En los últimos años, las intolerancias alimentarias se han convertido en uno de los motivos de consulta más frecuentes en la práctica clínica. Lactosa, fructosa, sorbitol o histamina suelen aparecer como diagnósticos aislados que explican parcialmente los síntomas del paciente, pero que rara vez profundizan en la causa real del problema. Frente a este modelo fragmentado, UMEBIR, centro de referencia internacional con sede en España, propone un enfoque diferente, más profundo y orientado a la raíz del trastorno.
Bajo la dirección médica del Dr. Fernando Ruger Viarengo, reconocido especialista internacional en medicina funcional y microbiota, UMEBIR se ha consolidado como un centro pionero en la evaluación integral de los trastornos digestivos funcionales y las intolerancias alimentarias.
Las intolerancias alimentarias: un síntoma, no una enfermedad
Desde la visión del Dr. Fernando Ruger Viarengo, las intolerancias alimentarias no deben considerarse una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de un desequilibrio subyacente. El error más habitual consiste en retirar alimentos de forma indefinida sin investigar por qué el organismo ha perdido la capacidad de tolerarlos.
Esta estrategia, aunque puede aliviar los síntomas a corto plazo, las llamadas dietas FODMAPS no resuelve el problema de fondo y conduce con frecuencia a dietas cada vez más restrictivas, déficit nutricionales y una calidad de vida limitada.
La importancia de buscar el origen real del problema
En UMEBIR, el abordaje de las intolerancias alimentarias se basa en identificar los mecanismos fisiopatológicos que las generan, siendo especialmente relevante la evaluación de dos grandes ejes:
La histaminosis alimentaria
La permeabilidad intestinal
Ambos trastornos suelen coexistir y actuar de manera sinérgica, amplificando la sintomatología digestiva y extraintestinal.
Histaminosis alimentaria (HANA): más allá de la “intolerancia a la histamina”
Uno de los grandes aportes del enfoque funcional es la correcta diferenciación entre una intolerancia aislada a la histamina y la histaminosis alimentaria no alérgica (HANA).
Mientras que la intolerancia a la histamina se limita a una dificultad puntual para metabolizar este compuesto, adquirida por insuficiencia intestinal o genética, la HANA representa un trastorno sistémico, caracterizado por una acumulación crónica de histamina que puede manifestarse con síntomas digestivos, cutáneos, neurológicos, respiratorios y cardiovasculares y esta acumulación es debido al consumo de alimentos sensibilizantes incluso alimentos sin histamina, es una sensibilidad personal e individual.
Desde esta perspectiva, la histaminosis no se aborda simplemente eliminando alimentos ricos en histamina, sino evaluando:
El estado de la mucosa intestinal
La actividad de las enzimas implicadas en su degradación
El equilibrio de la microbiota
La presencia de inflamación de bajo grado
Permeabilidad intestinal: el terreno donde se gestan las intolerancias
Otro pilar fundamental en la práctica clínica de UMEBIR es la valoración de la permeabilidad intestinal, entendida como una alteración de la barrera intestinal que permite el paso de sustancias no deseadas al torrente sanguíneo.
Cuando esta barrera se encuentra dañada, el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada frente a alimentos que previamente eran bien tolerados, dando lugar a intolerancias múltiples y síntomas persistentes. En este contexto, la intolerancia deja de ser el problema y se convierte en la consecuencia.
Un abordaje funcional, individualizado y basado en la causa
El modelo clínico de UMEBIR se aleja de protocolos rígidos y propone una valoración individualizada, integrando herramientas de la medicina funcional, la microbiota y la fisiología digestiva. El objetivo no es solo identificar qué alimento genera síntomas, sino por qué el organismo ha perdido su capacidad de tolerancia.
Este enfoque permite diseñar estrategias terapéuticas orientadas a restaurar la función intestinal, modular la respuesta inflamatoria y recuperar la tolerancia alimentaria de forma progresiva y sostenible.
UMEBIR y el liderazgo del Dr. Fernando Ruger Viarengo
La trayectoria del Dr. Fernando Ruger Viarengo como experto internacional en medicina funcional y microbiota ha posicionado a UMEBIR como un centro de referencia para pacientes que buscan respuestas más allá del diagnóstico convencional.
Su visión clínica, centrada en la búsqueda de causas y no solo en el control de síntomas, representa un cambio de paradigma en el tratamiento de las intolerancias alimentarias y los trastornos digestivos funcionales.
Conclusión
Entender las intolerancias alimentarias como un síntoma de un desequilibrio subyacente y no como una enfermedad aislada permite abrir la puerta a un abordaje más eficaz, humano y duradero. La correcta identificación de la histaminosis alimentaria, la permeabilidad intestinal y otros trastornos funcionales es clave para recuperar la salud digestiva.
En este camino, UMEBIR, bajo la dirección médica del Dr. Fernando Ruger Viarengo, se posiciona como un referente internacional en una medicina que no se conforma con poner etiquetas, sino que busca comprender y tratar el origen real de los problemas.