Años anunciando el proyecto y cuando por fin llega no hacen ni caso. El Partido Cantonal de Cartagena denuncia que el Ayuntamiento convierte en papel mojado el Plan Director para la restauración del Castillo de los Moros. La experta en rehabilitación arquitectónica Isabel Aránzazu Bestué Cardiel entregó el estudio multidisciplinar hace tres años y desde entonces el Gobierno local hace caso omiso al mismo y deja sin asignación presupuestaria la primera fase de la restauración. Este informe costó a la Concejalía de Patrimonio Arqueológico un total de 50.880 euros.
Según las determinaciones de este trabajo, el Castillo de los Moros tendrá un uso de espacio libre verde y cultural como lugar de recreo y mirador del resto de enclaves defensivos de la ciudad, el puerto y el casco histórico. Como aspecto esencial destaca la recuperación de todos los lienzos del edificio y la reconstrucción de la cubierta según el modelo original, ya que conserva suficientes restos de huecos de vigas, durmientes y pares, entre otros. También contempla un centro de recepción de visitantes a pie del monte y la puesta en valor de las pequeñas salas de guardia de la fortaleza con una muestra explicativa de los sistemas defensivos de Cartagena y de la importancia de este monumento y del cerro en ese entramado.
Aunque lo que más incidirá en el propio entorno de la construcción será su adecuación exterior. El Plan Director prevé que el foso sea una prolongación del uso público de las explanadas superiores del castillo y de la propia colina. Para ello, propone la creación de un jardín de plantas autóctonas rastreras, aromáticas y medicinales que permita el recorrido y paseo a lo largo del mismo y su contemplación desde diversos puntos. El documento recoge un circuito peatonal de ascenso al castillo por su ladera oeste con otro sendero de arbustos mediterráneos. Propone la entrada por la esquina de la calle Mompeán y el Paseo de las Delicias, según la conexión original entre Santa Lucía y el cerro. Y justo en esa esquina, el Ayuntamiento levantaría el edificio de servicios que albergaría también un centro de investigación y conservación de la flora local. Una intervención de tipo medioambiental con antecedente histórico ya que el Real Jardín Botánico de Cartagena, fundado en 1787 bajo el mandato del rey Carlos III, ocupó ese mismo lugar.
El Castillo de los Moros cuenta con la catalogación de Bien de Interés Cultural (BIC). De estilo neoclásico ecléctico, su construcción abarcó desde el año 1773 hasta el 1778 a cargo de los ingenieros militares Pedro Martín Zermeño y Mateo Vodopich. Éste último también destacó como autor de la Muralla del Mar del Paseo de Alfonso XII y del resto del recinto amurallado del casco histórico, lo que explica el sorprendente parecido entre ambos monumentos. La fortificación tenía como misión primordial la protección del frente abaluartado del Hospital de Marina y, sobre todo, de las cercanas Puertas de San José. La puesta en valor de este edificio del siglo XVIII abanderaría además el proceso de regeneración social de esta parte de Santa Lucía y también del barrio de Los Mateos.