El Spain SailGP Team cumplió las expectativas y se metió en su primera final de la temporada, en la que llegó a soñar con la victoria tras una magnífica salida
La competición implementó un novedoso formato de flota dividida para las carreras de esta segunda jornada, en pro de garantizar el espectáculo en condiciones meteorológicas adversas
España inició su andadura en esta temporada 2026 del Rolex SailGP Championship con un valioso tercer puesto, en un fin de semana marcado por el fuerte viento. El equipo pilotado por Diego Botín se coló en la final del domingo con algo de suspense, y a punto estuvo de llevarse su primera victoria del año.
En este segundo día del ITM New Zealand Sail Grand Prix, la competición implementó, por primera vez en su historia, un novedoso formato de competición con flota dividida, con la idea de garantizar el espectáculo en un campo de regatas estrecho marcado por las fuertes rachas de viento.
Con Nueva Zelanda y Francia fuera de juego tras el accidente de ayer, el Spain SailGP Team necesitaba controlar el empuje de sus inmediatos perseguidores: Gran Bretaña, Suecia y Dinamarca. Los británicos, sin embargo, tuvieron la suerte de caer en el mismo grupo que galos y kiwis —ya eliminados—, junto a otros rivales más asequibles, y sumaron dos victorias fáciles que aseguraron su presencia en la final.
España, por su parte, sufrió más de lo esperado para lograrlo.. En la carrera 4, la primera del día, el equipo español no pudo competir debido a un fallo técnico en el F50 que inutilizó el uso de los foils. Los Gallos afrontaron la última y decisiva carrera de flota con la necesidad de quedar por delante de suecos y daneses para entrar en la final. Pero, en escenarios así, cargados de presión, es donde mejor se desenvuelve el Spain SailGP Team, que se rehizo a tiempo para sumar en dicha manga un tercer puesto vital.
Una final entre los tres campeones históricos del campeonato
Los Gallos se midieron en una igualada final a los todopoderosos Bonds Flying Roos
(AUS) —tres veces campeones mundiales— y a Emirates GBR —vigente campeona—. Tras una salida estratégicamente perfecta, España soñó con la primera victoria de la temporada. Pero, ya se sabe: para superar a Tom Slingsby hace falta mucho más que una buena carrera. Poco a poco, metro a metro, Australia fue recuperando terreno al equipo español, haciéndose con el primer puesto a mitad de carrera. A partir de ahí fue imposible bajar a los aussies del cajón más alto. El Spain SailGP Team lo intentó hasta el último suspiro, pero acabó cediendo y siendo superado incluso en la última boya por los británicos.
Diego Botín valoró positivamente el resultado logrado en Auckland, destacando la importancia de este paso para el equipo: “Después de lo que pasó en Perth, haber entrado en la final nos hace sentir muy bien. Es un punto muy positivo sobre el que construir el resto de la temporada. Vamos a seguir apretando a partir de ahora”.
El piloto español también se refirió al formato de flota dividida aplicado durante la jornada del domingo, subrayando su relevancia en condiciones meteorológicas exigentes: “Creo que es una muy buena decisión. En condiciones como estas, trece barcos fuera de control hacen que el riesgo aumente muchísimo, y puede llegar a ser demasiado peligroso”.
Aún con todo, Los Gallos sumaron ocho puntos en su primera prueba del Rolex SailGP Championship, que les colocan en una buena sexta posición. La reconquista ya está en marcha. Próxima parada: Sídney, dentro de dos semanas.