Recuperar rutinas capilares, incorporar nutricosmética específica o añadir fórmulas hidratantes al día a día, se convierten en algunos de los cuidados más valiosos para hacer frente a los desafíos capilares que nos plantea el otoño. Estos son algunos de los trucos que sigue a rajatabla la Dra. Alba Gómez, directora de la Unidad de Medicina Capilar de IMR
El otoño es, sin duda, una época de transición capilar, pero a veces, se convierte además en todo un desafío para quienes más acusan la caída. Es en ella cuando se da un ciclo de renovación que comienza a finales del verano, pero que tiene su máximo apogeo durante los meses posteriores, dado que es precisamente aquí cuando tiene lugar la fase telógena o de caída. Por fortuna, la Dra. Alba Gómez, directora de la Unidad de Medicina Capilar de IMR y especialista en dermatología y medicina capilar, nos da las claves para salir airoso de una de las estaciones del año más desafiantes para nuestro cabello.
El paso a paso de una dermatóloga/tricóloga: recuperar rutinas capilares,
incluir nutricosmética específica y añadir fórmulas hidratantes al día a día
El otoño viene marcado por una serie de condicionantes que pueden afectar a nuestro cabello. Por un lado, explica la especialista, el pelo habrá sufrido en verano, ya que es una época en la que se somete a la humedad constante, la ausencia de rutinas de cuidado y la radiación solar ultravioleta. Además, los ciclos de caída capilar suelen descompensarse hacia mediados de agosto. Es por ello por lo que llegamos a otoño con una caída incrementada y un pelo menos brillante y luminoso, con puntas abiertas y fibra más desflecada. Recomienda recuperar rutinas capilares, iniciar un nutricosmético capilar con minerales, vitaminas y aminoácidos esenciales para ayudar al metabolismo de los nuevos ciclos capilares que comienzan la fase de crecimiento e incrementar el empleo de productos hidratantes de la fibra capilar.
Mis favoritos, añade, son aquellos activos de acción hidratante, acondicionadores, mascarillas, aceites o sueros, para proporcionar al tallo piloso esa protección adicional sobre la cutícula que se ha perdido, y ayudar a reestablecer su capa lipídica. Siempre con equilibrio en función de nuestro tipo de pelo, para evitar añadirle un peso excesivo a la fibra y que se pierda el volumen o el rizo.
Cuatro trucos para cuidar el cabello en otoño
A la hora de preguntar a la Dra. Alba Gómez sobre sus trucos capilares, la especialista lo tiene claro:
• Retomar nuestra rutina cosmética capilar, centrada en activos hidratantes.
• Evitar agresiones adicionales en la medida de lo posible: cambios de color agresivos o alisados químicos o permanentes..
• Valorar un corte de puntas, para eliminar fracturas del verano ya no recuperables.
• Considerar un ciclo de 2-3 meses de nutricosmética capilar.
Acudir al dermatólogo/tricólogo: cuándo y por qué
Como explica la especialista, durante el otoño hacemos frente a la temida caída estacional temporal, en la que se renueva un número de cabellos superior a otros meses del año, pero es algo temporal y pasajero. Por otro lado, vendremos de un verano en el que no hemos tenido una rutina capilar bien establecida sumado a las agresiones de esta época del año. Esto lo vamos a ver reflejado en nuestro pelo durante el otoño. Un cabello seco, encrespado, sin brillo y en muchos casos con nudos y fracturas en puntas y también medios.
Sin embargo, es importante diferenciar cuándo se hace imprescindible visitar al dermatólogo. En ese sentido, la dermatóloga explica que, si la caída del otoño se prolonga más de 2 meses, si es más intensa que otros otoños, si aparecen placas alopécicas o bien tenemos picor o dolor en cuero cabelludo, sí recomendaría una visita al dermatólogo, que evalúe si están todos los cambios experimentados dentro de la normalidad o si es preciso añadir alguna terapia adicional.
¿Es normal doctor? Cuándo saber si es solo una caída estacional
Fundamentalmente, explica la Dra. Gómez, debemos diferenciar la caída estacional de una alopecia hormonal incipiente, en la que los tallos de pelo se irán haciendo cada vez más finos y la raya de peinado ensanchándose cada vez más. Si la caída no cede en 2 meses o perdemos densidad en la zona de la raya, debemos acudir al dermatólogo para que lo evalúe. Las caídas agudas estacionales no suelen prolongarse más de dos meses y como mucho, nos harán perder un poco de densidad en las entradas, siempre de forma temporal.
Secadores, planchas y tenacillas: herramientas imprescindibles durante los días de frío
El otoño y el invierno se convierten en las dos estaciones propicias para utilizar, en especial, herramientas de secado y peinado. En ese sentido, la especialista explica que es fundamental elegir bien las herramientas de peinado y saber utilizarlas. Se debe elegir un cepillo respetuoso, con púas anchas y flexibles. Se debe realizar un cepillado previo al lavado, en seco y no forzar los tirones con el pelo húmedo para evitar fracturas. Por otro lado, debemos evitar un alto nivel de temperatura a la hora de utilizar secadores, y, además, no debemos ponerlos muy cerca de la fibra capilar. Si usamos elementos de calor para fijar el peinado, no abusar de ellos y emplearlos con protectores de calor. También se puede valorar elegir aquellos que añaden a la fuente de calor vapor de agua, ya que la humedad asociada evitará un ascenso de la temperatura tan llamativo en la fibra capilar.
El cabello al completo: raíces, cuero cabelludo y tallos pilosos
A la hora de cuidar la melena al completo, no debemos olvidar el cuero cabelludo. Es importante, explica, prestar atención a las raíces, la piel del cuero cabelludo y también los tallos pilosos. Los 3 elementos tienen relevancia y deben estar cuidados y sanos. La piel del cuero cabelludo debe estar bien lavada, sin residuos de piel muerta o descamada, sin irritación, sin contaminación depositada y sin daño solar, y debemos enfocar nuestros cuidados para que así sea.
Cabello y alimentación: ¿es necesario seguir una dieta?
Tal y como explica la especialista, no hay dietas específicas que hayan demostrado científicamente mejorar la salud capilar. Lo que sí conocemos es que el cabello es un órgano muy activo a nivel metabólico. Esto implica dos cosas, explica:
• Por un lado, necesitamos tener siempre los activos disponibles para que pueda seguir funcionando y generando nuevos tallos pilosos, un balance adecuado de aminoácidos, minerales y vitaminas.
• Derivado de este metabolismo tan activo, se pueden generar radicales libres y estrés oxidativo, por lo que una alimentación rica en antioxidantes siempre será beneficiosa.
El truco experto de la Dra. Alba Gómez: una rutina personalizada
Sin duda, ajustar nuestra rutina al nuestro tipo de cabello. En mi caso, un pelo liso y fino, aunque abundante. Intento evitar tintes innecesarios, fuentes de calor cercanas y elegir champús con activos limpiadores para mantener bien la higiene de mi cuero cabelludo, pero que asocien activos acondicionadores hidratantes para evitar la formación de nudos. Suelo completar con un acondicionador tras el lavado, ya que el pelo liso tiende al enredo con facilidad y el peinado provocaría la fractura.