La portavoz adjunta de MC Cartagena, Mercedes Graña, ha denunciado que Noelia Arroyo ha colado de urgencia en la Comisión de Hacienda la aprobación del salario de quien presenta como nueva directora del Museo Arqueológico Municipal, un museo sin aire acondicionado, abandonado y sin proyecto real, que hoy se utiliza como coartada para colocar a dedo a una persona especialmente crítica con la alcaldesa durante todo el mandato.
Graña ha sido tajante: "Esto no va de cultura ni de gestión. Si Arroyo creyera de verdad que hacía falta una estructura de este tipo, la habría creado al inicio del mandato, con criterios objetivos, funciones claras y un proyecto cultural definido. Hacerlo ahora, cuando el mandato se agota, demuestra que no hay modelo: hay red clientelar y uso interesado del dinero público".
La concejal de MC ha recordado que el abandono del Museo Arqueológico es evidente y que la alcaldesa prácticamente solo ha aparecido por allí para una foto propagandística. "La única vez que Arroyo pisó el Museo Arqueológico fue para presentar a bombo y platillo un supuesto hueso de mamut que terminó siendo un cachalote. Ese episodio resume perfectamente su gestión cultural: mucho anuncio vacío, cero proyecto y ningún respeto por el patrimonio".
Este comportamiento, ha señalado la edil cartagenerista, no es un hecho aislado, sino un patrón. "Ya vimos cómo se retribuyó generosamente a los tránsfugas a cambio de sus votos para que Arroyo fuera alcaldesa. Ahora se repite la fórmula: cuando alguien resulta incómodo dentro de su propio partido, aparece un sueldo público para comprar su silencio. Eso no es estructura administrativa; es beneficio político personal pagado por todos".
Con esta decisión, el Gobierno local sigue engordando una administración paralela de directores y coordinadores generales, que ya alcanza los seis cargos, aprobados en 2023 con el voto del PSOE y afianzados ahora con el aval de Vox, que vuelve a sostener otro chiringuito del PP.
"Cartagena no necesita más cargos a dedo ni sueldos de conveniencia", ha concluido la portavoz adjunta, sentenciando: "Necesita gestión, prioridades claras y respeto al dinero público. Lo de hoy confirma, una vez más, que Arroyo utiliza el Ayuntamiento para pagar lealtades y silenciar disidencias, no para gobernar".