La digitalización del IVA y la facturación electrónica se consolidan como pilares clave para operar en Europa y Latinoamérica, independientemente de la ratificación del acuerdo UE–Mercosur
España parte con ventaja gracias al SII y la preparación para Verifactu, aunque anticipación y adaptación tecnológica siguen siendo decisivas
Marosa VAT, compañía especializada en tecnología fiscal y cumplimiento global de IVA y factura electrónica, comparte en un whitepaper junto a Brinta las claves para adaptarse a los nuevos modelos de facturación electrónica y reporting de IVA. La compañía también ofrece un webinar donde sus expertos explican cómo prepararse para estos cambios disponible en inglés.
La entrada en vigor del acuerdo UE–Mercosur sigue pendiente de ratificación y su revisión está en manos del Tribunal de Justicia de la UE. Aun así, las empresas no pueden esperar. La digitalización del IVA, de la factura electrónica y los controles en tiempo real ya marcan el ritmo.. Anticiparse permite reducir riesgos, optimizar procesos y mantener eficiencia operativa.
Modelos y plazos internacionales
Los modelos de e-invoicing se multiplican y cada país avanza a su propio ritmo. Francia implantará un sistema dual de factura electrónica y e-reporting en septiembre de 2026. Polonia está desplegando KSeF en dos fases, Bélgica ya exige Peppol y Grecia comenzará con grandes empresas en escasas semanas.
España ya cuenta con experiencia en transmisión en tiempo real de datos fiscales desde 2017 gracias al SII y debería haber consolidado el sistema con Verifactu, aunque su despliegue también se retrasa. Reforzando así la necesidad de planificar con antelación y preparar sistemas y procesos internos.
Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay consolidan sistemas de autorización previa y reporting electrónico, avanzando en un proceso de digitalización de los datos fiscales que, en muchos aspectos, está más avanzado que Europa en su implementación. Las autoridades utilizan las facturas emitidas y recibidas para precompletar declaraciones de IVA y detectar incoherencias de forma temprana. Brasil añade complejidad con su reforma fiscal, nuevos impuestos y criterios de clasificación de transacciones.
Gestión fiscal integrada
Rufino de la Rosa, Head of e-Invoicing & Public Policy en Marosa, señala que muchas empresas aún ven la facturación electrónica como un proyecto puntual. En realidad, el verdadero desafío es garantizar que los datos sean consistentes, trazables y listos para liquidar el IVA en cada jurisdicción. La automatización y la conciliación continua entre datos del IVA y de las facturas electrónicas se han vuelto esenciales para reducir riesgos y errores.
La gestión de los sistemas internos también es clave. Extraer, validar y transformar datos según los estándares locales, recibir facturas estructuradas y conciliarlas automáticamente con la contabilidad requiere planificación y tecnología avanzada. Sin una visión unificada, los costes operativos aumentan y los errores se multiplican.
Marosa recomienda avanzar con un plan que combine análisis normativo, preparación tecnológica y gestión del cambio interno. Las empresas que trabajen con un único flujo de datos reducen conciliaciones manuales y mejoran la capacidad de respuesta ante auditorías.
Además, en 2026 varios países europeos introducirán cambios en tipos de IVA en sectores clave como turismo, alimentación, restauración o comercio electrónico. Esto exigirá revisar precios, puntos de imposición y estructuras de facturación.
La facturación electrónica y la transformación fiscal son pilares estratégicos para cualquier empresa con ambición internacional. Anticiparse, unificar sistemas y procesos y preparar a los equipos permitirá operar con seguridad y eficiencia incluso en un entorno regulatorio tan dinámico y cambiante en Europa y Latinoamérica.