El artista cartagenero Iván Jordán da un paso decisivo en su trayectoria musical con el lanzamiento de Lo siento, su primer single en solitario. Se trata de una canción profundamente emocional que marca no solo un debut discográfico, sino también un regreso inesperado a la música tras casi una década alejado de los micrófonos. El tema se presenta como un ejercicio de honestidad introspectiva que construye un relato de conflicto interno y traza un camino que va del estancamiento emocional a la redención personal.
Iván Jordán cuenta con una amplia experiencia sobre los escenarios. En 2004 grabó una maqueta. Durante cuatro años formó parte de la orquesta La Mundial, donde desarrolló su faceta como cantante y bailarín, recorriendo numerosos puntos de la geografía nacional y adquiriendo una sólida formación artística. Tras esa etapa, su carrera musical quedó en pausa —salvo el cover Señorita con su hermana Elissabeth Jordán—, hasta que ahora reaparece con un proyecto que se adentra de lleno en emociones y estados anímicos reconocibles.
En Lo siento, la canción explora la sensación de estar “luchando contra mil demonios”, una metáfora que articula todo el relato del tema. La letra describe un estado de pérdida personal y desconexión con uno mismo, en el que el protagonista de la historia confiesa no reconocerse y sentirse atrapado en un bucle del que parece imposible salir. La imagen de “estar en el final del cuento” y despertar cada día en el mismo punto de partida refuerza esa idea de estancamiento vital.
La narrativa del tema avanza por un terreno de anestesia emocional y melancolía. El protagonista de la historia reconoce haber dejado de sentir, mostrándose aturdido y llegando incluso a dudar de su propia vitalidad. La melancolía aparece como testigo silencioso de una batalla diaria que, en algunos momentos, parece perdida de antemano. Lejos de edulcorar el mensaje, la canción se muestra cruda y directa, fiel a una experiencia marcada por el desgaste emocional.
Sin embargo, Lo siento no se queda anclada en el dolor. En su tramo final, la canción introduce un giro hacia el empoderamiento y la superación. El relato culmina con la victoria del protagonista frente a esos “mil demonios”, marcando un punto de inflexión en la historia. Aunque reconoce no haber escrito el guion de su propio cuento, el mensaje final subraya la capacidad de levantarse y vencer los conflictos internos.
El propio artista ha compartido en redes sociales la carga emocional que supone este lanzamiento, describiéndolo como una auténtica sorpresa personal: “Pues ya está aquí Lo siento. La verdad que para mí todo esto es una sorpresa, jamás pensé que volvería a cantar después de 9 años y menos de esta manera. Con un single publicado para la posteridad y para todo el mundo entero”.
En su mensaje, Iván Jordán también ha querido agradecer el apoyo recibido para hacer realidad este regreso, mencionando especialmente a David Masa, impulsor del proyecto Mi corriente, así como a Vanessa Cantos, Juanjo Matas y Javier Martín, claves en el desarrollo y producción del tema. Un agradecimiento que extiende a todas las personas que lo han acompañado y apoyado musicalmente a lo largo de los años.
Con Lo siento, lanzado en enero de 2026, Iván Jordán presenta una canción que gira en torno al dolor, la lucha interior y la superación emocional. Un debut en solitario que no solo marca el inicio de una nueva etapa artística, sino que también confirma que, incluso tras largos silencios, la música puede volver a encontrar su voz.
La acogida del single en redes sociales no se ha hecho esperar y ha estado marcada por un respaldo unánime, tanto del equipo artístico que ha participado en el proyecto como de compañeros de profesión y seguidores que han seguido de cerca su trayectoria. Mensajes de ánimo, felicitaciones y agradecimiento subrayan el valor de este regreso, destacando no solo la calidad del tema, sino también la importancia de que el artista haya vuelto a hacer aquello que le hace feliz: cantar. Muchos recuerdan con cariño su etapa en la orquesta La Mundial, señalando el impacto positivo que tuvo durante años sobre el público y celebrando que esa voz vuelva a sonar con fuerza.
Entre las reacciones, se repite una idea común: Lo siento no es solo una canción, sino la materialización de un sueño cumplido y el inicio de una nueva etapa. Oyentes que ya han incorporado el tema a sus listas de reproducción y compañeros que resaltan su talento vocal coinciden en desear que este lanzamiento sea solo el principio de un camino más amplio. Un regreso que llega arropado por el afecto, la memoria compartida y la certeza de que Iván Jordán vuelve a la música en el momento justo y con una historia que contar.