Los hábitos de aseo personal demuestran una tendencia hacia rutinas más rápidas y eficientes
Madrid, 20 de noviembre de 2025 — La bañera pasa un segundo plano en los hogares españoles y la ducha lidera en los baños de las viviendas familiares. Según una nueva encuesta realizada por Gracias Paco, empresa líder en la sustitución de bañeras por platos de ducha, el 77% de los españoles elige ducharse frente al baño tradicional, confirmando un cambio cultural en la forma en que entendemos la higiene, el confort y la sostenibilidad en el hogar.
El estudio, realizado entre la base de clientes de la compañía, revela además que 6 de cada 10 españoles se ducha cada día, consolidando la ducha como un gesto cotidiano de bienestar. Sin embargo, no todos aprovechan su potencial: el 43,9% nunca cierra el grifo mientras se enjabona, desperdiciando miles de litros de agua al año.
En cuanto a la duración, los españoles apuestan por duchas rápidas: el 30% tarda menos de tres minutos, el 31,4% entre tres y cinco, el 30% entre cinco y diez, y solo un 8,7% supera los diez minutos. Una rutina exprés que demuestra cómo la ducha se ha convertido en una opción práctica, eficiente y adaptada al ritmo de vida actual, aunque todavía queda margen para mejorar en sostenibilidad.
La encuesta también revela algunos hábitos curiosos en torno al baño. El 42% de los españoles prefiere ducharse por la tarde, mientras que el 36,2% lo hace por la mañana y un 21,7% por la noche, mostrando que la ducha no solo cumple una función higiénica, sino también de relajación o activación según el momento del día.
Otro dato destacado es la frecuencia con la que se cambian los accesorios de baño: apenas un 12,6% lo hace semanalmente, mientras que el 31,1% lo cambia cada mes, el 24,3% cada varios meses y un 32% afirma que nunca lo hace o no utiliza esponja ni accesorio. Este comportamiento evidencia que aún existen oportunidades de mejora en la higiene y el mantenimiento de los utensilios del baño.
Gracias Paco destaca que reformar el baño ya no es solo una cuestión estética. Sustituir la bañera por un plato de ducha antideslizante y de fácil acceso mejora la seguridad, especialmente en hogares con personas mayores o con movilidad reducida. Además, integrar duchas de bajo caudal y griferías termostáticas permite controlar el consumo y la temperatura, evitando el despilfarro que todavía cometen 4 de cada 10 españoles.
El informe concluye que la ducha diaria se consolida como el nuevo estándar de higiene y confort, mientras que la bañera queda relegada a momentos puntuales de relax. Con pequeños gestos y reformas más eficientes, esta rutina cotidiana podría convertirse también en un acto de bienestar verdaderamente sostenible.