Las afecciones respiratorias constituyen la 3ª causa de consultas en la farmacia1
Se observa una tendencia hacia el autocuidado y prevención en infecciones respiratorias influenciada por los hábitos adquiridos durante la pandemia de COVID-192
Un abordaje temprano de las molestias respiratorias no solo alivia los síntomas y acorta la duración del proceso, sino que también contribuye a prevenir complicaciones y a reducir el uso de antibióticos3
Tras las fiestas navideñas, los contagios de gripe han registrado un ligero repunte, aumentando los casos de afecciones respiratorias entre los españoles, en un escenario en el que la gripe se ha manifestado entre cuatro y seis semanas antes de lo habitual4. En este contexto y frente al riesgo de saturación hospitalaria, los pacientes muestran hoy un comportamiento de mayor conciencia preventiva y apoyo en el farmacéutico2-5, ya que las molestias respiratorias constituyen la tercera causa de atención en la farmacia comunitaria1.
Este comportamiento refleja una mayor implicación del paciente en el cuidado de su salud, con una orientación creciente hacia la prevención y el manejo temprano de los síntomas, una tendencia reforzada por los hábitos de autocuidado adquiridos durante la pandemia de la COVID-192.
Además, la farmacia comunitaria se consolida como un recurso sanitario cercano y accesible, sobre todo teniendo en cuenta que para el 79% de los pacientes la opinión de los profesionales de la salud es uno de los factores más determinantes a la hora de adquirir productos de autocuidado5, según datos de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (ANEPF). Esta labor del profesional de farmacia ayuda a diferenciar los casos leves de aquellos que pueden requerir atención especializada, contribuyendo a optimizar los recursos sanitarios y a mejorar la salud colectiva1.
El Dr. Carlos Govantes, director médico de Normon, destaca que "durante los meses más fríos del año las afecciones respiratorias, como la gripe y el resfriado, incrementan las consultas en la farmacia comunitaria. Esta mayor demanda se ha traducido en un crecimiento del mercado de productos de autocuidado, especialmente en categorías como antigripales, mucolíticos y antitusivos, junto con un interés creciente por alternativas de origen natural".
Añade asimismo que hoy la farmacia dispone de soluciones adaptadas a las necesidades de cada paciente, como medicamentos sin azúcar, lactosa o gluten para facilitar su recomendación. Tal es el caso de la línea Bensania de Normon, que incluye fármacos para el alivio de la tos y el dolor de garganta, y soluciones a base de agua de mar específicas como Normomar, orientadas a un cuidado nasal completo. Según el experto, "disponer de opciones isotónicas e hipertónicas, con activos que ayudan a hidratar, calmar y refrescar, permite al farmacéutico ofrecer un consejo eficaz en pocos pasos y adaptado a cada caso".
Así, actuar de forma temprana frente a las molestias respiratorias no solo permite aliviar los síntomas y acortar la evolución de la enfermedad, sino que también ayuda a prevenir posibles complicaciones y a disminuir el consumo innecesario de antibióticos, ya que se estima que hasta un 50% de las prescripciones para infecciones respiratorias son innecesarias debido a su origen vírico3.
El farmacéutico también es un aliado clave en la lucha contra bulos
A todo esto, debemos sumar que el farmacéutico desempeña un papel clave al orientar sobre diferentes problemáticas, incluidas las molestias respiratorias, fomentando un uso adecuado de los medicamentos. Además, su intervención ayuda a desmentir bulos y prácticas sin evidencia, promoviendo decisiones seguras y fundamentadas. Para ello, resulta clave que conozcan el contexto de sus pacientes, empleen una comunicación clara y cercana, y realicen un seguimiento tras ofrecer sus recomendaciones6.
En un entorno saturado de información y con la proliferación de bulos, este acompañamiento profesional cobra aún mayor importancia. Como explica el Dr. Carlos Govantes, "el farmacéutico es uno de los profesionales sanitarios más cercanos al paciente, lo que lo convierte en un referente de confianza para resolver dudas y orientar en el abordaje de las infecciones respiratorias y otras patologías. Su labor no solo garantiza el uso correcto de productos y medicamentos, sino que también educa a la población, fomenta prácticas basadas en evidencia y refuerza la toma de decisiones informadas y seguras".