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Step Up Now | Iniciativa Ibérica de Industria y Transición Energética (IETI) en Davos 2026

La iniciativa reunida en Davos promueve cinco acciones para garantizar la competitividad industrial y energética de España y Portugal

• España y Portugal pueden situarse a la vanguardia de la competitividad europea. Gracias a unas condiciones naturales que se traducen en una ventaja de costes en energías renovables de aproximadamente un 20% y a una sólida base en combustibles renovables, ambos países pueden reindustrializarse más rápido - apoyándose en una infraestructura robusta y profundas capacidades industriales - para impulsar el crecimiento económico y reforzar la autonomía estratégica.

• Avances para cerrar brechas estructurales. El aumento de los anuncios de inversión en sectores estratégicos como los centros de datos, la movilidad electrificada y los combustibles renovables, junto con nuevas incorporaciones de capacidad eléctrica, son señales prometedoras para las perspectivas industriales de España y Portugal. Sin embargo, persisten algunas brechas estructurales - entre ellas, la necesidad de simplificar los marcos regulatorios y de garantizar la competitividad de costes de las tecnologías más relevantes para las distintas industrias y aplicaciones, junto con el retraso en innovación y productividad del talento, los prolongados plazos de tramitación de permisos y la insuficiente inversión en redes- que siguen limitando el escalado industrial y mantienen prácticamente estancado el peso de la industria en la economía.

• IETI hace una llamada a la acción urgente en cinco prioridades. El reto es ejecutar con rapidez: elevar la ambición y la coordinación en sectores estratégicos; ofrecer una regulación orientada a la competitividad y centrada en resultados; acelerar el despliegue de infraestructuras críticas como las redes eléctricas; redoblar la apuesta por la innovación; y desbloquear la productividad del talento. Avanzar en estas prioridades permitiría a España y Portugal atraer inversiones en sectores clave de crecimiento como los centros de datos y la movilidad electrificada, reforzar y preparar para el futuro industrias competitivas ya consolidadas como el refino y la petroquímica, posicionar a España como un hub de exportación de moléculas renovables y materiales, acelerar el desarrollo de infraestructuras y dinamizar el mercado laboral.

21 de enero de 2026, Davos En el marco de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, y por segunda vez consecutiva, la Iniciativa Ibérica de Industria y Transición Energética (IETI), un esfuerzo intersectorial liderado por McKinsey & Company junto con líderes industriales como ACS, EDP, Galp, Iberdrola, Moeve, Naturgy, Repsol y Técnicas Reunidas, ha presentado su perspectiva actualizada sobre la contribución de la Península Ibérica a la competitividad europea a través de la reindustrialización impulsada por la transición energética. La actualización del Índice IETI pone de relieve los avances logrados en el último año y define cinco iniciativas prioritarias de cara al futuro.

La perspectiva y las propuestas de IETI se presentaron durante una sesión de trabajo multilateral con Enrico Letta (ex primer ministro de Italia y autor del Informe Letta), Cristina Lobillo (directora de Política Energética de la Comisión Europea), así como otras instituciones, junto con consejeros delegados y presidentes de empresas miembro de IETI como ACS, EDP, Galp, Iberdrola, Moeve, Naturgy y Repsol, y socios senior de McKinsey & Company.

Competitividad, innovación, autonomía estratégica y crecimiento económico

Los participantes destacaron la débil posición industrial de Europa en sectores estratégicos, la menor productividad laboral, la fragmentación regulatoria y de infraestructuras, y el retraso en innovación, en un contexto geopolítico cada vez más exigente. Asimismo, subrayaron cómo la transición energética puede actuar como catalizador de la reindustrialización y contribuir a relanzar la competitividad europea, especialmente en países como España y Portugal, que reúnen condiciones óptimas para atraer inversiones. El análisis de McKinsey & Company sugiere que España y Portugal podrían generar conjuntamente hasta un billón de euros en valor añadido y un millón de empleos de aquí a 2030.

La energía renovable más barata, así como la seguridad de suministro, son un pilar central del modelo de crecimiento europeo para las próximas décadas. La transición energética está reconstruyendo y modernizando el sistema energético en el continente y, al hacerlo, puede impulsar el desarrollo industrial tanto en sectores consolidados (como la automoción, la cerámica o el refino) como en otros emergentes (como las baterías, las moléculas renovables y los centros de datos). Desarrollar y profundizar estas cadenas de valor en Europa reforzará la autonomía estratégica y la resiliencia, al tiempo que garantizará una economía preparada para el crecimiento futuro.

