Bajo la marca SAGARME, cuatro abogados formados en Granada, Madrid, Bilbao y León han tejido un sistema de trabajo colaborativo para llevar más de 360 procedimientos de derecho bancario en los últimos tres años. Operan en todo el territorio español y afrontan su cuarto año de colaboración con una idea fuerza: en abogacía, el talento suma cuando se comparte.
En Granada (Las Gabias), en el año 2021, Samuel García abre SAGARME Servicios Jurídicos. Al año siguiente se incorpora María Eugenia Lozano, compañera desde primero de Derecho (2015) y hoy socia de la firma. En Deusto (Bilbao), María Eugenia coincide con Javier Gómez Lorido, apasionado del derecho bancario. Ese puente conecta con Alex Aldeano, socio de Javier en León y nace así una metodología colaborativa que hoy permite a SAGARME trabajar en toda España con la agilidad de un único despacho.
Samuel García, está firmemente convencido de que “no basta con saber Derecho: hay que comunicar, organizar y trabajar con criterio. Rodearte de gente que sume no es un eslogan, es inteligencia profesional.”
Por su parte, María Eugenia Lozano, en cuanto a su labor como equipo considera que “si una cláusula necesita tres explicaciones, probablemente no sea transparente. El trabajo de SAGARME consiste en convertir esa letra pequeña en derechos comprensibles.”
Otro de los letrados, Javier Gómez Lorido, incide que en SAGARME “la transparencia precontractual es decisiva: no basta mirar el contrato, hay que mirar cómo se informó al cliente y el coste real del crédito.”
Alex Aldeano hace hincapié en que “ SAGARME mide lo que impacta al cliente: tiempos de respuesta, hitos procesales y tasa de resolución. La tecnología ordena el trabajo, pero el trato humano es irrenunciable.”
“Una persona sola llega antes; un buen equipo llega más lejos. En derecho bancario, coordinarse marca la diferencia”, explica Samuel García, colegiado en Granada desde 2019 y Máster en Abogacía por la Universidad de Granada.
El núcleo de trabajo de SAGARME combina despachos multidisciplinares con una línea especializada en banca y consumo donde colaboran como si fueran una sola firma. Gastos hipotecarios, cláusulas abusivas, microcréditos nulos por falta de transparencia y créditos rápidos con intereses desproporcionados, están entre sus frentes principales.
La transparencia es fundamental para este equipo de trabajo, y para María Eugenia Lozano, -colegiada en Granada, Máster de Abogacía por la Universidad de Deusto- supone que el consumidor pueda prever las consecuencias económicas de lo que firma, sin detalles que jueguen en contra, apuntando que “el consumidor no tiene porqué conocer la letra pequeña. La labor de SAGARME es traducirla en derechos y resultados”, apunta María Eugenia Lozano.
La experiencia internacional de Javier Gómez Lorido, colegiado en Madrid -incluido su Tránsito Académico en Medellín (2018–2019)- aporta visión comparada en prácticas de banca y litigación estratégica, considerando que “los cambios normativos obligan a SAGARME a estar un paso por delante. Ahí el trabajo en red es clave: se comparte criterio y se escala mejor”
Desde León, Alex Aldeano refuerza la pata de gestión y negocio tras graduarse en Derecho y ADE y colegiarse como abogado en 2024 en Madrid. “En SAGARME se estandarizan procesos sin perder el trato cercano, eso permite mantener la calidad mientras y crecer”.
¿Qué hace diferente a SAGARME?
SAGARME tiene claros cuáles son sus puntos fuertes y sobre todo aquello que los diferencia de cara a que los clientes los elijan ya que cuentan con una cobertura nacional con proximidad local: oficinas y colaboradores que acercan la estrategia al cliente; aportan especialización funcional en derecho bancario, sin renunciar a la multidisciplina; trabajan con una metodología compartida: criterios únicos, documentación viva y revisión cruzada de casos; y además con juventud y actualización constante: lectura diaria de jurisprudencia y adaptación a cambios normativos.
Abordan el derecho desde una perspectiva multidisciplinar, pero sus principales áreas de trabajo se centran en banca y consumo. Su día a día se desenvuelve solucionando cuestiones de sus clientes en torno a gastos hipotecarios: recuperación de importes indebidamente repercutidos; cláusulas abusivas en hipotecas: transparencia, equilibrio y devolución de cantidades; microcréditos nulos por falta de transparencia o usura: revisión de TAE y condiciones; y créditos rápidos online: defensa frente a intereses desproporcionados y comisiones.
Un cuarto año para consolidar y crecer
SAGARME encara su cuarto año de colaboración con un objetivo: seguir profesionalizando el modelo que les ha permitido llevar más de 360 procedimientos en tres años. Su visión es clara: la colaboración en la abogacía joven es una ventaja competitiva que mejora la defensa del cliente y acelera resultados. Samuel García, añade “cuatro miradas suman: resuelven mejor, previenen más y dan la seguridad jurídica que sería imposible desde un despacho aislado.”
Nota al lector: este contenido tiene carácter divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico. Cada asunto requiere un análisis individualizado y SAGARME está a su entera disposición.