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Cómo volver al trabajo tras las Navidades sin tecnoestrés

Las nuevas tecnologías aumentan el nivel de estrés en tres de cada diez personas trabajadoras en España, según el VII Estudio CinfaSalud

"Pese a que la aparición de este tipo de estrés es relativamente reciente, está cada vez más extendido en la sociedad", explica Julio Maset, médico de Cinfa

Medidas como evitar sobrecargar la agenda y no llevarse trabajo a casa pueden minimizar el impacto de la reincorporación laboral tras las vacaciones

Pamplona, 12 de enero de 2026-. Tras la pausa navideña, en la que gran parte de la población disfruta de unos días de descanso, llega el momento de retomar las obligaciones laborales. Esta reincorporación puede resultar más complicada si el desempeño de la actividad laboral requiere el uso de nuevas tecnologías, un factor que, según el VII Estudio CinfaSalud: "Percepción y hábitos de la población española en torno al estrés", aumenta el nivel de estrés en tres de cada diez personas trabajadoras (28,3%) de nuestro país.

Como explica el doctor Julio Maset, médico de Cinfa, "en ese caso, estaríamos hablando de tecnoestrés, un fenómeno que surge de la dificultad de la persona trabajadora para gestionar de forma controlada y saludable el uso en el entorno laboral de dispositivos tecnológicos como los ordenadores portátiles, tabletas y móviles o las aplicaciones de correo electrónico y mensajería instantánea. Muchas veces, ello lleva a percibir un desajuste entre la necesidad de usar las tecnologías en el puesto laboral y los recursos, conocimiento o tiempo de los que se dispone para ello".

Esta percepción desencadena síntomas fisiológicos y emocionales típicos del estrés, pero también otros específicos de los distintos tipos de tecnoestrés laboral que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), existen. Por ejemplo, puede surgir "tecnoansiedad", que provoca altos niveles de activación fisiológica no placentera, tensión y malestar por el uso de las tecnologías, así como actitudes escépticas y pensamientos negativos sobre la propia capacidad para manejarlas, por lo que, en ocasiones, se llega incluso a evitarlas.

También puede aparecer la "tecnofatiga", que se caracteriza por el cansancio y agotamiento mental y cognitivo de la persona debido al empleo excesivo de las tecnologías, y la "tecnoadicción", que puede surgir cuando estas se usan de manera compulsiva incontrolable, en cualquier lugar y, a menudo, durante largos períodos de tiempo.

La importancia de "desconectar"

"Las nuevas tecnologías están siempre renovándose y, al igual que en otros ámbitos de la vida, en el laboral podemos no sentirnos preparados para manejarlas. Por otra parte, se produce un uso continuado del móvil, ordenador, tableta, etc., y muchas personas siguen conectadas a sus trabajos a través de estos dispositivos incluso cuando ya han terminado su jornada laboral", apunta el experto.

De hecho, el no poder "desconectar" es la principal causa de tecnoestrés para siete de cada diez personas encuestadas (68%) en la investigación de Cinfa, seguida de la necesidad de respuesta inmediata que implican (54,6%), y la adicción o dependencia que generan (33%). Como añade el doctor Maset, "a pesar de que la aparición de este tipo de estrés es relativamente reciente, está cada vez más extendido en la sociedad y, como hemos visto, puede agravar el malestar que algunas personas sienten al retomar nuestra rutina laboral en este inicio del año".

Para minimizar este riesgo, pueden tomarse precauciones como tratar de no sobrecargar con actividades la agenda laboral a la vuelta de las vacaciones, con el fin de gestionar de una manera más eficaz el trabajo acumulado, aprender a distinguir lo urgente de lo importante y no llevarse trabajo a casa para poder desconectar. "Muchos asuntos puede esperar a mañana sin que ello afecte a la productividad. Es necesario aprender a establecer límites para pasar a ver las nuevas tecnologías como nuestras aliadas en vez de nuestras enemigas", recalca el doctor.

Consejos para afrontar la vuelta al trabajo sin estrés:

Organiza bien tu jornada laboral. Es probable que te encuentres con trabajo acumulado tras las vacaciones. Por ello, intenta planificar tu agenda sin sobrecargarla de actividades y gestionando los imprevistos con flexibilidad. En caso de falta de tiempo, selecciona las tareas más importantes según las prioridades y la urgencia y, si es posible, delega.

No te lleves el trabajo a casa. Desconecta en todos los sentidos: procura no mantenerte pendiente del móvil o el portátil. Tampoco caigas en que las conversaciones se centren en los asuntos pendientes o posibles problemas. Tras la jornada laboral o durante el fin de semana, intenta disfrutar de tu ocio y de tus relaciones personales y familiares.

Separa tu vida laboral de la personal, también en las tecnologías. Puedes emplear líneas de teléfono o incluso aparatos diferentes para ambas facetas de tu vida. Fuera de tu jornada laboral, apaga el móvil de trabajo y no envíes correos laborales. Si solo usas un teléfono, puedes desconectar la cuenta o sus notificaciones en tu tiempo libre.

La inmediatez no siempre te afecta. Es importante distinguir lo urgente de lo importante: si ese correo puede o no esperar a mañana sin afectar tu trabajo. Asegúrate de que existe una delegación clara para los asuntos urgentes cuando estás en tus horas de ocio, vacaciones o fines de semana.

Fórmate, si es necesario. Si sientes que no cuentas con la preparación necesaria para manejar determinadas tecnologías, valora inscribirte en cursos que te capaciten para ello o pide ayuda a quien sí las domine. Así ganarás confianza y reducirás el nivel de ansiedad, además de saber cómo activar funciones que te ayudarán a desconectar, como la de "No molestar" para móvil o "Leer" o "Enviar más tarde" para correos.

Aprende técnicas de relajación. Practicar de manera regular actividades como relajación, meditación, mindfulness o yoga te ayudará a neutralizar la activación fisiológica del organismo que produce el estrés y te proporcionará un mayor control de los pensamientos y de las emociones. Los hobbies ayudan también a la desconexión. Aficiones intelectuales en quienes desempeñen un trabajo físico o manual y viceversa para los que desempeñan un trabajo intelectual cumplen también esta función de manera lúdica y agradable.

Cuida tu dieta. Sigue una dieta saludable, variada y equilibrada, que incluya frutas y verduras. Mantén horarios regulares y tómate siempre tu tiempo para comer con calma. Evita las bebidas con cafeína o alcohol o, si las consumes, hazlo con moderación.

Haz deporte de manera regular. El ejercicio físico reduce la intensidad del estrés y ayuda a que los episodios duren menos, además de fomentar una sensación de bienestar. Adáptalo a tu edad y circunstancias y sigue los consejos de los expertos.

Respeta las horas de sueño. Afrontarás mejor cualquier conflicto o situación compleja en tu día a día laboral. Trata de ir a dormir siempre a la misma hora y descansa, como mínimo, siete u ocho horas cada noche.

Solicita ayuda profesional si es necesario. Si, tras aplicar las anteriores medidas, sigues sin ser capaz de afrontar la vuelta al trabajo, puedes recurrir a la ayuda profesional. Tu médico de cabecera podrá ayudarte a identificar el problema y derivarte a un especialista en salud mental. 

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