Mientras el debate público gira en torno a la falta de empleos bien remunerados y la incertidumbre laboral, en el tejido empresarial la conversación es muy distinta.
“Cada semana recibimos solicitudes de empresas que quieren implementar Inteligencia Artificial en sus procesos. El problema no es que falten proyectos. El problema es que no encontramos personas preparadas para ejecutarlos”, afirma Alberto Egea, consultor especializado en implementación de IA.
En los últimos seis meses, la demanda de soluciones de Inteligencia Artificial en su agencia (ConsultoIA) se ha multiplicado por seis. Automatización de procesos administrativos, empleados digitales para atención al cliente, asistentes internos para equipos comerciales o sistemas que optimizan la gestión contable son solo algunas de las aplicaciones más solicitadas.
Sin embargo, el verdadero cuello de botella no es tecnológico. Es humano.
Una brecha entre lo que las empresas necesitan y el talento disponible
Cada vez más empresas entienden que la Inteligencia Artificial no es una moda, sino una ventaja competitiva. Pero no encuentran perfiles capaces de aplicarla de forma práctica y rentable.
“Hay muchas personas aprendiendo herramientas sueltas, pero muy pocas saben detectar un problema real dentro de una empresa y convertirlo en una solución con impacto económico”, explica Egea.
Esa brecha es la que está generando una oportunidad silenciosa en el mercado.
¿Qué es realmente un IA FIXER?
Un IA FIXER no es un ingeniero ni un programador avanzado.
Tampoco es un informático tradicional.
Es la persona que entra en una empresa, detecta ineficiencias y aplica soluciones de Inteligencia Artificial para que el negocio funcione mejor, sea más rentable y gane eficiencia.
No desarrolla tecnología desde cero. La utiliza estratégicamente.
En la práctica, un IA FIXER analiza cómo trabaja una empresa, identifica tareas repetitivas, procesos lentos o pérdidas de tiempo, y diseña sistemas apoyados en IA que automatizan, optimizan o mejoran esos puntos críticos.
Puede crear un asistente interno que reduzca horas administrativas, automatizar la gestión comercial o implantar un empleado digital que atienda clientes 24/7.
“Los mejores IA FIXERS no son perfiles técnicos puros. Son personas solucionadoras de problemas por naturaleza. Esa persona ‘espabilada’ a la que todos acuden cuando algo no funciona en la oficina”, afirma Silvia Ruiz, cofundadora de la Academia.
Según explica, la clave no está en saber programar, sino en entender cómo funciona un negocio y aplicar la Inteligencia Artificial con sentido práctico.
Dos caminos profesionales: empleo o negocio propio
El perfil de IA FIXER abre dos vías claras.
Por un lado, puede integrarse dentro de una empresa como responsable de implementación de Inteligencia Artificial, liderando procesos de optimización interna y convirtiéndose en una figura estratégica dentro de la organización.
Por otro, puede crear su propia agencia especializada en IA, ofreciendo servicios de alto valor a distintas empresas y construyendo un negocio propio en un mercado con demanda creciente.
Además, se trata de una actividad que puede desarrollarse en remoto.
Según explican desde la academia, muchos profesionales optan por este modelo porque permite organizar los propios horarios, trabajar desde casa y evitar desplazamientos diarios a una oficina.
En términos económicos, generar ingresos adicionales de alrededor de 2.000 euros mensuales es un objetivo realista para quienes aplican correctamente el modelo y comienzan a ofrecer estos servicios a empresas.
Para muchas personas, especialmente aquellas que buscan mayor conciliación familiar y flexibilidad, este tipo de especialización representa una alternativa atractiva frente a esquemas laborales tradicionales.
"La verdadera oportunidad está en crear tu propia agencia de Inteligencia Artificial y trabajar con varios clientes. Es un modelo que permite escalar ingresos, elegir clientes y construir un negocio propio en un mercado con demanda creciente”, explica Ruiz.
Ante la dificultad para encontrar perfiles preparados, Alberto Egea y Silvia Ruiz decidieron tomar una decisión estratégica: formar ellos mismos a los profesionales que el mercado estaba reclamando.
“Llegó un punto en el que no podíamos asumir más proyectos por falta de talento especializado. En lugar de limitar nuestro crecimiento como agencia, decidimos abrir la formación y crear nuevos IA FIXERS”, explica Egea.
Así nace la Academia IA FIXER, no como una iniciativa aislada, sino como respuesta directa a una necesidad empresarial concreta.
Una oportunidad que apenas empieza
Mientras muchos hablan de escasez de empleo, la demanda de perfiles capaces de aplicar Inteligencia Artificial no deja de crecer.
La paradoja es evidente: la tecnología avanza, los proyectos existen y las empresas quieren implementarla. Lo que faltan son personas preparadas para hacerlo de manera práctica.
“Hoy no falta trabajo. Faltan personas que sepan adaptarse a lo que el mercado está pidiendo”, concluye Egea.
Ante esta realidad, los fundadores han organizado un evento formativo que se celebrará los próximos 3 y 4 de marzo a las 19:00h (Madrid), donde explicarán cómo es posible construir un negocio rentable de Inteligencia Artificial desde cero y conocer en profundidad qué hace realmente un IA FIXER.
Una iniciativa que busca dar respuesta a una tendencia que, lejos de frenarse, continúa acelerándose.