La transición hacia modelos de trabajo híbridos y más localizados se está convirtiendo en un elemento cada vez más importante para que organizaciones, comunidades e individuos reduzcan colectivamente su impacto medioambiental, en línea con el tema central del Día de la Tierra de este año.
IWG, la mayor plataforma de trabajo del mundo, con marcas como Spaces y Regus, analizó el impacto medioambiental del trabajo híbrido a partir de las emisiones derivadas tanto de los edificios como del transporte en seis ciudades de Estados Unidos y Reino Unido, con un análisis en profundidad de dos grandes focos de emisiones: Londres y Los Ángeles. El estudio también examinó Nueva York, Atlanta, Manchester y Glasgow.
Las ciudades de Estados Unidos mostraron el mayor potencial de reducción de emisiones, debido al uso generalizado del coche en los desplazamientos al trabajo. Atlanta encabeza la lista con una reducción del 90%, seguida de Los Ángeles (87%) y Nueva York (82%). En las ciudades británicas, el potencial de ahorro de carbono sigue siendo también significativo: Glasgow (80%), Manchester (70%) y Londres (49%) muestran un importante margen de mejora al reducir los desplazamientos y facilitar que los empleados trabajen más cerca de casa dentro de un modelo híbrido.
Los resultados muestran que el modelo tradicional de desplazarse cinco días a la semana a una oficina en el centro de la ciudad es el que genera una mayor huella de carbono, siendo la distancia el principal factor de emisiones. En Londres, por ejemplo, las emisiones se redujeron un 49% cuando los empleados repartían su tiempo entre una sede corporativa en el centro y un espacio de trabajo local, y un 43% cuando combinaban un espacio de trabajo de proximidad con el trabajo desde casa, en comparación con un modelo de desplazamiento tradicional.
En España, los desplazamientos diarios al trabajo continúan siendo un reto relevante en las grandes ciudades. Según el informe INRIX Global Traffic Scorecard 2025, Madrid fue la ciudad española con mayor congestión de tráfico, con una media de 50 horas anuales perdidas en atascos, mientras que Barcelona registró 41 horas. En este contexto, acercar el trabajo al lugar de residencia es clave. Los profesionales pueden trabajar desde zonas cercanas como Pozuelo, Las Rozas, Alcobendas o Getafe en Madrid, o Sant Cugat, L'Hospitalet y Cornellà en Barcelona. Esto es posible gracias a espacios de trabajo flexibles de marcas como Regus, Spaces y HQ, con centros como Spaces Las Rozas, Regus Alcobendas, Regus La Finca Business Park, así como Regus Cornellà Business Park y Regus Mataró
Las formas de trabajo híbridas y más flexibles siguen transformando de manera demostrable la forma en que las personas trabajan en todo el mundo; el rápido crecimiento de la red global de IWG es prueba de esta demanda de modelos de trabajo más distribuidos, al tiempo que facilita este cambio. Al favorecer formas de trabajo más localizadas, este modelo refleja un cambio más amplio hacia una responsabilidad compartida entre individuos, comunidades y organizaciones. Trabajar de forma híbrida desde espacios de trabajo eficaces y de alta calidad, más cerca del lugar de residencia, permite a los equipos reunirse y colaborar en persona cuando es necesario, aprovechando al mismo tiempo las herramientas digitales para trabajar de forma eficiente desde cualquier lugar.
Los últimos años han demostrado que las organizaciones pueden prosperar con este modelo. No solo las empresas obtienen beneficios tangibles en términos de productividad, el trabajo híbrido podría aumentar la productividad un 11% en Estados Unidos y un 12% en Reino Unido, sino que los empleados también se benefician de una mayor flexibilidad, menos estrés y un mejor equilibrio entre la vida profesional y personal, algo que perciben como equivalente a una subida salarial de entre el 7% y el 8%.
Además, otro estudio sobre impacto medioambiental realizado por IWG y Arup mostró que las empresas que adoptan este modelo ya están obteniendo beneficios ambientales medibles. Los resultados indican que estas compañías han reducido su consumo energético en casi una quinta parte (19%) gracias a un uso más eficiente del espacio de oficina y al acceso a espacios de trabajo flexibles.
Mark Dixon, fundador y CEO de International Workplace Group, añade: "Con un potencial de reducir las emisiones asociadas al trabajo hasta en un 90%, las conclusiones de nuestra investigación con Arup son claras: desplazarse cinco días a la semana a oficinas en el centro de la ciudad genera la mayor huella de carbono, y el simple hecho de reducir el tiempo de trayecto puede suponer una caída significativa de las emisiones.
Cambiar patrones de comportamiento arraigados desde hace tiempo requiere tiempo, y unas políticas e infraestructuras de apoyo desempeñan un papel clave a la hora de ayudar a las empresas a ampliar el trabajo híbrido y facilitar que los empleados trabajen más cerca de casa.
El mayor cambio que podemos impulsar ahora mismo es ofrecer a las personas la posibilidad de trabajar más cerca de donde necesitan estar, y con un menor impacto sobre el medio ambiente. Los resultados de nuestra investigación con Arup muestran claramente que, con la voluntad adecuada, pequeños cambios en los hábitos cotidianos de trabajo pueden reducir de forma significativa nuestra huella de carbono general, haciendo que este cambio esté realmente en nuestras manos, ahora mismo".