Seguimiento de una transformación compleja

El Índice IETI realiza un seguimiento de 21 indicadores que permiten comprender el avance de la transición energética y la reindustrialización en España y Portugal. La dirección general es la adecuada y existen algunas señales prometedoras; no obstante, es necesario acelerar el progreso para superar las brechas estructurales industriales y volver a la senda de los objetivos. Entre los principales hallazgos de la última evaluación destacan:

• Señales alentadoras, como los anuncios de inversión, con un aumento de los proyectos tras la decisión final de inversión (post-FID) multiplicado por dos en España y por cinco en Portugal. Asimismo, las incorporaciones de capacidad de generación, el desarrollo de gases verdes y el almacenamiento a pequeña escala han mantenido una trayectoria positiva. Estas señales podrían anticipar una mejora de los resultados industriales y un avance en la autonomía estratégica.

• En el ámbito industrial, persisten brechas estructurales en ambos países, situándose muy por debajo de la referencia europea. Variables críticas como la inversión en I+D (1,5 -1,7% del PIB), la productividad laboral, la calidad regulatoria y el peso total de la industria en la economía permanecen estancadas y rezagadas frente a los socios europeos u otras economías avanzadas como Estados Unidos. En una trayectoria distinta, la producción de vehículos (2,4 millones en España) y el empleo industrial (2,9 millones de personas en España) muestran signos de recuperación y avanzan en línea con los objetivos para 2030.

• En transición energética, España avanza según lo previsto y Portugal se sitúa por delante de la curva. El despliegue de renovables (35% del mix en Portugal), los precios de la energía (-27% en España frente a la media de la UE) y la adopción del transporte eléctrico (40% de las ventas de vehículos en Portugal) han evolucionado de forma especialmente positiva. No obstante, siguen siendo necesarios incentivos a la inversión en redes eléctricas y a la adopción de moléculas renovables.

Llamada a la acción: cinco iniciativas para acelerar la competitividad, de la ambición a la ejecución

En Davos, los participantes de IETI subrayaron que, aunque la oportunidad es clara y se han producido algunos avances, la ventana de actuación se está estrechando. Lograr resultados exigirá una ejecución más rápida, una colaboración público-privada más profunda y un liderazgo decidido. España y Portugal, con su combinación única de activos energéticos, industriales y de capital humano, están preparados para desempeñar un papel central en la construcción de un futuro europeo más competitivo, resiliente y sostenible.

Reconociendo la urgencia de acelerar el ritmo de los desarrollos, IETI promueve cinco iniciativas prioritarias para desbloquear el potencial de Iberia y liderar la transición energética y la reindustrialización europea durante los debates en Davos:

Reforzar la ambición y la coordinación en torno a la competitividad, creando y escalando ecosistemas industriales en ámbitos estratégicos de crecimiento, como los combustibles y moléculas renovables, las baterías, la defensa, la habilitación tecnológica y la inteligencia artificial, en línea con la estrategia europea de competitividad. Planes sectoriales como el Plan Auto 2030 de España y las garantías públicas para asegurar la demanda figuran entre las principales palancas.

Orientar la regulación a la competitividad, simplificando y estabilizando marcos centrados en resultados y mejorando la facilidad para hacer negocios, mediante la eliminación de barreras a la inversión, incentivos focalizados y un entorno basado en la neutralidad tecnológica para reducir los costes contextuales. El régimen 28 a nivel europeo, la agilización de los permisos, nuevos mecanismos de financiación como los contratos por diferencia y las ventanillas únicas para inversores son habilitadores clave.

Acelerar el despliegue de infraestructuras, reforzando la inversión en infraestructuras críticas como las redes eléctricas, el almacenamiento, el transporte y la logística. A principios de este año, más de 70 empresas industriales en España alertaron sobre la situación crítica de las redes de distribución eléctrica, donde actualmente se rechaza la mayoría de las solicitudes de conexión. La revisión de los esquemas de remuneración podría acelerar el ritmo de incorporación de capacidad y de construcción.

Redoblar la apuesta por la innovación, incrementando la inversión en I+D en tecnologías y sectores clave. Entre las palancas se incluyen incentivos fiscales, centros de excelencia e instrumentos de cofinanciación para tecnologías industriales y de descarbonización pioneras.

Desbloquear la productividad del talento, mediante el desarrollo de la fuerza laboral, programas de recualificación y mejora de competencias a gran escala, herramientas de productividad habilitadas por IA, e incentivos fiscales y visados específicos para atraer y retener talento global de primer nivel.

