El diagnóstico tardío, la falta de coordinación médica o la ruptura de la bolsa en el tratamiento de la quimioterapia dejará secuelas en la pequeña
Unos padres de Murcia han querido denunciar, a través de un comunicado, las "continuas negligencias" que han vivido en el proceso de detección y tratamiento del cáncer de su hija Marta, de 9 años de edad. Lo hacen por su pequeña, pero también porque "no es un caso aislado", sino que otros niños y niñas, en peor estado de salud, están viviendo la misma situación".
Y es que, desde el inicio del proceso, cuando la pequeña comenzó a tener síntomas, estos padres realizaron varias visitas a su centro de salud y al hospital de referencia, el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, aunque según cuentan "siempre nos mandaban a casa, con la única explicación de que sería una sinusitis".
En una de esas visitas, los padres decidieron acudir a urgencias, debido a que la menor tenía cada vez tenía más dolores. Tras seis horas de espera en urgencias y con su hija escupiendo sangre en los últimos días, finalmente fueron atendidos por una enfermera que, según relatan estos padres, no valoró el historial de visitas médicas ni el empeoramiento "evidente" de la pequeña, por lo que no consideró pertinente pasar a la pequeña con un especialista.
DERIVACIÓN A LA PRIVADA
En ese momento, el tumor de la pequeña, situado detrás de la nariz y aún no detectado, ya había crecido, por eso Marta tenía continuos e intensos dolores. Estos padres decidieron acudir a una consulta privada para visitar a un otorrino que le revisase. Tras hacerle una exploración en profundidad, mediante una cámara, este especialista detectó el tumor "y nos mandó corriendo al Hospital de La Arrixaca".
Lejos de que la situación comenzara a mejorar, estos padres relatan en ese comunicado que fue entonces "cuando empezó la pesadilla". Todo el tiempo que pasó, desde que comenzaron sus visitas médicas hasta que le realizaron la biopsia, hizo que el tumor de Marta se encontrara "casi en el estadio 4, con el corazón, el hígado, el riñón, el estómago, los pulmones invadidos por el cáncer".
Con un tumor de 5 por 6 centímetros detrás de la nariz, a base de morfina y con la esperanza de supervivencia muchísimo más baja, comenzó el tratamiento por suerte", relatan los padres. En ese proceso, que comenzaron a encarar con más esperanza, "hubieron también varias negligencias, una de ellas muy grave".
En una de las sesiones de quimio, la bolsa se abrió y le cayó parte del líquido (metrotexato) en el brazo de la madre de la pequeña, "también a la enfermera que nos atendía, que se fue asustada de la habitación", explica Alejandro. Otra de las consecuencias de que se rompiera es que, como el tratamiento de quimio se hace gota a gota, es decir, una cantidad medida por ser altamente tóxica, a la pequeña le tuvieron que poner un extra "que le provocará efectos secundarios en el futuro".
RETRASOS EN LAS REVISIONES
Tras el tratamiento, comenzaron las visitas médicas para que le realizaran a la pequeña las correspondientes revisiones, unas revisiones con ecografía que están programadas y cuyo calendario se tiene que cumplir escrupulosamente, para evitar que si el tumor se reproduce pueda tratarse a tiempo. Comenzaron los retrasos en las pruebas y las derivaciones a la sanidad privada, unas demoras se siguen produciendo, a pesar de esa derivación.
"La descoordinación, los retrasos y las negligencias que hemos sufrido no son culpa directa de los profesionales del Servicio Murciano de Salud", insisten los padres de la pequeña, pero si ven un problema de organización. "Han quitado las ecografías por la tarde en La Arrixaca y nos mandan al hospital más cercano, en este caso al Hospital Morales Meseguer, un buen hospital, pero que no tiene sala infantil ni especialistas infantiles".
Estos padres, que han puesto la correspondiente denuncia por negligencia, quieren contar su experiencia para que lo que ha sucedido con su pequeña no se vuelva a repetir, porque según les explicó la oncóloga, "hay niños y niñas que están muchísimo peor que Marta y que están sufriendo las mismas negligencias y los mismos retrasos".