El proyecto, liderado por la Dra. Rosa Gasa en IDIBAPS, logra transformar células de la piel en células productoras de insulina muy similares a las del páncreas humano.
Esta investigación abre la puerta a una terapia con células del propio paciente y sin inmunosupresión.
Fundación DiabetesCERO ha destinado más de 200.000 euros para impulsar esta línea de investigación.
Una investigación cofinanciada por la Fundación DiabetesCERO ha logrado generar células productoras de insulina con una funcionalidad cada vez más cercana a la de las células beta del páncreas, a partir de células de la piel humana. Se trata de un avance muy relevante para las personas con diabetes tipo 1, ya que esta enfermedad se caracteriza por la pérdida de las células encargadas de producir insulina, y que puede dar lugar a nuevas terapias basadas en el trasplante de células del propio paciente sin necesidad de inmunosupresión.
Esta investigación está liderada por la Dra. Rosa Gasa en el Institut d'Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS), del Hospital Clínic de Barcelona, y tiene como objetivo convertir células de la piel humana en células productoras de insulina mediante reprogramación directa, evitando el riesgo de desarrollar tumores. Además, permitirá avanzar hacia una posible cura funcional que cambie el futuro de las más de 166.000 personas que sufren diabetes tipo 1 en nuestro país y de sus familias.
Durante el último año, el equipo ha optimizado el protocolo de reprogramación directa de células de la piel humanas, superando barreras que limitaban su eficacia. La aplicación de nuevas estrategias ha permitido incrementar la cantidad de insulina por parte de las células reprogramadas y mejorar la expresión de genes implicados en su secreción. Como resultado se han obtenido células con características más próximas a las células beta del páncreas.
Esta línea de investigación, que desde 2017 ha contado con el apoyo sostenido de la Fundación DiabetesCERO con una financiación superior a 200.000 euros, entra ahora en una fase clave con el inicio de estudios de trasplante en modelos animales. Un paso necesario para evaluar la supervivencia de las células, el mantenimiento de su estado diferenciado y su capacidad futura para secretar insulina.
Reduce los riesgos de usar células madre
El proyecto liderado por la Dra. Gasa, se basa en la reprogramación directa de fibroblastos dérmicos humanos, células fácilmente accesibles de la piel, para convertirlas en células productoras de insulina. Esta aproximación evita el paso por un estadio intermedio de pluripotencia y reduce riesgos asociados como la formación de tumores, además de sentar las bases para terapias a partir de células del propio paciente.
En paralelo, la investigación aborda uno de los grandes retos de la terapia celular: que el trasplante sobreviva. La optimización de estos procesos es clave para que las células implantadas mantengan su función en el tiempo y puedan tener un impacto terapéutico real.
El éxito de esta terapia, según la Dra. Gasa, dependerá en gran medida de la financiación sostenida como la que ofrece la Fundación DiabetesCERO: "La investigación necesita tiempo, constancia y, sobre todo, personas y organizaciones que crean en ella incluso cuando los resultados aún no se ven. El apoyo sostenido en el tiempo, como el que nos ha ofrecido DiabetesCERO durante estos nueve años, nos ha ayudado a mantener una línea de trabajo compleja y superar etapas críticas que solo se pueden abordar con visión a largo plazo". Además, destaca, que "sin ese apoyo continuado, muchos de estos avances simplemente no serían posibles", a lo que se suma "el saber que no caminamos solos y que alguien apuesta por nuestro trabajo marca una gran diferencia: nos impulsa a seguir avanzando con esperanza".
El proyecto entra en una fase decisiva de validación in vivo
Actualmente, el equipo de investigación ha iniciado estudios de trasplante en modelos animales para evaluar la supervivencia de las células, su estabilidad y su capacidad para secretar insulina. Estos ensayos son determinantes para confirmar la viabilidad de esta aproximación y definir los siguientes pasos hacia modelos de diabetes, donde se analizará si estas células pueden contribuir al control de la glucosa en sangre.
Para las personas con diabetes tipo 1, este avance refuerza una vía de investigación con un enorme potencial: generar una fuente personalizada de células productoras de insulina, reducir la dependencia de donantes y minimizar la necesidad de inmunosupresión.
El Dr. Francesc Mitjans, Director Científico de la Fundación DiabetesCERO apunta lo que esta línea investigación ha supuesto para la entidad: "como fundación, nos enorgullece el avance logrado y el haber apoyado un proyecto que combina excelencia científica, innovación biomédica y una clara orientación hacia las necesidades reales de las personas con diabetes tipo 1, y por supuesto, nuestro compromiso de DiabetesCERO con la comunidad investigadora".
Sobre la Fundación DiabetesCERO
La Fundación DiabetesCERO es una organización española líder dedicada en exclusiva a la investigación de la cura de la diabetes tipo 1. Nació en 2013 impulsada por familias de niños y niñas con diabetes tipo 1 que, al constatar la profunda falta de financiación, decidieron unirse para impulsar un cambio real en el panorama científico. Desde entonces, y gracias al apoyo de miles de socios, donantes y entidades colaboradoras, la Fundación trabaja para financiar investigación biomédica de alta calidad, promover becas para jóvenes investigadores y sensibilizar a la sociedad sobre la urgencia de invertir en investigación de excelencia.
En estos años, DiabetesCERO ha destinado casi un millón de euros a proyectos que buscan avanzar hacia la cura y mejorar la vida de las personas con diabetes tipo 1. Su misión es clara y urgente: acercar los avances científicos a pacientes y familias, convencida de que la cronificación de la enfermedad es un tiempo excesivo y de que la cura debe convertirse en una realidad lo antes posible. Con un equipo humano comprometido y una comunidad que respalda cada paso, la Fundación trabaja sin descanso para acelerar ese futuro.