El Ayuntamiento de Alhama de Murcia ha aprobado un criterio interpretativo urbanístico que regula la conversión de bajos comerciales en viviendas con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de habitabilidad, evitar situaciones de infravivienda y ofrecer un marco jurídico claro tanto a propietarios como a promotores.
La medida, aprobada durante el Pleno ordinario correspondiente al mes de mayo, ya se encuentra en vigor y puede consultarse a través de la página web municipal. El documento ha sido elaborado por los servicios técnicos municipales tras analizar distintas solicitudes de cambio de uso tramitadas durante los últimos meses.
El concejal de Urbanismo, Antonio José Caja, ha explicado que el Plan General Municipal permite este tipo de transformaciones en gran parte del término municipal, aunque existían determinados aspectos que requerían una regulación más precisa para evitar problemas futuros.
“Queremos facilitar la creación de nuevas viviendas, pero también garantizar que cumplan unas condiciones mínimas de calidad y que no generen conflictos de convivencia o situaciones de infravivienda”, ha señalado.
El criterio interpretativo establece tres requisitos fundamentales. El primero afecta a las condiciones de habitabilidad interior, especialmente en lo relativo a ventilación e iluminación natural de las distintas estancias. El Ayuntamiento pretende evitar que espacios inicialmente proyectados como almacenes o dependencias auxiliares puedan terminar utilizándose como habitaciones sin reunir las condiciones adecuadas.
El segundo aspecto regula la ventilación de cocinas y otros espacios que generen humos u olores. La nueva interpretación urbanística exige que estas instalaciones dispongan de sistemas adecuados y no realicen la evacuación directamente a fachada, siguiendo criterios similares a los que ya se aplican en actividades de hostelería.
La tercera cuestión se refiere a las plazas de aparcamiento. Cuando una transformación implique un incremento de viviendas y, por tanto, una mayor demanda de estacionamiento, los proyectos deberán contemplar las dotaciones exigidas por la normativa urbanística vigente.
Según ha indicado el edil de área, la finalidad de esta regulación es garantizar igualdad de trato entre quienes promueven nuevas edificaciones residenciales y quienes optan por transformar locales existentes en viviendas.
Caja ha destacado que el Ayuntamiento considera necesario compatibilizar la generación de oferta residencial con la protección de la calidad urbana y el bienestar vecinal, evitando que determinadas actuaciones puedan derivar en problemas de convivencia o deterioro de las condiciones de habitabilidad.
Además de esta medida, el Consistorio continúa trabajando en otras iniciativas destinadas a favorecer el acceso a la vivienda. Entre ellas figura una línea de ayudas para impulsar el alquiler de inmuebles actualmente desocupados, facilitando que viviendas cerradas puedan incorporarse al mercado residencial con apoyo municipal.
Paralelamente, el Ayuntamiento mantiene contactos con distintas administraciones para promover nuevas promociones de vivienda protegida. En este sentido, el municipio dispone de una parcela completamente urbanizada en la zona de Nuevas Espuña con capacidad para albergar alrededor de medio centenar de viviendas.
Asimismo, la Concejalía de Urbanismo estudia la elaboración de un nuevo criterio interpretativo que permita facilitar la construcción en pequeños solares del casco urbano que actualmente presentan limitaciones derivadas de parámetros urbanísticos establecidos hace décadas. Esta actuación podría favorecer la creación de nuevas viviendas en áreas consolidadas del municipio y contribuir a ampliar la oferta residencial disponible.
El Ayuntamiento recuerda a la ciudadanía que antes de iniciar cualquier proyecto de cambio de uso o actuación urbanística resulta recomendable solicitar asesoramiento técnico municipal para conocer las condiciones aplicables en cada caso concreto.