Notas para los redactores

Como recursos adicionales para este comunicado de prensa, pueden utilizarse las siguientes declaraciones de los directivos que participaron en el encuentro de IETI en Davos:

Miguel Stilwell, CEO de EDP:"Iberia ya ha demostrado que la energía limpia puede escalar. La ventaja competitiva de Europa ya no vendrá de más regulación, sino de una ejecución más rápida: permisos ágiles, reglas estables y predecibles y redes modernas e interconectadas. Si acertamos en esto, España y Portugal pueden convertirse en el ancla de industrias intensivas en energía y desbloquear hasta un billón de euros de valor de aquí a 2030, elevando el PIB en torno a un 15%, aumentando las exportaciones industriales en aproximadamente un 20% y creando cerca de un millón de empleos, en su mayoría cualificados".

Maria João Carioca, co-CEO y CFO de Galp, y João Diogo Marques da Silva, co-CEO y EVP Commercial de Galp:"La transición energética representa una oportunidad única para reindustrializar Europa, e Iberia está especialmente bien posicionada para liderar esta transformación. España y Portugal combinan recursos abundantes, una sólida base industrial y el talento necesario para desempeñar un papel decisivo en el refuerzo de la competitividad europea. Para convertir el potencial en realidad, necesitamos marcos claros y predecibles que faciliten la inversión a largo plazo, aceleren el despliegue de infraestructuras y apoyen el escalado de soluciones bajas en carbono. Con las condiciones adecuadas, Iberia puede convertirse en un pilar de la seguridad energética, la resiliencia industrial y el crecimiento sostenible de Europa".

Agustín Delgado Martin, Chief Innovation and Sustainability Officer de Iberdrola:"La electrificación es imparable: todo lo que transforma nuestra vida funciona con electricidad. La demanda crecerá con fuerza en la climatización de edificios, el transporte, la industria y los nuevos usos relacionados con la digitalización, y eso hará necesario contar con más redes eléctricas, más almacenamiento y más renovables, recursos autóctonos que se pueden desplegar con rapidez y aportan precios estables y competitividad, además de generar industria y empleo. Europa, como EE.?UU., necesita autonomía estratégica: aprovechar los recursos propios y dar señales claras al inversor con estabilidad regulatoria, planificación y permisos ágiles. En Iberdrola llevamos décadas invirtiendo sobre estas bases con una fuerte presencia local para que cada euro invertido se traduzca en más empleo e industria".

Maarten Wetselaar, CEO de Moeve:"El último informe de IETI muestra un fuerte impulso de la transición energética en España y Portugal, pero ahora necesitamos acelerar: desplegar soluciones de energía limpia, escalar la demanda y construir infraestructuras transfronterizas que permitan trasladar la abundante energía de Iberia allí donde Europa más la necesita. Eso es lo que convertirá el impulso actual en una verdadera ventaja competitiva y en una mayor seguridad energética para Europa".

Francisco Reynés, Presidente Ejecutivo de Naturgy:"Debemos impulsar la innovación como punta de lanza del desarrollo futuro. Los factores clave para lograrlo son fomentar la ambición, no temer al fracaso, garantizar el acceso a una financiación competitiva, ofrecer incentivos fiscales y agilizar los procedimientos administrativos de autorización. Contamos además con la ventaja de disponer de directivos bien preparados y de un acceso sencillo al capital".

Josu Jon Imaz, Consejero Delegado de Repsol:"Iniciativas como la simplificación a través de paquetes ómnibus, la revisión de determinados sectores y políticas industriales, y la nueva propuesta sobre normas de emisiones de CO2 para los vehículos ligeros están orientando a la Unión Europea en la dirección correcta. Sin embargo, no es suficiente y se necesitan medidas más concretas, coherentes y escalables. El actual contexto geopolítico no hace sino aumentar la urgencia de acelerar la acción. De cara al futuro, es esencial ir más allá de un desarrollo regulatorio fragmentado y garantizar la coordinación y el equilibrio entre las políticas climáticas, de transporte e industriales, preservando al mismo tiempo el principio de neutralidad tecnológica y un enfoque basado en la cadena de valor".

Juan Lladó, presidente ejecutivo de Técnicas Reunidas:"La transición energética ofrece una oportunidad única para que Europa reconstruya su base industrial mediante soluciones escalables y competitivas. Desbloquear este potencial requiere una colaboración público-privada sin precedentes y una ejecución más ágil de los proyectos, eliminando cuellos de botella en los permisos, las redes y la financiación de nuevas tecnologías bajas en carbono. Gracias a su ventaja en energía limpia y a su capacidad de ingeniería, Iberia puede desempeñar un papel central en este esfuerzo".

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