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Álef y Proyecto Encarnación: el artista que está rompiendo la música española con el productor Malax

De trabajar con David Kano a crear su propio sonido, el músico almeriense explora identidad, emoción y nuevos caminos musicales

Por Susan Villa.

En una industria donde la identidad suele convertirse en etiqueta, Álef avanza en dirección contraria: hace de la indefinición su mayor declaración artística. Proyecto Encarnación no es solo un conjunto de canciones, sino un proceso en movimiento, una búsqueda deliberada de sonidos, emociones y discursos que escapan de cualquier fórmula reconocible. Entre sintetizadores que evocan las pistas de baile de los años 70 y 80 y una sensibilidad contemporánea, su propuesta se mueve entre la nostalgia y la experimentación con una naturalidad poco habitual.

Pero más allá de lo estético, hay una pulsión íntima que atraviesa todo el proyecto: la necesidad de expresarse sin filtros. Álef no habla de música como producto, sino como refugio, como catarsis y como una forma de ordenar —o desordenar— lo que ocurre dentro. Sus letras nacen de lo emocional, de lo vivido y de lo que aún duele, construyendo un relato honesto que conecta con esa parte del oyente que rara vez encuentra espacio en lo convencional.

En esta conversación, el artista repasa sus inicios, su evolución y el momento actual de un proyecto que se reinventa constantemente. Con una nueva etapa en marcha y una banda renovada, Proyecto Encarnación se abre a nuevos caminos sin perder su esencia: la de quien crea no para encajar, sino para entenderse.

1. Alef, ¿cómo recuerda sus comienzos en la música y en qué momento sintió que este camino artístico iba a formar parte esencial de su vida?

Desde que tenía 14 años, siempre intenté formar grupos de música, pero en mi pueblo era muy difícil encontrar gente de mi edad que quisiera comprometerse de verdad.

No fue hasta los 18 años cuando me subí por primera vez a un escenario con un grupo de versiones llamado "Sólido". Tocaba la guitarra y, en alguna que otra canción, cantaba. A partir de ahí, empecé a componer y, gracias a la confianza que mi compañero Porlan tenía en mí, fui afianzando la idea de que esto de componer canciones no se me daba mal.

2. Usted representa una nueva generación de artistas españoles que fusionan estilos con mucha libertad; ¿cómo definiría hoy su identidad musical dentro de Proyecto Encarnación?

No tengo una identidad musical. Cada single que sacamos es muy distinto al anterior, aunque ahora estamos pensando en hacer un disco ya con una identidad más definida. Hemos explorado desde la electrónica hasta el pop italodisco de los 70. Ahora, quién sabe… lo mismo hacemos un disco de parrandas almerienses.

3. Proyecto Encarnación nace de una investigación de nuevos sonidos; ¿qué quería encontrar artísticamente en este trabajo que quizá no había encontrado en etapas anteriores?

Quería una seña de identidad propia, sorprenderme y sorprender. Apostar por algo diferente.

Proyecto Encarnación, desde el nombre hasta las canciones, es una apuesta en contra de lo que algunos llaman "la fórmula del éxito". Es pura expresión artística.

Con este proyecto llevo a la práctica una teoría artístico-espiritual: expresar la individualidad del ser y confiar en mis propios procesos mentales sin condicionamientos ajenos.

4. En su propuesta conviven el pop-rock, la electrónica y una estética con ecos italo de los años 70 y 80; ¿qué le atrae de esa mezcla sonora y qué le permite expresar?

Nos permite expresar la nostalgia de una vida no vivida. Yo soy de los 90, pero por alguna extraña razón siento una afinidad enorme con la música de aquella época. Supongo que, en el fondo, busco que mis padres se sientan orgullosos de mí. Como el hijo de padres de izquierdas que se hace comunista, o el de derechas que termina siendo facha. Al final, somos niños heridos que buscan desesperadamente la aceptación de sus padres. Por lo menos, yo puedo decir que el camino del arte es más sano, creativo y honesto.

5. Sus canciones abordan emociones intensas, relaciones complejas y también una mirada crítica sobre ciertas realidades; ¿desde qué lugar personal o creativo nacen sus letras?

Cuando escribo, busco una catarsis: convertir en poesía residuos emocionales. De niño me refugié en la música en los días más oscuros. Ahora solo quiero devolverle todo el amor que un día me prestó.

6. A lo largo de su carrera ha trabajado con nombres como David Kano, Guillermo Quero y, más recientemente, Malax; ¿qué han aportado esas colaboraciones a su evolución como autor y productor?

Con David Kano hicimos una versión del single E.P. Guillermo masterizó "Desvanecido". Pero Malax… Malax es la piedra angular de este proyecto. Y lo afirmo sin dudar: es el mejor productor de España.

7. Proyecto Encarnación entra ahora en una nueva etapa con banda renovada y gira en preparación; ¿qué proyectos le ilusionan más en este momento y hacia dónde quiere llevar su música en los próximos meses?

Ahora todo es un poco incierto. Tenemos una buena promoción en medios y estamos a la espera de sacar el último single. Después, nos meteremos de lleno en la composición de un nuevo disco. ¡Tenemos unas ganas brutales!

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