El consorcio Qivalis, formado por doce grandes entidades europeas (entre ellas CaixaBank y BBVA) ha anunciado recientemente que avanza en los acuerdos de distribución para lanzar una stablecoin vinculada al euro en la segunda mitad de 2026. Este gran acuerdo a nivel europeo tiene el objetivo de ofrecer una alternativa europea regulada a las stablecoins denominadas en dólares y facilitar pagos corporativos transfronterizos en tiempo real.
Este movimiento llega en un momento de crecimiento acelerado de las stablecoins en el ámbito B2B. Tal y como indican desde McKinsey, los pagos B2B a través de stablecoins alcanzaron 226.000 millones de dólares en 2025, representando el 60% del volumen global, con un crecimiento interanual del 733%. En este sentido, en solo dos años, los volúmenes mensuales han pasado de menos de 100 millones a más de 3.000 millones de dólares, tal y como identifican desde Artemis. Además, según Fireblocks, la percepción regulatoria también ha cambiado radicalmente hasta el punto de que el 85% de las empresas la ven como un factor positivo para la adopción, frente al 25% en 2023.
Sin embargo, el principal freno para la adopción corporativa sigue siendo la accesibilidad a estos canales de pago y la confianza en su uso en entornos corporativos. Desde Embat, fintech especializada en la gestión de tesorería impulsada por IA, observan que las stablecoins se están consolidando como un medio de pago alternativo que reduce drásticamente los tiempos de ejecución, especialmente en pagos internacionales donde la velocidad y la certeza son críticas. Así, algunos ejemplos serían los proveedores que solo envían mercancía una vez confirmado el pago, contratistas internacionales que necesitan cobrar con puntualidad o mercados donde la infraestructura bancaria tradicional presenta limitaciones.
De igual manera, este tipo de divisas resultan especialmente útiles en empresas con estructuras corporativas complejas que realizan movimientos intercompañía entre subsidiarias en distintas jurisdicciones, donde las stablecoins simplifican y agilizan la operativa frente a los canales bancarios tradicionales.
"Las stablecoins y los activos transferibles en redes distribuidas están empezando a captar la atención de los equipos de tesorería como una solución real a los problemas de la infraestructura financiera tradicional. Además, la entrada en vigor de MiCA en la UE y la ley GENIUS en Estados Unidos no hace sino acelerar ese proceso, lo que sin duda aumentará la demanda de stablecoins en euros y dólares, especialmente entre empresas con filiales en Latinoamérica, África y Asia, donde las fricciones bancarias tradicionales son mayores”, señala Carlos Serrano García Lisón, co-CEO de Embat. “Ahora la pregunta que debe hacerse cualquier empresa ya no es si van a operar con stablecoins, sino si sus procesos internos están preparados para aprovecharlos en aquellos casos de uso donde la infraestructura financiera tradicional presenta dificultades en tiempos y costes de ejecución”.
Si estás interesado en ampliar la información no dudes en ponerte en contacto con nosotros para que podamos agendar una entrevista con Carlos Serrano García-Lisón, Co-CEO de Embat, para profundizar en cómo este nuevo escenario impacta en la gestión de tesorería corporativa y cuál es el papel que deben tomar los equipos financieros.