Andrés y Marta, fundadores de Bachata School, suman más de 20 años de trayectoria en el mundo del baile y han convertido su experiencia en un proyecto común en Valencia donde la técnica, la conexión y el crecimiento personal van de la mano
En un momento en el que la bachata y la salsa atraviesan uno de sus mayores momentos de popularidad, cada vez más personas se acercan al baile buscando algo más que aprender pasos: buscan confianza, conexión y una nueva forma de expresarse.
Andrés y Marta lo saben bien. Tras más de dos décadas formándose, compitiendo y enseñando, decidieron unir sus trayectorias para fundar Bachata School, una academia en Valencia que combina calidad técnica y cercanía, con un enfoque centrado en el crecimiento real del alumno.
La historia de ambos está profundamente vinculada al baile. Andrés comenzó hace más de 22 años, casi por casualidad, cuando acompañó a su hermana a clases y descubrió una pasión que marcaría su vida. Con el tiempo se formó a nivel nacional e internacional y logró títulos como coreógrafo en campeonatos de España. Sin embargo, más allá de los reconocimientos, lo que terminó definiendo su camino fue descubrir el baile como herramienta de comunicación y seguridad personal.
Marta, por su parte, procede del mundo del baile deportivo, donde compitió durante más de dos décadas a nivel nacional e internacional. Esa etapa le proporcionó una base técnica rigurosa que hoy sigue aplicando en su metodología. Con el tiempo sintió la necesidad de explorar un baile más social y conectado, encontrando en la bachata y la salsa un nuevo espacio de expresión. Tras conocerse y colaborar durante años, ambos decidieron consolidar su visión común creando Bachata School como proyecto propio.
La propuesta de la academia se basa en una idea clara: no enseñar únicamente combinaciones o coreografías, sino enseñar a entender el baile. Para sus fundadores es fundamental que el alumno comprenda la música, la estructura rítmica y la conexión en pareja. Cuando alguien entiende cómo funciona la bachata o la salsa, puede adaptarse a cualquier compañero y disfrutar del baile con naturalidad.
Por eso, sus clases de bachata en Valencia no se centran en repetir pasos de forma mecánica, sino en construir una base sólida que permita bailar con seguridad y libertad. La combinación de competición, coreografía, formación internacional y experiencia docente les permite ofrecer un nivel técnico elevado sin perder la cercanía.
En Bachata School no creen en clases impersonales ni en grupos donde el alumno pasa desapercibido. El ambiente es un pilar fundamental. Saben que dar el primer paso no siempre es fácil y que muchas personas llegan con miedo a equivocarse. Por ello, generan un entorno seguro donde el error forma parte del aprendizaje y donde cada persona se siente acompañada. Además, realizan un seguimiento real del progreso. Observan, corrigen y orientan de forma individualizada, algo que consideran clave para que el alumno evolucione con confianza.
La estructura formativa es otro de los aspectos diferenciales del proyecto. Las clases están organizadas por niveles bien definidos —iniciación, básico, intermedio y avanzado— asegurando que cada alumno se encuentre en el grupo adecuado según su momento de aprendizaje. Cada sesión comienza con una parte técnica individual en la que se trabajan aspectos como postura, equilibrio, disociación corporal y musicalidad. Esta base evita errores futuros y facilita un progreso sólido. Posteriormente se aplica esa técnica en el trabajo en pareja, mediante combinaciones progresivas que integran fluidez y conexión.
Es importante que exista una planificación mensual y trimestral, ya que el alumno debe sentir que avanza y que hay una coherencia en el aprendizaje. Los conceptos se refuerzan desde distintos enfoques para consolidarlos sin caer en la repetición mecánica. Para quienes buscan un aprendizaje aún más personalizado, la academia también ofrece clases particulares de salsa en Valencia, adaptadas a los objetivos y ritmo específicos de cada persona.
En los niveles más avanzados se incorporan técnicas específicas, styling, interpretación musical y preparación coreográfica para quienes desean competir o actuar, ofreciendo así un recorrido completo tanto para el baile social como para el escénico.
La metodología se apoya en una comunicación clara y progresiva. La demostración visual, la repetición consciente y las dinámicas rotativas —donde todos bailan con todos— ayudan a desarrollar adaptabilidad y confianza. El refuerzo positivo y las correcciones constructivas forman parte del proceso, equilibrando exigencia técnica y apoyo emocional.
El objetivo final va más allá de aprender a bailar bien. Andrés y Marta buscan que sus alumnos ganen seguridad, amplíen su círculo social y descubran una nueva forma de expresarse. Ver cómo alguien que llegó con timidez termina disfrutando en la pista con naturalidad es, para ellos, la mayor confirmación de que el método funciona.
Bachata School nace de más de dos décadas de experiencia acumulada, pero sobre todo de una idea clara: el baile puede transformar vidas. Andrés y Marta han construido en Valencia un espacio donde la técnica y la pasión conviven con la cercanía y la comunidad.
En un momento en el que la bachata y la salsa siguen creciendo, su academia se consolida como una referencia para quienes buscan algo más que aprender pasos: buscan vivir el baile.