La experta asemeja las situaciones de crisis en cabina con las que viven las empresas
Liderar supone controlar la situación y buscar una respuesta ante situaciones inesperadas
Pilotar un avión con cientos de personas a bordo no es una tarea sencilla. Pero tampoco lo es controlar y dirigir una empresa de la que dependen decenas de puestos de trabajo. Es lo que explica Lourdes Carmona, comandante de vuelo con más de 30 años de experiencia y experta en entrenadora de potencial humano. “Hay muchas similitudes, aunque a priori no lo parezca. Es el lugar donde se trabaja con más presión”, defiende.
Carmona lleva más de tres décadas pilotando aviones comerciales a nivel internacional. Además, es instructora en una escuela de vuelo y apoya a personas con aerofobia, el famoso miedo a volar que tan popular se vuelve en verano. Sin embargo, su experiencia en las nubes la llevó a detectar otra oportunidad: trasladar el liderazgo que se tiene a 35.000 pies al liderazgo que se necesita en las empresas.
“Un piloto tiene la responsabilidad sobre cientos de personas. El CEO de una gran empresa también. Si un vuelo no cumple con las expectativas, las culpas se centran en el piloto. Y en una gran empresa, las miradas apuntan al líder. Cuando hay crisis, un comandante de vuelo debe estar preparado para ser quien lidere la solución. Justo igual que un CEO”, explica Lourdes Carmona.
“Todas esas similitudes me hicieron ver una oportunidad para trasladar a empresarios y líderes el conocimiento y la capacidad resolutiva que se adquiere al pilotar un avión”, detalla Carmona, que además está reconocida por la academia norteamericana Jack Canfield como entrenadora de potencial humano.
Carmona realiza formaciones y charlas en diferentes foros, tanto en España como en Europa, Sudamérica y Norteamerica. Y la conclusión a la que ha llegado es clara: “Muchos líderes o aspirantes a líderes deberían pasar por este proceso formativo para ver qué puntos débiles tienen en situaciones de crisis”.
Y es que, como cuenta la comandante, ser la piloto de un vuelo comercial no se trata simplemente de esperar que el avión llegue a su destino. “Es clave la comunicación durante el vuelo, la gestión de la tripulación, la toma de decisiones junto al equipo y, evidentemente, la forma de reacción ante un escenario de crisis. Si se falla en cualquiera de esas fases, es probable que el resultado no sea positivo”, detalla Carmona.
Por ello, cada vez más compañías optan por trasladar estas nuevas formaciones a sus empleados más valiosos. Incluso, como comenta Lourdes Carmona, sería un buen ejercicio para muchos políticos.