El Partido Comunista de la Región de Murcia (PCRM) manifiesta su apoyo total a los trabajadores de la planta de SABIC en La Aljorra y exige a los gobiernos central y autonómico la paralización inmediata del cierre de la línea de producción Lexan 1.
Una vez más, la Región de Murcia sufre las consecuencias de la economía especulativa. La reciente adquisición de la planta por el fondo de inversión alemán Mutares –cuya única finalidad es la obtención del máximo beneficio mediante la reestructuración y venta de empresas– pone en grave riesgo el futuro industrial y el empleo en la comarca.
No puede olvidarse que esta factoría, originariamente de General Electric (GE), fue instalada con subvenciones públicas históricas que superaron los 50 millones de euros de las arcas regionales, además de incentivos estatales. Tras agotar estas ayudas, GE vendió el negocio a la saudí SABIC en 2007. Hoy, la historia se repite: un nuevo propietario especulativo anuncia cierres, demostrando que la clase trabajadora es siempre la última víctima de esta cadena de deslocalización.
La Región de Murcia se ha convertido en un laboratorio del neoliberalismo más descarnado. Este modelo no solo degrada los servicios públicos –con una sanidad y educación en vías de ser privatizadas–, sino que también ataca el tejido industrial, como demuestra el anuncio del cierre de Lexan 1 en cuestión de semanas.
Por todo ello, el Partido Comunista de la Región de Murcia exige:
La intervención urgente de los gobiernos central y autonómico para paralizar el cierre y garantizar todos los puestos de trabajo.
La regulación del mercado y el fin de la impunidad de los fondos de inversión especulativos, priorizando el interés público y la soberanía industrial sobre el beneficio privado.
El PCRM se sumará y apoyará todas las convocatorias y movilizaciones que los trabajadores y las plataformas vecinales convoquen en defensa del empleo y la industria en la comarca.